ácaros

Resch Y,  Michel S,  Kabesch M, Lupinek C, Valenta R, Vrtala S. Different IgE recognition of mite allergen components in asthmatic and non-asthmatic patients. J Allergy Clin Immunol 2015.

(Acceso libre)

Microarreglo allergen chip Las novedosas herramientas de diagnóstico molecular abren nuevas posibilidades para estudiar la relación entre sensibilización a diferentes componentes alergénicos de los ácaros de  polvo doméstico y el desarrollo del asma. Es ya conocido que diversas funciones biológicas de los alergenos de ácaros guardan estrecha relación con su capacidad sensibilizante y proinflamatoria en las vías aéreas. El presente estudio de un grupo de investigadores de la Universidad Médica de Viena en Austria, constituye un aporte relevante en ese sentido. En el mismo los autores evalúan la respuesta de anticuerpos IgE e IgG hacia un panel de 7 alergenos del ácaro Dermatophagoides pteronyssinus (Der p 1, Der p 2, Der p 5, Der p 7, Der p 10 y Der p 21 y Der p 23) en niños atópicos con asma o sin ella en comparación con un grupo control de niños no atópicos. Se trata de un estudio transversal que emplea la poderosa tecnología de los microarreglos ISAC, también llamados biochips que permite la detección múltiple de IgE hacia diferentes moléculas.

En el estudio los alergenos reconocidos con mayor frecuencia fueron Der p 1, Der p 2 (ambos considerados ampliamente los más importantes) y Der p 23. Este último alergeno, una proteína de 14 Kda, proveniente de la matriz peritrófica intestinal (membrana compuesta de proteínas y quitina) del ácaro, fue  caracterizado en el 2013 por este mismo grupo científico y parece ser tan relevante como Der p 1 y Der p 2. La combinación de Der p 1, Der p 2 y Der p 23 resultó positiva en el 92.4% de los pacientes. Como era esperado, los pacientes asmáticos, como promedio, reconocieron un mayor número de  alergenos y con mayor frecuencia que los atópicos no asmáticos: 70% de los pacientes asmáticos reaccionaron a entre 3 y 6 alergenos, mientras que 74% de los no asmáticos reconocían solo entre 1 y 3. Los niveles de IgE hacia ciertos alergenos (Der p 1, Der p 2, Der p 5 y Der p 23) resultaron también mayores en el grupo de niños asmáticos. Diferencias significativas entre asmáticos y no asmáticos fueron observadas para los alergenos Der p 2, Der p 5 y Der p 7, lo cual sugiere que la sensibilización a los mismos juega un papel importante en la evolución de la enfermedad alérgica respiratoria hacia el asma. De hecho, los tres alergenos son proteínas de unión de ligandos lipídicos y al menos en dos de ellos (Der p 2 y Der p 7) esa función biológica estaría vinculada a la inducción de inflamación en mucosas respiratorias ante la exposición a LPS, según estudios anteriores.

Por otra parte, los anticuerpos IgG tendrían un efecto protector o bloqueador antialérgico. No es aún suficiente el conocimiento existente sobre el grado en que coinciden los espectros de reconocimiento epitópico de la IgE y la IgG, aspecto que pudiera estar relacionado con la existencia de diferentes vías de maduración y cambio de clase hacia IgE. En ese sentido el presente estudio arroja también resultados polémicos. Entre los asmáticos, el número de pacientes con IgG específica hacia los alergenos evaluados fue menor con relación a los atópicos no asmáticos, aunque los niveles fueron comparables entre ambos grupos, lo cual concuerda solo parcialmente con el efecto protector de la IgG. En contraste, los niveles de IgG fueron menores para los no atópicos. Aún más, los alergenos con frecuencias de reconocimiento más altas por la IgG no coinciden precisamente con el perfil de la IgE. Ellos fueron Der p 2, Der p 10 y Der p 23 en los asmáticos; Der p 5 y Der p 10 en los atópicos no asmáticos; Der p 1, Der p 7 y Der p 21 en los no atópicos.  En tanto que las diferencias en cuanto a niveles cuantitativos entre los grupos asmático o no asmático fueron significativas solo para Der p 1 y Der p 10 (Der p 10 es la tropomiosina del ácaro, un conocido panalergeno con reactividad cruzada incluso con alergenos alimentarios como el camarón).

Asimismo, las respuestas IgE e IgG alergeno específicas muestran correlación cuantitativa solo de modo parcial con valores peores en el grupo de los asmáticos. Los autores identifican tres poblaciones diferentes: pacientes solamente con IgG alergeno específica, con IgG e IgE y, por último, solo con IgE. Las proporciones de las tres poblaciones varían en dependencia del alergeno. Así, para Der p 1 se identificó un grupo considerable de niños asmáticos que mostraron IgE en ausencia de IgG, aunque tanto para Der p 1, como para Der p 2 y Der p 23 hubo predominio claro de los individuos con IgG+IgE en el grupo de los asmáticos, mientras que para el resto de los alergenos una parte considerable mostró solamente o predominantemente IgG. En general, el tránsito de atópicos no asmáticos a asmáticos (o sea, el desarrollo de al asma en los individuos alérgicos) pareciera estar relacionado con el desplazamiento de la respuesta desde IgG hacia una repuesta mixta de IgG+IgE. Sin embargo, la presencia de individuos asmáticos con respuesta de IgE en ausencia de IgG (más marcada para Der p 1) entra en contradicción con el modelo secuencial de cambio de clase donde la IgG4 debe preceder a la IgE, lo cual sugiere alguna característica particular de este alergeno (¿función proteasa?) que favorecería una vía diferente y directa de cambo de clase hacia IgE.

Ambos efectos observados en los pacientes asmáticos: un espectro de reconocimiento mas amplio y  mayores niveles de IgE, implican una carga más densa y mas variada de los mastocitos, basófilos, y células presentadoras de antígenos, con IgE específica unida a sus receptores y, por lo tanto, hace más sensibles a los pacientes ante la exposición a fuentes alergénicas, lo cual constituye indudablemente un signo de agravamiento de la enfermedad alérgica.

De modo general, los autores concluyen que los perfiles  IgE e IgG hacia diferentes alergenos de ácaros difieren considerablemente entre los niños atópicos con o sin síntomas de asma. Los niños asmáticos se caracterizan, entonces, por un repertorio IgE más expandido  y niveles incrementados de IgE específica. Desde el punto de vista clínico estos resultados pudieran ser útiles para el diseño de pruebas de diagnóstico específicas para el fenotipo alérgico del asma. Indudablemente, el trabajo aporta para una mejor comprensión del papel de los alergenos de ácaros en la inducción del asma alérgica, aunque se requieran más estudios que profundicen en la complejidad del repertorio de anticuerpos y su posible asociación con diferentes fenotipos asmáticos.

