Literatura científica

sifilis-primariaLa sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) de evolución crónica con períodos asintomáticos. Treponema pallidum subespecie pallidum, su agente causal, se disemina de forma sistémica de horas a días después de su inoculación, por lo que se pueden presentar manifestaciones clínicas a nivel de piel, sistema nervioso central, cardiovascular, óseo, y otros.

Actualmente la sífilis es considerada una enfermedad reemergente en muchos países desarrollados y en vías de desarrollo. En Cuba, continúa siendo un problema de salud y es una de las ITS más frecuentes a pesar de que las tasas anuales de morbilidad mostraron un franco descenso desde 2000 hasta 2009, momento en el que se comienza a observar un incremento en sus valores.

Para el diagnóstico de la sífilis se requiere de métodos directos que evidencien el agente causal, y de métodos indirectos que detecten anticuerpos séricos inespecíficos (pruebas no treponémicas o de pesquisa) o específicos (pruebas treponémicas o confirmatorias) contra este agente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la combinación de ambas pruebas serológicas para lograr establecer el diagnóstico de esta entidad.

Durante el período 2009-2011 se estudió en 11 provincias del país [Pinar del Río (PR), La Habana (HA), Matanzas (MT), Sancti Spíritus (SS), Villa Clara (VC), Camagüey (CM), Ciego de Ávila (CA), Las Tunas (LT), Granma (GR), Santiago de Cuba (SC) y Guantánamo (GT)], un total de 1 015 muestras de sueros distribuidas en las categorías siguientes: 622 de embarazadas, 25 de puérperas y 368 de otros individuos (pacientes que acudieron a consultas de ITS, donantes de sangre, parejas de embarazadas, reclusos), las que se correspondían con 100 % de las embarazadas y puérperas que presentaron resultados reactivos por las pruebas VDRL/RPR; así como de otros casos, con iguales resultados por estas pruebas, en los que era necesario realizar la confirmación serológica de sífilis atendiendo a las características clínicas y epidemiológicas.

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Fuente: Biblioteca Virtual de Salud

Desde los inicios de la epidemia del VIH/sida hasta nuestros días, el modelo medico-epidemiológico trazó diversas conceptualizaciones sobre la categoría identidad en función de la identificación de grupos que estaban más expuestos a contraer el virus. Así, los programas preventivos del VIH/sida le han conferido una centralidad a la identidad de los sujetos, considerándola como una variable esencial para el abordaje del problema.

Dichas categorías identitarias, provenientes del modelo médico-epidemiológico, no han tenido en cuenta que la identidad no es un atributo inmanente de los grupos; no está dada por la naturaleza y es por ello que las ciencias sociales – en un amplio espectro de marcos teóricos y políticos- han dedicado no pocas reflexiones, páginas y debates a esta temática. En el caso particular de los estudios antropológicos, tales abordajes han adoptado diferentes matices y enfoques. Entre las concepciones en torno a la identidad podemos mencionar aquellas que la conciben como la esencia de un “pueblo” o de un grupo social – atribuyéndose a éstos cualidades permanentes e inmutables. Las consecuencias de este planteo es –tal como plantea Ortiz– concebir a la identidad como un ser, algo que verdaderamente es, que posee un contorno preciso, y puede ser observada, delineada, determinada de esta o aquella manera.

En los últimos años, los estudios sobre la identidad se han orientado al análisis de procesos complejos con categorías más flexibles y que incluso en ocasiones no reniegan de su ambigüedad. Las explicaciones simplificadoras y excluyentes – las definiciones ontológicas (esencialistas) – son reemplazadas por las concepciones constructivistas, donde los procesos se abordan como complejos, fluidos y donde los referentes para la construcción de las identidades, en su concepción contemporánea, se consideran múltiples, variables y flexibles.

A partir de un relevamiento de tipo etnográfico, se describen lugares de encuentro de HSH en la Ciudad de Buenos Aires y sus prácticas sexuales. El reconocimiento de tales espacios, así como las características que asumen en ellos los encuentros sexuales entre los HSH, plantean obstáculos específicos en la adopción de comportamientos preventivos y, asimismo, generan nuevos desafíos para las actividades de prevención. Se plantean las dificultades y debates conceptuales que la misma categoría presenta, y sus consecuencias en el abordaje preventivo y teórico-metodológico para las ciencias sociales. Además, se proponen nuevos interrogantes acerca de los alcances y las limitaciones del modelo preventivo del VIH/Sida para HSH.

