células madre

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MURCIA
El San Carlos prueba un nuevo tratamiento con células madre
El servicio de Angiología utiliza la terapia en pacientes con falta de riego en las piernas, para evitar la amputación
10.05.11 – 02:02 –
J. P. PEl servicio de Angiología y Cirugía Vascular del hospital USP San Carlos está probando desde septiembre una nueva terapia con células madre con la que se intenta evitar la amputación de los miembros en pacientes que sufren isquemia (falta de riego sanguíneo) en las piernas.
Cinco enfermos se han beneficiado ya de esta técnica que, según explica Emiliano Cano, jefe del servicio de Angiología, se aplica una vez que los tratamientos convencionales no han dado resultado. Así, lo usual es llevar a cabo una revascularización de la extremidad afectada mediante cirugía. Cuando esta solución no da resultados, se prueba con la nueva terapia celular para tratar de evitar la amputación. «Se extraen células madre de la médula del propio paciente, y mediante centrifugado se obtiene un concentrado que se inyecta en la pierna del enfermo», explica el doctor Cano. El objetivo es la regeneración de los vasos sanguíneos para que la extremidad pueda recuperar el riego.
Las células madre también se están utilizando en casos de insuficiencia venosa (cuando la dificultad de las venas para enviar la sangre al corazón produce una acumulación que da lugar a las varices). La enfermedad puede terminar provocando úlceras, y es aquí cuando entra en juego el nuevo tratamiento con células madre. Los médicos del servicio de Angiología extraen esas células del propio paciente y obtienen plaquetas que, junto con plasma y factor de crecimiento, dan lugar a una membrana angiogénica que «se aplica en la zona ulcerada acelerando su regeneración», explica Emiliano Cano. Once pacientes con insuficiencia venosa han pasado ya por esta técnica con «buenos resultados».

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03/04/2011  Diariocordova.es
La utilización de tratamientos con células madre para articular nuevos implantes dentales y orales abre alternativas en el campo científico y médico suponiendo también el desarrollo de nuevas técnicas clínicas quirúrgicas en odontología. Las células madre en odontología ha sido uno de los principales temas analizados por treinta expertos internacionales reunidos en Granada en el I Congreso Nacional de la Sociedad Científica de Odontología Implantológica.

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 Llevando la promesa teórica de la investigación con células madres al mundo de tratamientos viables, los científicos han convertido con éxito células madre adultas en el tipo de células oculares que se ven afectadas  en los comienzos de la degeneración macular relacionada con el envejecimiento (DMRE). El trabajo no se realizó con células madre embrionarias que han sido tema de mucho debate en los últimos años  sino con las llamadas “células madre humanas pluripotenciales inducidas”. Según los investigadores, la meta era desarrollar una respuesta terapéutica a la muerte del epitelio pigmentario retiniano -una capa de células que es imprescindible para la salud de las células visuales de la retina- causada por la DMRE.

Pero los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C., resaltaron que se trata de un paso preliminar hacia esa meta y que solo se logró en el laboratorio. Afirman que hay que enfrentarse a numerosos obstáculos complejos antes de que las células recién creadas se puedan trasplantar a ojos enfermos.

“Pero hemos demostrado que podemos generar células retinianas a partir de células tomadas originalmente de una pequeña cantidad de piel sometida a biopsia, las que luego son  inducidas a convertirse en células madre”, señaló Nady Golestaneh, profesora asistente del departamento de bioquímica y biología molecular y celular de la Universidad de Georgetown y coautora de un informe sobre la investigación que aparece en la edición de marzo de la revista Stem Cells  (DOI: 10.1002/stem.635). El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

“Las células retinianas que hemos generado son realmente funcionales”, explicó Golestaneh. “Eso significa que imitan la función de las células retinianas nativas que cumplen una función esencial en el ojo para la absorción de la luz, la nutrición, y la función de receptor”.