Por: DrC Alexis Labrada

The draft genome, transcriptome, and microbiome of Dermatophagoides farinae reveal a broad spectrum of dust mite allergens. Chan TF et al. J Allergy Clin Immunol 2015 Feb;135(2):539-48. (texto completo libre)

d-farinaeMientras que el término “genoma” ya es de dominio popular, el de “transcriptoma” está menos difundido. Se refiere  al conjunto de “transcripciones” del ADN genómico a ARN mensajero; o sea, equivale al número de proteínas en vías de síntesis (“expresadas”, dicho en lenguaje de la biología molecular) en un organismo o tejido en el momento estudiado. Por su parte “microbioma” denomina  al conjunto de genomas microbianos co-habitantes del organismo hospedero, habitualmente como microbiota normal del tracto digestivo.

El presente artículo constituye un hito importante en la alergología experimental al publicar por primera vez una versión preliminar del genoma (acompañado de transcriptoma  y microbioma) de una de las principales fuentes alergénicas mundiales: el ácaro del polvo doméstico Dermatophagoides farinae. La publicación del genoma permite tener una visión abarcadora de la totalidad de las proteínas potencialmente alergénicas provenientes de este arácnido y evaluar así sus similitudes y diferencias con otras especies. También predecir la existencia de posibles proteínas alergénicas no identificadas anteriormente, por homología con alergenos conocidos. En total, los autores identificaron 16 376 genes y 9 142 transcripciones a ARNm, correspondientes a igual número de unidades polipeptídicas.

El estudio confirmó la presencia de 20 genes (con sus respectivas transcripciones) de alergenos conocidos anteriormente: desde Der f 1 hasta Der f 23, excepto Der f 17 (que aunque ha sido reportado en bases de datos, no se conoce su secuencia de ADN, de modo que su existencia o identidad parece dudosa), así como, los grupos 12 y 19 que hasta ahora parecen exclusivos de Blomia tropicalis. Otros 7 alergenos llamados “no canónicos” se corresponden a secuencias “ortólogas” que en otras especies bastante alejadas taxonómicamente han demostrado generar proteínas alergénicas, tales como profilina (un conocido pan-alergeno hasta ahora encontrado en plantas), Alt a 6 (del hongo Alternaria alternata), Mala s 6 (del hongo Malasezzia simpodialis causante de eccema atópico, dermatitis ganulomatosa y pitiriasis versicolor en humanos) y otros.

Otro de los aportes importantes del trabajo se refiere a la identificación de un nuevo alergeno mayor: denominado Der f 24. Es una proteína de unión a Ubiquinol-Citocromo-C reductasa, la cual juega un papel crítico en la generación de adenosín trifosfato (ATP) e interviene en la llamada respiración celular que consiste en el conjunto de reacciones bioquímicas por las cuales determinados compuestos orgánicos son degradados completamente proporcionando energía aprovechable por la célula, principalmente en forma de ATP. Estructuralmente, es una lipoproteína multimérica transmembrana de 14.45 kDa. Además de su identificación genómica, la proteína recombinante pudo ser expresada en E. Coli y mostró reactividad in-vitro con la IgE sérica de 22 pacientes alérgicos y pruebas cutáneas positivas en 5 de 10 pacientes positivos al extracto de D. farinae.

Al ácaro del polvo doméstico se le ha llamado en ocasiones “ácaro ciego” por la falta aparente de órganos oculares. No obstante, se conoce desde 1975, por evidencias experimentales (Furumizo y Warton[1]) que estos ácaros son capaces de sensar la luz en el rango de longitudes de onda entre 500 y 575 nm (luz verde) y probablemente entre 600 y 675 nm (rojo-naranja); sin haberse podido precisar, sin embargo, la localización anatómica de sus fotorreceptores. El presente estudio arroja más luz sobre los ácaros “ciegos” al detectarse la presencia en los mismos de los genes de la llamada vía de  fototransducción, similar a otros invertebrados, e incluso la expresión de una proteína similar a la Rodopsina, lo cual provee una evidencia molecular importante del proceso de fotodetección en el rango de 500 a 575 nm.

Quizá el aporte más trascendente del trabajo se refiere a la caracterización completa del microbioma del ácaro, identificando un amplio espectro de microorganismos que incluyó más de 100 especies diferentes. El género predominante ampliamente fue Enterobacter con 63.4% del total. El hallazgo contrasta con un estudio anterior que había vislumbrado la presencia de ADN del género intracelular Bartonella.[2] En este estudio las mismas solo representaron 1.7 %. Las enterobacterias son contaminantes frecuentes del ambiente y son reportadas en cerca del 10 % de las infecciones nosocomiales del tracto respiratorio, en particular, la especie E. cloacae, que aquí resultó también predominante. En el trabajo se logra identificar la distribución de este microorganismo a todo lo largo del tracto digestivo del ácaro, con la ayuda de un anticuerpo monoclonal marcado. Entonces, los ácaros pueden servir como un hospedero intermediario para las enterobacterias y contribuir a su transmisión por vía respiratoria, ya que las partículas fecales, por su tamaño y características físicas son inhalables. De ese modo, se provee una posible conexión adicional entre las infecciones del tracto respiratorio y la aparición y desarrollo de la enfermedad alérgica, eventos, cuya asociación es muy conocida de la experiencia clínica y la evidencia epidemiológica.

La localización de estos microorganismos enel tracto digestivo y su capacidad de síntesis de aminoácidos y tiamina sugieren la existencia de relaciones endosimbióticas entre el ácaro y su microbioma, como es bastante común en el reino animal. Una evidencia en ese sentido es el hecho experimental relatado en el trabajo de que los ácaros no son capaces de sobrevivir ante la adición de ampicilina al medio de cultivo, antibiótico capaz de eliminar o reducir drásticamente su microbiota. En esa misma dirección, se identificó en el genoma del ácaro una enzima bacteriolítica digestiva.

Dentro del microbioma, de 20 a 30 genes codifican enzimas involucradas en la biosíntesis de LPS, componente de las membranas de bacterias Gran-negativas. Este hallazgo concuerda con la presencia conocida de endotoxinas en los extractos alergénicos de ácaros, actualmente presentes en el mercado, y empleados para la inmunoterapia alergeno específica. Hasta el momento el origen de estas endotoxinas había sido incierto. El papel del LPS es controvertido, pues es un inmunomodulador pro Th1, capaz, en cierta forma de prevenir la respuesta alérgica IgE en edades tempranas. Sin embargo, la interacción del LPS con las mucosas respiratorias pulmonares promueve la inflamación y el desarrollo del asma. Particularmente, ha sido bien identificada la interacción entre el alergeno mayor Der p 2 o Der f 2 y el LPS, amplificando la respuesta inflamatoria local, mediante mecanismos de la inmunidad innata, activando el receptor TLR4 y la vía Th17. Dilucidar el papel del LPS en los extractos alergénicos pudiera ser importante para lograr una mejor comprensión de los mecanismos de acción de la inmunoterapia alergeno específica. Resulta también intrigante que en contraste con la amplia alergenicidad de las proteínas propias del ácaro, ninguna de las proteínas bacterianas mostró actividad de unión de IgE.