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Fuente: Prevención del VIH/Sida en los circuitos de levante HSH: una asignatura pendiente. Victoria Barreda, Alex Carballo-Dieguez, Iván Balán, María Ángeles Pando, and María Mercedes Ávila. Sex Salud Soc (Rio J). 2010 December; (6): 41–62.

Revista AIDSLa revista AIDS publica el número 7 de su volumen 27 correspondiente a abril del presente año. Esta publicación siempre ofrece algunos artículos de libre acceso y al año, libera el volumen completo. Los trabajos recientes con acceso al texto completo más leídos de la revista son:

Mortality in well controlled HIV in the continuous antiretroviral therapy arms of the SMART and ESPRIT trials compared with the general population

Antiretroviral resource allocation for HIV prevention

Coverage of primary mother-to-child HIV transmission isolates by second-generation broadly neutralizing antibodies

Characterization of HIV-HBV coinfection in a multinational HIV-infected cohort: Erratum

También puede acceder a los artículos de enero, febrero y marzo del año 2012.

Según este estudio, las respuestas virológicas sostenidas al tratamiento habitual para la hepatitis C crónica mejora los resultados terapéuticos en los pacientes coinfectados con VIH/VHC y cirrosis compensada.

Esta investigación se realizó con el objetivo de determinar el impacto de la respuesta virológica sostenida (SVR) al interferón pegilado (peg-IFN) más ribavirina (RBV), en la incidencia de complicaciones relacionadas con el hígado y la mortalidad general en pacientes coinfectados con VIH/VHC y cirrosis compensada.

Los resultados de este estudio indican que tratar el VHC con interferón pegilado y ribavirina reduce el riesgo de descompensación y mortalidad en los pacientes coinfectados con VIH/VHC y cirrosis compensada, algo que nunca se había informado hasta ahora, de lo que se deduce que el tratamiento del VHC es una prioridad en los pacientes infectados por VIH con hepatitis C crónica, en especial en aquellos con cirrosis hepática.

Vea el resumen de este artículo y contacte con los autores.

Benefits From Sustained Virologic Response to Pegylated Interferon Plus Ribavirin in HIV/Hepatitis C Virus-Coinfected Patients With Compensated Cirrhosis. Mira JA, Rivero-Juárez A, López-Cortés LF, Girón-González JA, Téllez F, Santos-Gil ID, Macías J, Merino D, Márquez M, Ríos-Villegas MJ, Gea I, Merchante N, Rivero A, Torres-Cornejo A, Pineda JA. Clin Infect Dis. 2013 Mar 19

La infección por el VIH/sida es considerada un problema de la salud pública a nivel mundial. Los primeros diagnósticos ocurrieron en 1981 y desde entonces el número de infectados se ha incrementado. Cuba no está ajena a este fenómeno y se continúa trabajando para detener el avance de la epidemia en el país. En América Latina se estima que la epidemia se inició a principios del decenio de 1980. Por su parte, el VIH se detecta en Cuba en la segunda mitad de ese decenio, y la ciudad diana fue la capital del país.

Cuba ha logrado mantener una baja tasa de crecimiento de VIH, constituyendo una excepción en el área del Caribe con una prevalencia en adultos por debajo de 0,1 %. La epidemia está caracterizada como concentrada de crecimiento lento y el nivel de incidencia de esta infección es mínimo en la población infantil.

A pesar de los resultados prometedores con inhibidores de la proteasa y combinaciones de medicamentos para personas con VIH, no se visualiza una cura o vacuna para la infección. La prevención sigue siendo la estrategia más realista, y una de las mayores inquietudes en todo el mundo gira alrededor de la efectividad de los programas educativos para prevenir la diseminación del VIH.

Esta investigación se propuso caracterizar el comportamiento de la epidemia de VIH en Cuba y elaborar un modelo pronóstico para los próximos años. El universo estuvo constituido por todos los diagnósticos de personas de nacionalidad cubana infectadas por el VIH desde 1986 hasta 2010. La información fue obtenida de la base de datos de VIH/sida del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

Tras analizar los resultados se concluyó que la incidencia del diagnóstico de personas VIH positivas mantiene una tendencia ascendente a expensas de los hombres que tienen sexo con otros hombres. El grupo de edades con mayor incidencia corresponden al de 20 a 24 años. La mayor cantidad de casos generalmente provenía de regiones urbanas y densamente pobladas.