Esto es importante “porque si estas células mueren pueden inducir enfermedades en los ojos, una de las cuales es la degeneración macular relacionada con el envejecimiento”, comentó. “Hasta ahora no ha habido ningún medicamento que pueda detener esta condición. Así que, básicamente, la gente pierde la visión central, la que necesitamos para tareas cotidianas como leer, conducir y cualquier cosa que haya que hacer para ser independiente”.

En Estados Unidos la DMRE es una causa relevante de pérdida de visión a partir de los 60 años.

El Dr. Demetrios Vavvas, médico asistente del servicio de retina del Hospital del Ojo y el Oído de Massachusetts, y profesor asistente de oftalmología de la Facultad de medicina de la Harvard, describió los resultados de la investigación como un “importante paso hacia delante”.

“Pero es trabajo muy preliminar”, anotó Vavvas. “Solo se logró in-vitro. Es trabajo de laboratorio con cultivos de células. Queda la pregunta de cómo funcionará en una persona porque aun hay barreras que vencer, añadió. Por ejemplo, todo el trabajo desarrollado hasta ahora necesita de virus que funcionen como portadores de células, lo cual crea problemas”, explicó. Ahora se intenta replicar este tipo de trabajo de laboratorio sin emplear virus. Eso tendrá que suceder antes de que podamos pasar a ensayos con humanos. Y aun no lo hemos logrado”, comentó Vavvas.

“Con el conocimiento práctico y la tecnología actuales, probablemente hablamos de un mínimo de tres a cinco años antes de que podamos incluso comenzar ensayos clínicos”, señaló.

Para la investigación de laboratorio los científicos emplearon una línea de células madre adultas de fuente confiable. Los investigadores informaron que el proceso de diferenciación que logró que la base de células madre se convirtiera en células retinianas equivalentes a las dañadas por la DMRE conllevó varias semanas de cultivo de alta tecnología pero, como resultado, las células retinianas generadas a partir de células madre mostraron la misma capacidad funcional y expresión genética que las células retinianas naturales.

Sin embargo, advirtieron que la línea celular que generaron también parecía presentar daños cromosómicos en el ADN, aspectos de expresión exagerada que provocaron una inhibición del crecimiento y ciertas anomalías estructurales.

Aunque las células generadas se consideraron “viables”, los investigadores dijeron que se necesitaría más trabajo para lograr que sean “seguras” con vistas al tratamiento.

“Pero cuando hablamos sobre el uso potencial de células madre no solo debemos pensar en el trasplante”, apuntó Golestaneh. “También podrían usarse como modelos in-vitro para estudiar la enfermedad en sí, la discapacidad que genera y las mutaciones relacionadas. Eso ayudaría a generar fármacos dirigidos a combatirla”.Esto hace que las células “sean muy valiosas no solo para el trasplante sino también para estudiar el mecanismo patológico y avanzar en el desarrollo farmacológico”, aseguró Golestaneh.

Marzo 24, 2011, (HealthDayNews) MedlinePlus

Temas relacionados en MedlinePlus:
Células madre
Degeneración macular

Nota: Los usuarios del dominio *.sld.cu tienen acceso al texto completo (pdf) de este artículo en Hinari Stem Cells: Human iPS-Derived Retinal Pigment Epithelium (RPE) Cells Exhibit Ion Transport, Membrane Potential, Polarized VEGF Secretion and Gene Expression Pattern Similar to Native RPE
Accepted manuscript online: 24 MAR 2011

 

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Llevando la promesa teórica de la investigación con células madres al mundo de tratamientos viables, los científicos han convertido con éxito células madre adultas en el tipo de células oculares que se ven afectadas en los comienzos de la degeneración macular relacionada con el envejecimiento (DMRE). El trabajo no se realizó con células madre embrionarias que han sido tema de mucho debate en los últimos años sino con las llamadas “células madre humanas pluripotenciales inducidas”. Según los investigadores, la meta era desarrollar una respuesta terapéutica a la muerte del epitelio pigmentario retiniano -una capa de células que es imprescindible para la salud de las células visuales de la retina- causada por la DMRE.