En conclusión, este estudio significa un avance importante en la caracterización de los alergenos de ácaros, con la aplicación de las modernas herramientas biotecnológicas, y posiblemente en la comprensión integral de la etiología de la enfermedad alérgica respiratoria. Sus resultados son de evidente utilidad en el desarrollo futuro de medios de diagnósticos y vacunas terapéuticas.

Referencias


[1] Furumizo RT and Wharton GM (1975) A case of postimaginal moult in the American house dust mite Dermatophagoides farinae Hughes 1961 (Acari: Proglyphidae). Acarologia, 17, 730-733.

[2] Valerio CR, Murray P,  Arlian LG, Slater JE. Bacterial 16S ribosomal DNA in house dust mite cultures J Allergy Clin Immunol 2005;116(6):1296-1300

Por DrC Alexis Labrada

El consumo de vacunas terapéuticas VALERGEN se incrementó en 2014 a 33 733 bulbos que equivalen a cerca de 17 000 tratamientos de inmunoterapia a pacientes alérgicos asmáticos. Desde su inclusión en el cuadro básico de medicamentos de Cuba en 2008, se han administrado un estimado de 70 000 tratamientos, cifra que representa cerca del 7% de los asmáticos del país. Las vacunas VALERGEN, desarrolladas y producidas por BIOCEN, se derivan de componentes alergénicos de tres especies de ácaros del polvo doméstico: Dermatophagoides pteronyssinus, Dermatophagoides siboney y Blomia tropicalis; estas dos últimas especies propias de países tropicales. La vía de administración por gotas sublinguales ha ganado en difusión y  en 2014 constituyó el 31% del total de tratamientos. Las ventajas de la vía sublingual se hacen evidentes atendiendo a una reducción considerable de la frecuencia de reacciones adversas y de su severidad. La vía sublingual puede ser administrada por el propio paciente en su hogar y requiere menos supervisión médica especializada. La inmunoterapia con alergenos es reconocida internacionalmente como un enfoque terapéutico capaz de reducir el consumo de medicamentos antialérgicos, elevar la calidad de vida del paciente asmático y prevenir el agravamiento de la enfermedad. En particular, el uso masivo en un sistema de salud pública y gratuita de la inmunoterapia con alergenos y sobre todo con especies tropicales es único en el mundo. Para 2015, el plan prevé elevar la producción y distribución de estos productos a algo más de 40 000 bulbos y continuar la extensión de esta modalidad de tratamiento etiológico en los pacientes asmáticos, contribuyendo así a controlar esta enfermedad crónica de alta prevalencia mundial.


Curso: “MÉTODOS AVANZADOS DE ALERGOLOGÍA EXPERIMENTAL”

11na edición, 2015, del 20 al 30 de abril

Extensión y horarios:

Duración: 70 h (36h de conferencias, 34h de prácticas demostrativas)

De lunes a viernes de 8:30 am a 5:30 pm. (horario de almuerzo: 1:30-2:30 pm)

Sede:

Dpto de Alergenos, BIOCEN, Bejucal, Mayabeque, Cuba.

BIOCEN se encuentra 30 km al sur del centro de la ciudad de La Habana, aproximadamente 10 km al sur del Aeropuerto Internacional “José Martí”

Objetivo:

Dirigido a Médicos Especialistas o Residentes de las especialidades de Alergia e Inmunología y otros médicos y profesionales vinculados a las enfermedades alérgicas. Aborda los conocimientos y métodos experimentales más actuales, incluyendo métodos de laboratorio y de investigación clínica, con énfasis en técnicas inmunológicas aplicadas a la caracterización de alergenos, las vacunas de alergenos, al diagnóstico específico de la alergia, al estudio de la respuesta inmunitaria alérgica y la  inmunoterapia alergeno-específica. El curso  promueve una visión científica y actualizada sobre el empleo de la inmunoterapia y se adentra en aspectos metodológicos de los ensayos clínicos en este tema

Participantes: 10 alumnos

Temas:

Biología de los alergenos Profesores
1.    Alergenos de ácaros. Características bioquímicas y alergénicas DrC Alexis Labrada
2.    Biología molecular de los alergenos. Actividad biológica y alergenicidad DrC Alexis Labrada
3.    Reactividad cruzada entre alergenos MSc Bárbara Fernández
4.    Ecología del polvo doméstico MSc. Bárbara Fernández
5.    Sistemática de los ácaros del polvo doméstico. MSc. Bárbara Fernández
6.    Alergenos de alimentos MSc. Maytee Mateo
7.    Práctica: Identificación, aislamiento y cultivo de ácaros alergénicos. MSc Bárbara Fernández
Vacunas y extractos alergénicos
8.    Vacunas de Alergenos: perspectiva histórica DrC Alexis Labrada
9.    Introducción a la tecnología farmacéutica de fabricación de vacunas de alergenos. DrC Alexis Labrada
10.  Métodos de estandarización de productos alergénicos. DrC Alexis Labrada
11.  Aspectos regulatorios para productos alergénicos. Registro sanitario. 2h DrC Alexis Labrada
12.  Manejo aséptico de productos estériles y preparaciones oficinales o dispensariales. MSc Arelis Más
13.  Estabilidad de los alergenos. MSc Arelis Más
14.  Formulaciones para extractos alergénicos. Vías inyectable y sublingual. MSc Arelis Más
15.  Práctica: Determinación de la composición de proteínas en extractos alergénicos (SDS-PAGE) MSc. Arelis Más, Téc. Raisa Cruz
16.  Práctica: ELISA de inhibición de IgE (determinación de potencia alergénica in-vitro) MSc. Wendy Ramírez, Lic. Yunia Oliva
17.  Práctica: Preparación de diluciones de las vacunas VALERGEN para inmunoterapia. Lic. Yunia Oliva, Lic. Damaris Torralba
Elementos de Biotecnología aplicados a la Alergología
18.  Introducción a la tecnología del ADN recombinante. DrC Alexis Labrada
19.  Herramientas bioinformáticas básicas en Alergia, 2h DrC Alexis Labrada
20.  Introducción a la tecnología de los anticuerpos monoclonales y aplicaciones en alergia MSc Wendy Ramírez
21.  Introducción a los ensayos inmunoenzimáticos. Lic. Roxana Samalea
22.  Práctica: Determinación de alergenos de ácaros mediante ELISA con anticuerpos monoclonales. MSc Bárbara Fernández, Téc. Bárbara Luis
Diagnóstico alergeno-específico
23.  Conceptos básicos del diagnóstico específico de las enfermedades alérgicas. Sensibilidad y Especificidad. Dr. Raúl L. Castro
24.  Métodos de diagnóstico in-vivo. Diseño de Ensayos Clínicos de extractos alergénicos para diagnóstico. Dr. Raúl L. Castro
25.  Métodos de diagnóstico in-vitro. IgE específica. DrC. Alexis Labrada
26.  Evaluación de la respuesta inmunológica celular. MSc. Wendy Ramírez
27.  Práctica: ELISA para IgE específica. MSc. Mayteé Mateo; Lic. Yunia Oliva
28.  Práctica: Western Blotting IgE. MSc. Arelis Más, Téc Raysa Cruz
29.  Práctica: Punción cutánea cuantitativa. Dr. Raúl L. Castro, Lic. Yunia Oliva y Lic. Damaris Torralba
Inmunoterapia e Inmunología de las enfermedades alérgicas
30.  Inmunorregulación de las enfermedades alérgicas. Mecanismos de la inmunoterapia alergeno específica. Dra. Mary Carmen Reyes
31.  Immunidad innata y presentación antígénica. Papel en la respuesta alérgica Dra. Mary Carmen Reyes
32.  Avances en la comprensión de la respuesta IgE: implicaciones para la reactividad cruzada y la inmunoterapia. DrC Alexis Labrada
33.  Eficacia y seguridad de la Inmunoterapia. Pautas de inmunoterapia. Dr. Raúl L. Castro
34.  Inmunoterapia por vías alternativas. IT sublingual. Dr. Raúl L. Castro
35.   Variables de eficacia clínica en ensayos clínicos de IT Dr. Raul L. Castro
36.  Reacciones adversas a la inmunoterapia. Clasificación y Reporte MSc. Maytee Mateo
37.  Metodología de Ensayos Clínicos de Inmunoterapia. Dra. Mary Carmen Reyes
38.  Introducción al diseño experimental y la metodología de la investigación en alergología DrC. Alexis Labrada
39.  Vacunas de alergenos de nueva generación. Adyuvantes. DrC. Alexis Labrada
40.  Modelos animales de enfermedades alérgicas. MSc. Wendy Ramírez