Ver artículo completo.

Comportamiento de la epidemia de VIH en Cuba. Dr. Osvaldo Miranda Gómez, Dra. Ana Teresa Fariñas Reinoso, Dra. Gisele Coutín Marie, Dra. Mailyn Nápoles Pérez, Dr. Héctor Lara Fernández, Teresa Lago Alfonso. Rev Méd Electrón. 2012;34(1).

plasmodium-malariaLa malaria continúa siendo un problema de salud pública mundial. Durante los siglos XX y XXI el abordaje de esta enfermedad sufrió cambios paradigmáticos muy interesantes, pero principalmente estuvo influenciado por los descubrimientos relacionados con la segunda guerra mundial, la situación económica mundial, el advenimiento de nuevas estrategias de control y el abordaje de la enfermedad por medio de la participación comunitaria y el sector de la salud.

El propósito de este trabajo es presentar los cambios de paradigmas desde una óptica vertical o erradicación, a una horizontal o eliminación, y desde lo positivista cuantitativo a lo mixto, en el abordaje de la malaria en Guatemala. Se realiza una reseña histórica de la malaria y se discuten los aspectos bioéticos del uso del insecticida dicloro-difenil-tricloroetano a nivel mundial.

En los países desarrollados fueron justificadas las intervenciones de erradicación con el rociamiento intradomiciliar del insecticida citado y completarlas con el diagnóstico y tratamiento de la malaria; la realidad en la mayoría de los países en vías de desarrollo, fue diferente, puesto que no pudieron mantener los programas de erradicación por problemas financieros, un ejemplo claro de iniquidad global.

Guatemala en esta década trabaja en la fase de preeliminación-eliminación, con buenos resultados, lo que marca un cambio de paradigma e indica que las medidas contra la malaria deben ser horizontales y favorecer el trabajo intra e intersectorial. ¹

La malaria y el sida, dos de las patologías infecciosas más extendidas en el mundo, responsables del 9% del total de las enfermedades en el África Subsahariana, se agravan la una a la otra y su combinación tiene un impacto muy negativo en los sistemas de salud de los países pobres.

Las interacciones biológicas entre la malaria y el VIH se empezaron a investigar en serio a partir de 1998 y, desde 2006, están bien documentadas en la literatura científica. Los estudios indican que la malaria es más común y agresiva en los adultos que también están infectados por el VIH, así como en las mujeres embarazadas y en los niños. La carga viral es más alta en las mujeres con malaria y los niños cuyas madres están afectadas por ambas enfermedades tienen más riesgo de ser prematuros, de tener bajo peso al nacer e, e incluso, de fallecer, en comparación con los bebés de madres infectadas sólo por el VIH. También se sabe que el tratamiento antimalárico es menos eficaz en las personas seropositivas.

Una investigación en un distrito de Kenia mostró que la interacción entre malaria y VIH había contribuido a la aparición de 980.000 episodios extra de malaria y 8.500 infecciones por VIH. Debido a estas cifras, se han hecho fuertes críticas a los programas de control y prevención de estas enfermedades porque no tienen en cuenta estas interacciones y los problemas que generan a los sistemas de salud y las abordan por separado. Los autores del artículo, de la Escuela de Medicina Tropical de Londres y las Universidades de California (EEUU) y Kampala (Uganda) insisten en la necesidad de que «las estrategias de diagnóstico para malaria y VIH estén más coordinadas».

Estos expertos indican que las enfermedades bacterianas asociadas al VIH pueden presentar síntomas muy similares a los de la malaria y recibir un diagnóstico erróneo, ya que las estrategias de diagnóstico indican que cualquier cuadro de fiebre alta sea tratado como malaria. Al mismo tiempo, los programas de control del sida no hacen ninguna referencia a la malaria. Una situación que los especialistas califican de «oportunidad perdida».²

1 Paradigmas de control de la malaria en Guatemala, siglos XX y XXI, de la erradicación a la eliminación. MSc. Jaime Juárez. Revista Cubana de Salud Pública 2013;39(2)
2 Interaction of malaria and HIV in Africa. Richard Reithinger, Moses R Kamya, Christopher JM Whitty, Grant Dorsey, Sten H Vermund. BMJ 2009;338:b2141.