Pero los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C., resaltaron que se trata de un paso preliminar hacia esa meta y que solo se logró en el laboratorio. Afirman que hay que enfrentarse a numerosos obstáculos complejos antes de que las células recién creadas se puedan trasplantar a ojos enfermos.

“Pero hemos demostrado que podemos generar células retinianas a partir de células tomadas originalmente de una pequeña cantidad de piel sometida a biopsia, las que luego son inducidas a convertirse en células madre”, señaló Nady Golestaneh, profesora asistente del departamento de bioquímica y biología molecular y celular de la Universidad de Georgetown y coautora de un informe sobre la investigación que aparece en la edición de marzo de la revista Stem Cells (DOI: 10.1002/stem.635). El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

“Las células retinianas que hemos generado son realmente funcionales”, explicó Golestaneh. “Eso significa que imitan la función de las células retinianas nativas que cumplen una función esencial en el ojo para la absorción de la luz, la nutrición, y la función de receptor”.

Esto es importante “porque si estas células mueren pueden inducir enfermedades en los ojos, una de las cuales es la degeneración macular relacionada con el envejecimiento”, comentó. “Hasta ahora no ha habido ningún medicamento que pueda detener esta condición. Así que, básicamente, la gente pierde la visión central, la que necesitamos para tareas cotidianas como leer, conducir y cualquier cosa que haya que hacer para ser independiente”.

En Estados Unidos la DMRE es una causa relevante de pérdida de visión a partir de los 60 años.

El Dr. Demetrios Vavvas, médico asistente del servicio de retina del Hospital del Ojo y el Oído de Massachusetts, y profesor asistente de oftalmología de la Facultad de medicina de la Harvard, describió los resultados de la investigación como un “importante paso hacia delante”.

“Pero es trabajo muy preliminar”, anotó Vavvas. “Solo se logró in-vitro. Es trabajo de laboratorio con cultivos de células. Queda la pregunta de cómo funcionará en una persona porque aun hay barreras que vencer, añadió. Por ejemplo, todo el trabajo desarrollado hasta ahora necesita de virus que funcionen como portadores de células, lo cual crea problemas”, explicó. Ahora se intenta replicar este tipo de trabajo de laboratorio sin emplear virus. Eso tendrá que suceder antes de que podamos pasar a ensayos con humanos. Y aun no lo hemos logrado”, comentó Vavvas.

“Con el conocimiento práctico y la tecnología actuales, probablemente hablamos de un mínimo de tres a cinco años antes de que podamos incluso comenzar ensayos clínicos”, señaló.

Para la investigación de laboratorio los científicos emplearon una línea de células madre adultas de fuente confiable. Los investigadores informaron que el proceso de diferenciación que logró que la base de células madre se convirtiera en células retinianas equivalentes a las dañadas por la DMRE conllevó varias semanas de cultivo de alta tecnología pero, como resultado, las células retinianas generadas a partir de células madre mostraron la misma capacidad funcional y expresión genética que las células retinianas naturales.

Sin embargo, advirtieron que la línea celular que generaron también parecía presentar daños cromosómicos en el ADN, aspectos de expresión exagerada que provocaron una inhibición del crecimiento y ciertas anomalías estructurales.

Aunque las células generadas se consideraron “viables”, los investigadores dijeron que se necesitaría más trabajo para lograr que sean “seguras” con vistas al tratamiento.

“Pero cuando hablamos sobre el uso potencial de células madre no solo debemos pensar en el trasplante”, apuntó Golestaneh. “También podrían usarse como modelos in-vitro para estudiar la enfermedad en sí, la discapacidad que genera y las mutaciones relacionadas. Eso ayudaría a generar fármacos dirigidos a combatirla”.Esto hace que las células “sean muy valiosas no solo para el trasplante sino también para estudiar el mecanismo patológico y avanzar en el desarrollo farmacológico”, aseguró Golestaneh.