Profesores:

1-    Alexis Labrada Rosado, Dr en Ciencias de la Salud, Investigador Titular, Jefe de Dpto de Alergenos

2-    Raúl Lázaro Castro, Dr Med., Especialista II grado en Alergia, MSc en enfermedades infecciosas, Profesor Auxiliar

3-    Wendy Ramírez, MSc Bioquímica, Biotecnóloga

4-    Bárbara Fernández, Lic. Microbiología, MSc Ecología (Acárologa), Biotecnóloga

5-    Mary Carmen Reyes. Dr Med., Especialista I grado en Inmunología

6-    Arelis Más, Máster en Ciencias Farmacéuticas

7-    Maytee Mateo, MSc en Biotecnología

Respiratory allergy caused by house dust mites: What do we really know? Calderón MA, Linneberg A, Kleine-Tebbe J, De Blay F, Hernández D, Virchow JC, Demoly P. J Allergy Clin Immunol 2014 (pdf, acceso libre)

Los ácaros del polvo doméstico de varias especies son los alergenos perennes de mayor importancia a nivel mundial, y su papel como agente etiológico de la rinitis alérgica, y particularmente del asma, es indiscutible. La presente revisión aborda nuevos conocimientos sobre el repertorio de proteínas alergénicas de ácaros, los datos epidemiológicos más recientes y los vínculos entre exposición y patofisiología de la enfermedad alérgica respiratoria.

La bibliografía registra al menos 11 especies de ácaros de importancia alergénica. Entre ellas las que reportan más abundancia en el ambiente doméstico son: Dermatophagoides pteronyssinus (85% de las casas), D. farinae (47%), Euroglyphus mainei (27%), Blomia tropicalis (20%), aunque estas cifras suelen ser muy dependientes de las condiciones climáticas específicas de cada área. Particularmente, Blomia tropicalis es muy abundante en climas de alta humedad (67-85%) y temperatura (20-30°C) donde tiende a ser la especie dominante.

Aunque la prevalencia de la sensibilización alérgica a ácaros es generalmente muy alta en casi todos los estudios publicados, los valores son heterogéneos y no se cuenta con estimados precisos de forma global. Por ejemplo, en un estudio en 15 países desarrollados europeos la prevalencia fue de 21.7%. En mujeres de origen latino en EE.UU. estos valores alcanzaron 37% para D. pteronyssinus y 34% para D. farinae; sin embargo, en Taiwán, un país insular subtropical, la prevalencia en población pediátrica alcanzó la cifra astronómica de 80%. Otro aspecto controversial son los datos epidemiológicos sobre la relación entre asma y alergia a ácaros. Un meta-análisis europeo arrojó una alta correlación entre ambos aspectos (r=0.64)  aunque con heterogeneidad significativa  entre diferentes poblaciones. La proporción de asma atribuible a algún alergeno varió entre 4 y 61%, dependiendo de forma importante de la técnica diagnóstica empleada.

Obviamente, el desarrollo de la alergia a ácaros está relacionado con la exposición a los mismos, sin embargo, es una relación compleja. Datos de un estudio en Alemania (con 1314 pacientes) sugieren que un valor 10 µg/g de polvo constituye un umbral, a partir del cual se incrementa la sensibilización. Para valores por debajo de 0.1 µg/g el riesgo de sensibilización sería mucho menor. Sin embargo, para valores superiores a 10 µg/g la relación se aparta de la linealidad tomando forma de campana, el riesgo alcanza un máximo y después decae ante mayor exposición. El mecanismo de protección a altos niveles  de exposición no es aún completamente comprendido. Un estudio sugiere que aquí también puede ser importante la historia de atopia familiar. Así, una exposición superior a 10µg/g se asocia a un decrecimiento del riesgo  de asma alérgica, solamente en niños con antecedentes atópicos familiares, mientras en los que no tienen dichos antecedentes, el riesgo continua incrementándose con la exposición. No obstante, los datos deben tomarse con cautela, ya que los métodos de evaluar la exposición no son realmente precisos. A diferencia de otros alérgenos, como los pólenes, el valor predictivo de los cuestionarios es muy bajo.

La habilidad de formar partículas pequeñas (1.1-4.7um) es un factor importante en la capacidad de inducir sensibilización de los alergenos de ácaros. Estas partículas, ricas en alergenos del Grupo 1 y otras proteasas, penetran y alcanzan las mucosas pulmonares. Mas allá de esta propiedad física, la actividad bioquímica inherente a estas moléculas es capaz de interactuar con receptores del sistema inmune innato (PAR. TLR4) y propiciar la sensibilización alérgica y la respuesta alérgica efectora de fase tardía, característica del asma, que es relativamente independiente de IgE. La perpetuación de estos estímulos al sistema inmunitario es un aspecto crítico en la enfermedad alérgica respiratoria a los ácaros.