Marzo 24, 2011, (HealthDayNews) MedlinePlus

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Células madre
Degeneración macular

Nota: Los usuarios del dominio *.sld.cu tienen acceso al texto completo (pdf) de este artículo en Hinari Stem Cells: Human iPS-Derived Retinal Pigment Epithelium (RPE) Cells Exhibit Ion Transport, Membrane Potential, Polarized VEGF Secretion and Gene Expression Pattern Similar to Native RPE
Accepted manuscript online: 24 MAR 2011

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 La promesa de la terapia de células madre quizá esté un poco más cerca de la realidad, ya que los investigadores informan que han utilizado estas células para ayudar a reducir la peligrosa cardiomegalia que aparece como consecuencia de sufrir ataques cardiacos. Esta técnica consiste en extraer células madre de la propia médula ósea de un paciente cardiaco para luego inyectarlas en el corazón dañado del paciente.

El resultado: una mejora significativa en el funcionamiento del corazón en cuestión de meses y una reducción importante tanto del tejido cicatricial como del tamaño del corazón en un periodo de un año desde la terapia inicial.

Sin embargo, el estudio es pequeño, un ensayo clínico de fase uno en el que participaron solamente ocho pacientes, y aun así se describe como “experimental”. Pero el equipo de investigación apunta que se si confirma en ensayos más grandes, esta técnica podría constituir un gran avance en los tratamientos actuales para este tipo de cardiomegalia.

“Los resultados son muy alentadores”, señaló el coautor del estudio Dr. Joshua M. Hare, profesor de medicina y director del Instituto Interdisciplinario de Células Madre de la Facultad de medicina de la Universidad de Miami. Esta terapia “se ha estado desarrollando durante casi diez años y finalmente ahora es cuando empezamos a dar un gran paso adelante”, apuntó.

Pero también debemos apuntar que se necesitan más investigaciones y más tiempo antes de que este tratamiento novedoso esté disponible para los pacientes. “No podemos predecir si será posible en tres o siete años”. Es difícil saberlo con precisión. Pero estamos hablando de quizá tenga lugar en algún momento durante esta década”, señaló.

Hare y sus colegas reflexionan sobre los hallazgos en la edición de marzo de Circulation Research (doi: 10.1161/CIRCRESAHA.111.242610). Según la American Heart Association (AHA), la cardiomegalia puede ser consecuencia de una serie de problemas de salud, tales como ataque cardiaco, insuficiencia cardiaca congestiva y una forma de inflamación del músculo cardiaco conocida como cardiomiopatía. Las enfermedades de las válvulas cardiacas y la presión arterial alta pueden también contribuir a esta manifestación como resultado del engrosamiento del músculo cardiaco.

Más de 5 millones de estadounidenses presentan cardiomegalia debido a un ataque cardiaco anterior, señala la AHA. En estos momentos, según los investigadores, el uso continuo de medicamentos y / o trasplante de corazón son el único medio de reducir el mayor riesgo de muerte, incapacidad y hospitalización que acompañan a esta condición.

Para evaluar la nueva terapia de células madre, el estudio se centró en ocho hombres con una media de edad de 57 años. Todos habían sufrido un ataque al corazón, como promedio, 11 años antes del tratamiento.
Los investigadores extrajeron las células de la médula ósea del hueso de la cadera de cada paciente, señaló Hare, al agregar que utilizaron toda la médula ósea o llevaron las células madre de la médula ósea al laboratorio, donde se cultivaron y reprodujeron.

“Para inyectar las células en el corazón”, continuó, “se utilizó un catéter especial que se colocó en la cámara del corazón de tal forma que nos permitió inyectar las células madre directamente en la parte dañada del corazón”.

Los científicos utilizaron dos tipos de células madre, células mononucleares y mesenquimales. Aunque no quedó claro si el impacto de un tipo de células madre era más beneficioso para la salud del corazón que el otro, el enfoque en general produjo resultados impresionantes.

Tres meses después de la inyección de las células madre en el corazón de cada paciente, el equipo observó una “recuperación funcional” significativa de la capacidad de contracción del corazón en las áreas cardiacas que habían sufrido daños anteriormente.

Y lo que es más, un año después de que tuviera lugar la inyección de células madre, se encontró que el tamaño del corazón se había reducido en un promedio de 15 a 20%. Esta reducción, apuntaron, es aproximadamente tres veces la que se consigue con las terapias actuales. Esta técnica también redujo la presencia de tejido cicatricial en un promedio de más del 18%.

El equipo apuntó que el tratamiento de las células fue bien tolerado sin efectos secundarios graves. Hare calculó que el procedimiento y las células costarían aproximadamente entre $10,000 y $15, 000, “sin incluir la tarifa hospitalaria en caso de que se necesite”.

Según Hare, estos hallazgos podrían hacer avanzar el campo de la terapia de células madre en general. “De hecho, vemos que tiene una amplia aplicación eventualmente, incluso para los pacientes de enfermedades no cardiacas”, apuntó. “Y por cierto, para los pacientes cardiacos, esta técnica parece ser una forma segura de obtener mejores resultados clínicos y de mejorar nuestras limitadas opciones de tratamiento”.
Un experto externo estuvo de acuerdo en que actualmente hay pocos tratamientos eficaces para estos pacientes con cardiomegalia.

“No tenemos muchas terapias eficaces ahora mismo”, señaló el Dr. Murray A. Mittleman, director de la Unidad de Investigación de Epidemiología Cardiovascular del Centro Médico Beth Israel Deaconess de la Facultad de salud pública de Harvard en Boston. “Así que si este tipo de tratamiento novedoso mejora los resultados sería verdaderamente útil. Sobre todo si ayuda a evitar que los pacientes lleguen a un punto en que necesiten un trasplante de corazón”.

Nueva York, marzo 21, 2011 MedlinePlus
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Enfermedades del corazón

Tomado de Infomed

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La investigación sobre células madre podría hacer realidad la cura de algunas afecciones como la parálisis, la ceguera o la diabetes mellitus, pero la “loca carrera” por inscribir las patentes de los tratamientos está obstruyendo el progreso científico, según afirman expertos.
Los científicos están frenéticos inscribiendo patentes legales que les garanticen la exclusiva propiedad intelectual de cada descubrimiento que hacen, con la esperanza de que algún día, uno de estos hallazgos conlleve a una cura exitosa que haga “sonar las cajas registradoras” de sus creadores.
Pero este proceso significa que científicos estadounidenses a menudo se topan con obstáculos en su investigación, porque otras universidades o compañías privadas ya se aseguraron derechos exclusivos vinculados a su trabajo.
Son muchas dificultades, tomando en cuenta que la investigación sobre células madre ya había estado bloqueada durante años por el rechazo del Gobierno a financiar estudios que han sido polémicos porque implican la destrucción de embriones humanos.
“Estamos en terreno minado y las primeras víctimas son los pacientes”, dijo Bob Lanza, responsable científico de la firma de biotecnología Advanced Cell Technology (ACT), que actualmente investiga el uso de células madre embrionarias humanas para curar algunas formas de ceguera.
Las células madre embrionarias son las únicas células que tienen la capacidad de multiplicarse de forma ilimitada y de transformarse en cualquier célula del cuerpo, motivo por el que su uso puede abrir el camino para la curación de muchas enfermedades.
Lanza recuerda que chocó contra su principal competidor, Geron Corporation, cuando quiso investigar sobre células madre para buscar una cura a la diabetes mellitus, un estudio en el que había trabajado con animales durante años.
“No pude (continuar la investigación) porque Geron tenía en exclusiva los derechos de usar células madre embrionarias para la diabetes”, señaló el experto. “Ahí estaba yo, un científico que quería curar la diabetes, y no pude usar la experiencia de toda una vida para tratar de desarrollar la tecnología necesaria”, agregó.
El año pasado Geron se convirtió en la primera compañía que comenzó a hacer experimentos con células madre embrionarias en humanos, comenzando con un paciente que tenía heridas en la espina dorsal. ACT continuó con su plan de iniciar ensayos para tratar la degeneración macular, que causa ceguera en ancianos.
Lanza destacó que su compañía ha gastado cerca de 100 millones de dólares en fondos de inversión para esta investigación y que debió jugar el juego de las patentes para poder competir. “Para poder conseguir dinero tenemos que registrar patentes, a fin de proteger nuestros derechos, porque de lo contrario corremos el riesgo de que se un día se nos prohíba continuar trabajando con nuestra propia tecnología”, precisó.
Es inusual que firmas privadas sean líderes en una investigación, como ocurre en este campo, dado que los grandes hallazgos médicos por lo general son financiados por fondos federales entregados a universidades y a empresas privadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Esto se explica en gran parte por la prohibición, decretada en 2001 por el entonces presidente George W. Bush, de usar fondos federales para investigar células madre embrionarias humanas, por motivos morales y religiosos. El exmandatario pensaba que destruir un embrión equivalía a destruir un individuo.
Pero su sucesor, Barack Obama, eliminó esta restricción y liberó cientos de millones de dólares para la investigación, pero hasta el momento ningún proyecto financiado por el Gobierno ha llegado a la etapa de las pruebas clínicas.
“Estamos en un punto, en la ciencia de las células madre, en el que es importante que la comunidad reflexione sobre el impacto de los derechos de propiedad intelectual, y en que compartir los datos ayuda a la investigación y a sus aplicaciones en los tratamientos”, señala Debra Mathews, de la Universidad John Hopkins.
En Europa, desde 2008 está prohibido por ley que los investigadores registren patentes sobre células madre embrionarias, para no interferir con los intereses públicos. Algunos expertos temen que sean países como China los que terminen sacando ventaja de esta carrera por registrar la investigación en células madre en Estados Unidos.
Washington, enero 28/2011 (AFP)