Así, se postula el siguiente modelo multifactorial: un desencadenante inicial (viral, ambiental) estimula el sistema innato e induce una inflamación crónica inicial, la cual puede, en dependencia de la predisposición genética del individuo interaccionar con la respuesta hacia alergenos específicos, ante la exposición a los mismos, desarrollando entonces la alergia.

Este modelo de dos golpes (2 “hits”) es aceptado cada vez más como explicación del desarrollo de la alergia y está cada vez más sustentado por datos epidemiológico recientes. El rol de la exposición a ácaros en el desarrollo del asma es apoyado por varios estudios de cohorte, los  cuales apuntan a la existencia de una ventana etárea crítica en los 3 primeros años de vida, en los cuales los niños serían particularmente sensibles a la exposición. Estas investogaciones epidemiológicas sustentan que la sensibilización alérgica en niños menores de 5 años constituye un factor de riesgo significativo para el asma. Por ejemplo, un amplio estudio de cohorte en Manchester, Inglaterra, evidenció que a la edad de 8 años, la sensibilización a ácaros, tanto independientemente como combinada con otros alergenos, incrementó el riesgo de asma en 87%. Otro estudio en pacientes asmáticos evidenció que la fase tardía ocurre más frecuentemente cuando los pacientes se exponen a ácaros que cuando lo hacen a otros alergenos como epitelio de gato o polen, lo cual encaja con la actividad bioquímica específica de los alérgenos de ácaros y su interacción con el sistema inmune innato, propiciando la inflamación Th2.

En conclusión, la presente revisión, refuerza la importancia del diagnóstico temprano de la alergia a ácaros para el manejo y control de la enfermedad alérgica respiratoria y particularmente para el asma.

Por Alexis Labrada, DrC

El ambiente de las panaderías provee un ambiente ideal para la proliferación de diferentes especies de ácaros del  polvo, que constituyen agentes etiológicos de alergias respiratorias que pueden afectar a los trabajadores. Un trabajo pionero en Cuba fue realizado por la Master en Ciencias Biológicas Bárbara Fernández y un colectivo de colaboradores del Centro Nacional de Biopreparados y del Hospital Universitario “Calixto García”, logró caracterizar la acarofauna en diferentes panaderías de La Habana y su relación con manifestaciones alérgicas. La especie más abundante fue Blomia tropicalis (70% de los ejemplares). Otras especies comunes en Cuba en el ambiente doméstico como Dermatophagoides pteronyssinus, Dermatophagoides siboney fueron también encontradas en menor medida, así como la especie depredadora Tyrophagus putrescientae. El trabajo fue presentado en el LXVIII Congreso del Colegio Mexicano de Inmunología  Clínica y Alergia, CMICA 2014, donde fue premiado como Primer Lugar del concurso de trabajo libres en la categoría de Alergia e Inmunología Clínica, seleccionado entre 73 concursantes. Mas recientemente, el estudio fue publicado en la Revista de Alergia de México (Fernández-Duro BI, Álvarez-Castelló M, Mateo-Morejón M, Luis-Rodríguez B, Labrada-Rosado A. Ácaros del polvo como alérgenos ocupacionales en dos panaderías de La Habana, Cuba. Rev Alerg México 2014;61:281-287). Sus resultados son importantes para el diseño de medidas de prevención en los ambientes laborales y para el diagnóstico temprano y manejo de las alergias ocupacionales.

Early life IgE responses in children linving in the tropics: A  prospective analysis. Zakzuk J, Acevedo N, Cifuentes L, Bornacelly A, Sánchez J, Ahumada V, Ring J, Ollert M,  Caraballo L. Pediatric Allergy and Immunology 2013; 24(8):788-797.

La respuesta alérgica es indudablemente influenciada por factores ambientales, además de los genéticos. Sin embargo, el conocimiento actual sobre la misma se deriva casi absolutamente de estudios realizados en países del llamado primer mundo, básicamente Europa, Norteamérica y Australia, con climas templados y fondo genético muy diferente al prevaleciente en las zonas tropicales y cálidas, donde habita más de la mitad de la humanidad. La importancia y novedad de este estudio radica, fundamentalmente, en abordar la cuestión en una zona tropical latinoamericana, y en una población pobre con presencia de factores conocidos por su influencia sobre la respuesta inmunitaria; en particular, por la exposición a parásitos helmínticos intestinales.

La respuesta mediada por IgE se supone que haya surgido evolutivamente, precisamente como protección a ciertos parásitos, entre ellos las llamadas lombrices intestinales. De acuerdo a ciertos datos epidemiológicos, congruentes con la llamada “teoría de la higiene”, en ambientes con mayor prevalencia de parásitos y microbios (como en zonas rurales de África) la prevalencia de alergias es mucho menor que en el mundo industrializado. De acuerdo a dicha teoría, la exposición a microbios en ambientes con poca higiene, incluyendo la convivencia con animales domésticos, favorecería la evolución de una respuesta inmunitaria más robusta, menos inclinada hacia la respuesta alérgica tipo Th2 ante los alergenos comunes. No obstante, algunos estudios tienden a contradecir este paradigma. Específicamente, se ha identificado reactividad cruzada entre alergenos de ácaros y algunos helmintos (por ejemplo, atribuida a la tropomiosina, Der p 10) y no está muy clara aún la significación biológica de este fenómeno en pacientes parasitados. Algunos autores han atribuido a la respuesta antihelmíntica efectos inmunorreguladores al inducir IL-10 e IgG4 que ayudarían a contrarrestar una repuesta IgE excesiva y patológica. Por otra parte, la cuestión del posible efecto protector de la diversidad del repertorio antigénico de la IgE y su relación con la IgE total es también un tema polémico.

En el trabajo que reseñamos un colectivo de autores del prestigiosos Instituto de Investigaciones Inmunológicas de la Universidad de Cartagena en la costa caribeña de Colombia (bajo la dirección del Dr Luis Caraballo) aborda el asunto. El trabajo tuvo como objetivo describir la evolución en edad temprana de la respuesta de anticuerpos IgE totales y específicos  a alergenos de ácaros y parásitos intestinales (Ascaris)  y analizar su relación con la sibilancia, o sea, con los silbidos típicos del asma.

El estudio abarcó una cohorte poblacional de 290 niños y sus madres. Los niños fueron sujetos a evaluaciones entre los 0 y 42 meses de vida. Como elemento novedoso, además de las pruebas de IgE específicas usuales (ImmunoCap) y las pruebas cutáneas que emplean extractos alergénicos, se emplearon exámenes para determinación de IgE específica a alergenos recombinantes de ácaros: Der p 2 para D. pteronyssinus, y Blo t 5 y Blo t 12 para Blomia tropicalis. También, Asc l 3, la tropomiosina de Ascaris lumbricoides y Asc s 1, único alergeno oficialmente reconocido de Ascaris suum. La elección de los alergenos de ácaros se basa en que entre los mismos no existe reactividad cruzada, o sea son especie-específicos., y por lo tanto permiten discriminar la sensibilización a cada especie de forma independiente.