Tomado de Infomed

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Una nueva estrategia de reemplazo de articulaciones basada en células del propio paciente fue desarrollada por un equipo de científicos, según difundió la revista The Lancet en su edición más reciente.
Investigadores de la Universidad de Missouri, Estados Unidos, lograron reparar articulaciones lesionadas del hombro con células cultivadas en un “andamio biológico” donde se regeneró el tejido sano.
Ese “andamio biológico” fue injertado en conejos con el empleo de un método quirúrgico que se emplea en la actualidad para reemplazar el hombro de una persona. Los animales lograron una movilidad de la articulación mejor y más rápida en comparación con el grupo de control que no fue sometido a ese método. Tampoco sufrieron efectos secundarios, lo cual muestra que el procedimiento es seguro.
El método utilizado consistió en retirar toda la cabeza del húmero, la estructura que forma la articulación del hombro.
Esta nueva estrategia de reemplazo aún en experimentación podría, en un futuro, sustituir las prótesis de cerámica o metal que son temporales y además necesitan de una gran intervención quirúrgica.
Para la creación del dispositivo se tuvieron en cuenta factores biológicos y mecánicos, indicó James Cook, quien participó en el estudio. “Su diseño, composición y la forma como estimula a las propias células del paciente son únicos. Es la primera vez que logramos regeneración de cartílago utilizando este tipo de estructura”, agregó el científico.
Londres, enero 7/2011 (PL)

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Estudios con células madre procedentes, por ejemplo, del endometrio humano podrían revolucionar la terapia de muchas patologías y ofrecer nuevas posibilidades para la medicina regenerativa.

Diario Médico Lunes, 10 de Enero de 2011

Los estudios con células madre están revolucionando el enfoque del tratamiento de muchas enfermedades y abriendo múltiples posibilidades en el campo de la medicina regenerativa, según se ha puesto de manifiesto en un simposio sobre este tema en las IV Jornadas de Actualización en Investigación Biomédica, organizadas por la Unidad de Investigación Oftalmológica Santiago Grisolía, perteneciente a la Fundación de Investigación del Hospital Doctor Peset de Valencia, y la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados.