El trabajo ha arrojado resultados realmente importantes. En primer lugar, la sensibilización a Blomia tropicalis a temprana edad resultó más frecuente que a D. pteronyssinus, aunque en los adultos (incluso en las madres) en Cartagena y en otros sitios tropicalis, suele ser similar. El hallazgo sugiere que los procesos de sensibilización a diferentes especies de ácaros serían independientes, a pesar de la exposición simultánea  a las mismas. Factores cono la actividad biológica intrínseca de los alergenos y, posiblemente, su interacción con el parasitismo pudieran explicar este comportamiento. En línea con esta hipótesis, los autores hallaron que los niveles de IgE a Blomia correlacionaron positivamente con los correspondientes a Ascaris. La correlación entre D. pteronyssinus y Ascaris fue también muy significativa aunque algo menor. En general, los niños sensibilizados a ácaros mostraron una probabilidad 9.4 veces mayor de sensibilización a Ascaris, lo cual constituye una fuerte evidencia de esta asociación. Los autores sugieren que quizá una parte  de la sensibilización a ácaros provenga de la transreactividad originada por la sensibilización a Ascaris, en particular, la tropomiosina (Asc l 3) es bien conocida como panalergeno causante de reactividad cruzada incluso entre especies taxonómicamente distantes. No obstante,  el valor biológico de esta asociación en términos de posible agravamiento de las manifestaciones alérgicas o mayor protección antiparasitaria continúa siendo un enigma.

En segundo lugar, el estudio abordó la asociación con la IgE total. En este sentido, evidenció que la IgE en cordón umbilical constituyó un factor de riesgo para la sensibilización, pero protegió de la sibilancia recurrente en los niños, resultado aparentemente contradictorio a la luz de la teoría de la higiene, pero que replica lo reportado anteriormente en otro estudio en África. Los niveles de IgE total fueron elevados lo cual es atribuido a la exposición a parásitos y al fondo genético afrodescendiente, en su mayor parte, de la población estudiada y confirma el escaso valor diagnóstico de la IgE total como predictor de atopia en poblaciones tropicales.

En conclusión, en contraste con lo esperado según la teoría de la higiene, en este estudio las condiciones de pobreza y falta de higiene devinieron factores de riesgo para la sensibilización a alergenos en la temprana infancia. Así, el estudio objeta la teoría de la higiene en su versión más clásica, al menos en lo referente al posible efecto “protector” de los parásitos intestinales.

Por Alexis Labrada, DrC

El Congreso del Colegio Mexicano de Pediatras especialistas en Inmunología y Clínica y Alergia, COMPEDIA 2013, se celebró en la Ciudad de Guadalajara, estado de Jalisco, México, del 10 al 13 de julio, con una participación de casi mil delegados nacionales e internacionales. Entre los trabajos premiados en el evento ¨Estudio de correlación entre la fauna de ácaros del polvo doméstico y la respuesta alérgeno específica en pacientes alérgicos de seis estados mexicanos¨, de la investigadora cubana Bárbara Fernández Duro, del Centro Nacional de Biopreparados que fue reconocido en la modalidad de investigación clínica.

El programa científico del evento contó con profesores de reconocido prestigio internacional como el Dr. Hugh Sampson, una autoridad en alergia a alimentos, del Centro Médico Mount Sinai, el Dr Clauss Bechart, autor de las principales publicaciones sobre el tema de rinosinusitis, el Dr. David Skoner, director de Alergia, Asma e Inmunología del Hospital General Allegheny de Pittsburgh, en Pennsylvania, el Dr. Thomas Platts Mills, director de la División de Alergia y Clínica de Inmunología de la Universidad de Virginia, el Dr. Michael S. Blaiss, Profesor Clínico de Pediatría y Medicina de la Universidad de Tennessee en Memphis y coeditor del libro Atlas de enfermedades alérgicas, y la Dra. Montserrat Fernández-Rivas, del Departamento de Alergia del Hospital Clínico San Carlos, Madrid, España, entre otras personalidades.

La agenda de trabajo incluyó la presentación de los primeros resultados de los proyectos de investigación de COMPEDIA en materia de alergia alimentaria. Además hubo simposios, talleres y conferencias magistrales que abordaron la temática de la alergia y su manejo actual, no sólo en México, sino en el mundo en general. Los tres simposios realizados versaron en temas como “Alergia a alimentos”, “Prebióticos: Beneficios a largo plazo” y “Fundación Estudio de las Inmunodeficiencias”. Mientras los talleres abordaron las temáticas “Aspectos prácticos de las provocaciones orales con alimentos” y “Alergia a medicamentos, pruebas de diagnóstico, pruebas de reto, protocolos de desensibilización”. Se dictaron 58 conferencias, de ellas 18 magistrales. Fueron presentados 40 trabajos libres en carteles, de los cuales se seleccionaron y se premiaron los mejores trabajos en investigación clínica, investigación básica y un premio especial para los médicos extranjeros. Precisamente en la modalidad de investigación clínica resultó premiado el trabajo de la investigadora cubana sobre la identificación de diferentes especies de ácaros alergénicos en México. La ponencia tuvo una gran acogida entre los presentes, pues México carecía de un estudio como ese, que diera las bases reales para una inmunoterapia alérgeno específica adecuada en los pacientes con determinadas afecciones alérgicas. Además aportó datos epidemiológicos recientes de las localidades donde se realizaron los muestreos de polvo doméstico. El prestigio y la confianza ganados por los médicos e investigadores cubanos, fue claramente expresado por el presidente del Congreso y de COMPEDIA, Dr. Fernando Iduñate Palacios, al entregar este premio.

La inmunoterapia alergeno específica por la vía sublingual (es decir gotas debajo de la lengua) ha demostrado ser un tratamiento eficaz para el asma y bien tolerado por el paciente. Las vacunas de alergenos de ácaros VALERGEN, desarrolladas y producidas en BIOCEN han sido evaluadas para el tratamiento del asma por esa vía en estudios llevados a cabo en pacientes adultos. El CECMED ha concedido su autorización para el inicio de un nuevo ensayo clínico de dichas vacunas por vía sublingual en niños. El estudio se llevará a cabo en los Hospitales Pediátricos William Soler, Juan Manuel Márquez y Angel Arturi Aballí, todos en la ciudad de La Habana, en niños asmáticos, entre 5 y 15 años de edad, con síntomas alérgicos a los ácaros Dermatophagoides pteronyssinus y Blomia trpicalis. Particulrmente, los estudios con este último son escasos pues se trata de una especie que es importante solo en los trópicos. El estudio empleará tres esquemas de dosis durante 6 meses en busca de la dosis óptima en cuanto a beneficios para el paciente. Los resultados del estudio serían útiles para la mejor prescripción del tratamiento y en un futuro para el desarrollo de otras formas farmacéuticas de estos productos. Los detalles metodológicos del estudio pueden ser consultados en el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos.