Carlos Simón, director médico del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia (CIPF), ha analizado las posibles repercusiones de la localización e identificación de células madre en el endometrio humano, un trabajo realizado por el CIPF, el Instituto Valenciano de Infertilidad y la Universidad de Valencia y publicado en PLoS ONE.

La detección e identificación de la población de células madre en endometrio se realizó a través de la técnica de citometría de flujo
Este estudio, codirigido por Irene Cervelló, partió de la hipótesis de que en el endometrio debía existir una población de células madre responsables de su alta capacidad regenerativa. A partir del análisis de muestras endometriales humanas, la  detección e identificación de esta población se realizó a través de la técnica de citometría de flujo.

En el desarrollo del estudio, los científicos descubrieron marcadores de indiferenciación típicos de las células madre. Y en la caracterización de estas células madre del endometrio a diferentes niveles, los resultados obtenidos permitieron concluir que se trata de células madre de origen mesenquimal.

Las células derivadas de la fracción estromal sí que son capaces por sí mismas de diferenciarse ‘in vivo’ hacia tipos vasculares principalmente
Asimismo, como parte del trabajo de laboratorio y para verificar sus hallazgos, los investigadores del CIPF inyectaron estas células madre en modelo animal y comprobaron su capacidad para regenerar el endometrio humano.

Simón ha destacado que “este hallazgo es importante para nosotros porque existe una enfermedad, la endometriosis, que afecta al 10 por ciento de las mujeres y produce dolor, infertilidad, metrorragias, etc.”.
En este contexto, ha explicado que “conocer la población de células madre que  crea el endometrio podrá ayudarnos a diferenciar si las células somáticas de las pacientes con endometriosis son distintas y, a partir de ahí, iniciar la búsqueda de terapias para solucionar ese problema”.

Patología cardiovascular
En el simposio, que ha sido moderado por María Dolores Miñana, investigadora principal del Laboratorio de Medicina Regenerativa de la Fundación Consorcio Hospital General de Valencia,  también se han analizado varias experiencias. Así, se han revisado tanto situaciones muy prevalentes, como las enfermedades cardiovasculares, como en una patología, la anemia de Fanconi. Por su parte, Beatriz Pelacho, del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, en Pamplona, ha analizado los trabajos de terapia celular con células derivadas de la grasa en enfermedades cardiovasculares.

A partir de los estudios realizados, “hemos observado que las células derivadas de la fracción estromal sí son capaces por sí mismas de diferenciarse in vivo hacia tipos vasculares principalmente, pero su contribución se realiza a través de mecanismos tróficos, como hemos observado también en otros tipos celulares”.

Por ello, según ha matizado Miñana, “una de las principales limitaciones no sólo con estas células, sino también con los otros tipos celulares, es que la supervivencia es muy limitada”. En este sentido, ha comentado que “la combinación de la terapia celular con otras técnicas de bioingeniería es importante para que realmente puedan sobrevivir en el tejido y, por tanto, inducir en teoría una mayor mejora funcional”. En este contexto, ha señalado que el CIMA está desarrollando una serie de estudios en modelo crónico con membranas biocompatibles de colágeno.

 Trabajos en anemia de Fanconi
Por su parte, Susana Navarro, de la División de Hematopoyesis y Terapia Génica del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), ha analizado la aplicación de la terapia génica y de la reprogramación celular en la anemia de Fanconi (AF). A partir de los estudios realizados, Navarro ha explicado que “hemos desarrollado CMH libres de enfermedad a partir de células somáticas de piel de pacientes con AF”.

En este contexto, durante los trabajos de reprogramación se ha comprobado que “los genes implicados en la ruta de Fanconi poseen un papel esencial durante este fenómeno”.

No obstante, “aunque hemos obtenido progenitores hematopoyéticos de células mesenquimales y de los clones reprogramados, todavía debemos mejorar las condiciones de generación y diferenciación de iPS para conseguir un injerto hematopoyético”.

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