0

Por Bárbara Fernández, MSc y Alexis Labrada, DrC.

Breve historia del descubrimiento  de Dermatophagoides siboney

En la década de los 70 se produjo un boom en la alergología, sobre todo en Europa y EEUU, precedido por el descubrimiento de los ácaros presentes en el polvo casero y su papel  en el desarrollo de enfermedades alérgicas tales como la rinitis y el asma. Durante esa década se publicaron centenares de trabajos referidos a estudios de la ácarofauna del polvo en regiones con diferentes características climáticas, la relación entre presencia de ácaros y ocurrencia de asma o rinitis, cómo cultivar ácaros en condiciones de laboratorio y su uso para desarrollar extractos que pudieran ser usados tanto para el diagnóstico como para la inmunoterapia en personas sensibles a estos.

Los ácaros son pequeños invertebrados que pertenecen al phylum Arthropoda, con alrededor de 35 000 especies descritas hasta el momento. Específicamente los ácaros domésticos se ubican dentro del subfilo Chelicerata, clase Arachnida, subclase Acari, orden Acariformes, suborden Astigmata. El subfilo Chelicerata, incluye además a insectos y crustáceos. [1] Entre las peculiaridades de los ácaros domésticos podemos encontrar su pequeño tamaño (son difícilmente apreciables a simple vista, miden entre 250 y 350 µm de longitud), carecen de ojos y son fotofóbicos, o sea, huyen ante la exposición a la luz; de hecho, sus cuerpos son semitransparentes, tienen cuatro pares de patas los adultos y ninfas y tres pares las larvas; presentan setas (perecidos a pelos) por todo el cuerpo, cuyo largo y número caracterizan a cada especie; se reproducen sexualmente, o sea, hay hembras y machos. Tienen un sistema digestivo bien desarrollado que va desde la boca hasta el ano, por donde expulsan las partículas fecales al exterior con un tamaño entre 10 y 40 µm. Estas partículas fecales, atendiendo a su tamaño y densidad tienen la capacidad de volar llevadas por el viento, y de esa forma, penetran en nuestras vías respiratorias y alcanzan los pulmones. Las especies del género Dermatophagoides se alimentan fundamentalmente de las descamaciones de piel humana, de las cuales los seres humanos producen varios gramos al día, que se deposita en el suelo, las camas y los muebles.

Ante este impulso de la especialidad, Cuba también comienza a hacer la caracterización del polvo casero con un estudio en 25 regiones que abarcaron todo el país incluida la Isla de la Juventud, entre 1980-1983. [2] Este estudio dió lugar al hallazgo y descripción de una nueva especie en el país y para el mundo, Dermatophagoides siboney,[3] entre otras que ya habían sido descritas en otros países. Demostrar la presencia de los ácaros en nuestros hogares, la alta prevalencia de algunas especies y su incidencia en la población alérgica cubana, ha sido objeto de estudio  de muchos trabajos posteriores que avalan la importancia de estos pequeños arácnidos en la isla. Las tres especies de mayor importancia alergológica en Cuba son: Dermatophagoides pteronyssinus, la más abundante a nivel mundial; Blomia tropicalis, propia de zonas tropicales y la mencionada Dermatophagoides siboney, considerada endémica por entonces.

Principales características morfológicas que lo distinguen

Órganos genitales del ácaro Dermatophagoides siboneyDermatophagoides siboney parece ser una especie derivada de Dermatophagoides farinae (llamado inicialmente ácaro americano), pero a diferencia de esta, adaptada a climas tropicales húmedos. D. farinae habita, mas bien, en climas continentales secos con estaciones bien marcadas. Morfológicamente, las hembras de D. siboney se distinguen por la forma de los órganos sexuales, mientras que en los machos esa diferencia es aún más notoria en la forma de la base del pene que se asemeja a un bohío, a lo cual le debe su nombre  (Siboney fue una tribu india arahuaca originaria de Cuba que tenían los bohios como vivienda). El tamaño, tanto de machos como hembras, es menor que en D. farinae y mayor que en D. pteronyssinus, mientras que sus ciclos de vida son similares.

Propiedades alergénicas de D. siboney

Desde el punto de vista alergénico, los principales trabajos de su caracterización se realizaron en los 90, por el grupo del Dr, Rafael Ferrándiz, en BIOCEN. Se elaboraron extractos alergénicos a escala experimental de D. siboney y se evidenció la alta prevalencia de la sensibilización a esta especie entre los asmáticos cubanos, ocupando uno de los tres primeros lugares en ese sentido junto a Dermatophagoides pteronyssinus y Blomia tropicalis. De acuerdo a diferentes autores entre 60 y 85% de los asmáticos cubanos muestran sensibilización, o sea pruebas cutáneas positivas hacia D. siboney. Los primeros datos a nivel molecular de sus componentes alergénicos datan de 1995 [4] con la purificación de los alérgenos Der s 1 y Der s 2, seguido de un trabajo posterior que logró aislar y caracterizar el Der s 3 [5] (posteriormente este componente se ha identificado como Der s 6). Se comprobó la naturaleza proteolítica de Der s 1 derivado del aparato digestivo del ácaro.  Un aspecto importante con implicaciones clínicas es la existencia de reactividad cruzada con otras especies de ácaros. En ese sentido D. siboney comparte un alto grado de reactividad cruzada, cercana al 100%, con D. farinae (aunque algunos pacientes se han encontrado que reaccionan diferencialmente a ambas especies), algo menor (~80%) con D. pteronyssinus y mucho menor (~30%) con Blomia tropicalis. No obstante, muchos pacientes muestran polisensibilización a estas tres especies, atribuible a su alta presencia en Cuba, lo cual condiciona la posibilidad de la exposición simultánea a las mismas. Otras posibles explicaciones como la actividad pro-sensibilizante de los alergenos de ácaros de naturaleza proteolítica son también posibles y se evalúan en la actualidad.

Un monoclonal contra D. siboney

Con la identificación, caracterización y purificación de las moléculas alergénicas principales de D. siboney, se comenzaron estudios en BIOCEN para la obtención de anticuerpos policlonales y monoclonales que permitieran el empleo de los mismos como herramientas en el laboratorio. En 2001 se logró por primera vez un inmunoensayo tipo ELISA basado en un par de anticuerpos monoclonales obtenidos contra el alergeno mayor Der s 1.[6] Los anticuerpos monoclonales (o sea, producidos por un mismo clon celular de linfocitos B híbridos inmortalizados) tienen la ventaja de ser completamente homogéneos y sus células productoras (hibridomas) pueden ser conservadas indefinidamente, lo cual los convierte en reactivos inmunoquímicos insustituibles, Los mismos poseen la especificidad típica de los anticuerpos capaces de discriminar y reconocer epítopes específicos entre un conjunto grande de antígenos. Particularmente, el ELISA desarrollado en BIOCEN es capaz de detectar pocos nanogramos de Der s 1, presentes en muestras complejas y heterogéneas como el cultivo del ácaro o en el polvo casero. El ensayo ha sido aplicado exitosamente en la estandarización del proceso de producción de las vacunas alergénicas de Dermatophagoides siboney (VALERGEN-DS, BIOCEN) en todas sus etapas.

Más recientemente el grupo de BIOCEN ha avanzado en la determinación de la secuencia de ADN correspondiente a los alergenos Der s 1, Der s 2 y Der s 3. Los estudios moleculares realizados a D. siboney han ocasionado cierta polémica, en el sentido que han evidenciado una gran similitud con las moléculas homólogas de D. farinae (cercana al 99%) y han puesto en duda su clasificación taxonómica como una especie independiente, o quizá como una subespecie de Dermatophagoides farinae adaptada a las condiciones tropicales. Sin embargo, el concepto biológico de especie es muy amplio y actualmente de manejan alrededor de 300 variantes del mismo, de las cuales, para los taxónomos, el fundamental es la descripción morfológica de los caracteres externos que pueden diferenciar  una especie de otra con una simple comparación visual. También sería importante establecer la posibilidad biológica del entrecruzamiento de ambas especies.

En apoyo a los datos moleculares, estudios recientes realizados en Italia, en colaboración con BIOCEN, empleando las modernas herramientas de diagnóstico molecular con la ayuda de biochips (en los cuales se colocan las moléculas purificadas de los alergenos, incluyendo en este caso Der s 1), han evidenciado una coincidencia cercana al 99% entre Der s 1 y Der f 1 (D. farinae) en la determinación de IgE específica. No obstante,  en individuos aislados existe una clara diferencia entre la respuesta a ambas moléculas. El resultado obtenido en muestra de más de 1000 pacientes, es aún más sorprendente en el sentido de que los pacientes italianos están expuesto a D. farinae y no a D. siboney. [7]

D. siboney en México y otras áreas del Caribe

El endemismo es una característica frecuente de la fauna cubana de modo que no sería sorprendente la presencia también de especies endémicas de ácaros. Hasta hace escasos años esa era la creencia establecida con respecto a D. siboney. Sin embargo, cada vez aparecen mayores evidencias de su presencia en otras zonas del Caribe y quizá en áreas geográficas distantes.

La primera notificación de hallazgo de D. siboney fuera de Cuba, fue hecha por Federico Montealegre en Puerto Rico en 1998, aunque  nunca ha sido confirmada posteriormente. Así también existe un reporte de la especie en Argelia sin confirmación. En el año 2008, se comprueba la presencia de D. siboney en la costa caribeña de Colombia en la ciudad de Santa Marta. [8] Un hallazgo importante ha sido su identificación por primera vez en México, específicamente en Ciudad del Carmen, Estado de Campeche, en la costa del Golfo de México. Este reporte fue fruto de un estudio de la ácarofauna en seis estados de la República Mexicana como parte de un proyecto de colaboración Cuba-México cuyos resultados fueron presentados durante el XXII Congreso Mundial de Alergia, Cancún, 2011 y el Primer Congreso Latinoamericano de Acarología, México, 2012. [9]

¿D. siboney en China?

Aún más sorprendente ha sido la comunicación del hallazgo reciente de la especie D. siboney en China, en las cercanías de Beijing en una zona de clima subtropical. En ese caso, la especie cohabita con D. farinae y fue encontrada en el 5% de las muestras de polvo doméstico en un estudio realizado en esa zona por científicos chinos. La identificación ha sido confirmada por especialistas cubanas de gran experiencia en el tema y los datos esperan su próxima publicación.

En conclusión, el tema de la clasificación taxonómica de D siboney como una especie separada, así como su origen evolutivo es importante para comprender la biología de la misma. Al mismo tiempo, sus similitudes y diferencias con las especies cercanas D. farinae, D. pteronyssinus y D microceras,  en cuanto a propiedades alergénicas revisten gran importancia para el mejor conocimiento de la etiología de la alergia respiratoria y el asma en Cuba y otras regiones del Caribe. Los estudios en ese sentido proseguirán y prometen develar  estos misterios en los próximos años.

Referencias:

1.      Arlian L.G. “Arthropod allergens and human health”. Ann. Rev. Entomol. 47:395-433, 2002.

2.      Cuervo, N., Dusbabek, F., & Cruz, J. de la (1983): Los ácaros (Acarina: Pyroglyphidae, Cheyletidae, Saproglyphidae y Glycyphagidae) de los polvos domésticos de Cuba. Rev. Cub. Med. Trop. 35: 83-103 pp.

3.      Dusbabek, F., Cuervo, N. & Cruz, J. de la (l982): Dermatophagoides siboney sp. n. (Acarina: Pyroglyphidae) a new house mite from Cuba. Acarology 23 (1): 55-62pp.

4.      Ferrándiz R., Casas R., Dreborg S., Einarsson R., Bonachea I., Chapman M. Characterization of allergenic components from house dust mite Dermatophagoides siboney. Purification of Der s1 and Der s2 allergens. Clin. Exp. Allergy 25: 929-934, 1995(a).

5.      Ferrándiz R, Casas R, Dreborg S. Purification and IgE binding capacity of Der s 3, a major allergen from Dermatophagoides siboney“. Clin. Exp. Allergy, 27, 6, pp. 700-704(5), 1997.

6.      Sewer M, Uyema K, Labrada M, Coca MA, González M. Monoclonal Antibodies against Der s 1, a Major Allergen of Dermatophagoides siboney. Int Arch Allergy Immunol 123:242-8, 2000.

7.        Scala E, Ferrara R, Más A, Hidalgo A, Zaffiro A, Pomponi D, Labrada A, Mari A. Group 1 Mite Allergen from Dermatophagoides siboney (Der s 1) Behave as Der p 1 and Der f 1 to Detect Mite Allergic Subjects in a D. siboney not Exposed Population. J Allergy Clin Immunol; 2008 S178

8.      Meza J, Mendoza DL, Mercado D. Identificación de ácaros del polvo casero en colchones y almohadas de niños alérgicos de Santa Marta, Colombia. Duazary 2008; 5(1) : 24-31

9.      Cuervo N, Fernández B, Rodríguez J, Celio R, Pérez T, Juárez D. Estudio comparativo de la diversidad de los ácaros doméstico (Arachnida: Acari) en 6 localidades de México con gran incidencia de personas alérgicas. Acarología Latinoamericana, ISBN:978-607-715-048-0, p: 319-324, México, 2012.