ZARAGOZA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) –

   EBERS Medical Technology, una spin off de la Universidad de Zaragoza especializada en investigación en medicina regenerativa ha sido distinguida con el Premio Emprendedores 2009, otorgado por la Fundación Everis.

   El objetivo de este premio es fomentar el espíritu emprendedor en el ámbito universitario y científico español e impulsar el salto al mundo empresarial de proyectos de investigación con valor comercial. EBERS es una spin-off constituida en junio de 2009 y surgida del Grupo de Mecánica Estructural y Modelado de Materiales del Instituto de Investigación en Ingeniería en Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza.

   Está integrada por Pedro Moreo y Víctor Alastrué y su trabajo se centra en la fabricación de equipos de laboratorio para medicina regenerativa, en concreto, el desarrollo de bio-reactores con aplicación en el campo de la ingeniería de tejidos que permiten regenerar in vitro tejidos a partir de células del propio paciente.

   Hasta el momento, la tecnología desarrollada por EBERS se utiliza en el ámbito de la investigación, donde se ha conseguido obtener huesos y vasos sanguíneos. En un futuro se podrán generar otros tejidos como cartílagos, córneas, tendones o ligamentos y pasar a utilizarse en tratamientos con pacientes.

   La ventaja de esta técnica, según los responsables de la empresa, es que al desarrollarse a partir de células del propio paciente que va a recibir el transplante, el tejido generado no produce ningún rechazo.

   La Fundación Everis nació en 2001 en España con el fin de cooperar con la sociedad desarrollando el capital humano y difundiendo el conocimiento sobre tecnologías de la información y sus aplicaciones para la empresa a través de la educación, la enseñanza, la formación, la investigación y el reciclaje profesional.

   Anualmente, la institución entrega el premio Ensayo, dotado con 24.000 euros y el premio Emprendedores, que con 60.000 euros facilita la financiación de proyectos empresariales con claros matices de innovación, viabilidad y beneficio para la sociedad. Los beneficiarios de las actividades de la Fundación son las universidades, los centros de investigación y desarrollo, tanto públicos como privados, así como los profesionales de la tecnología, en todos los ámbitos.

En: Noticias #

Científicos usan etiquetas de color para diferenciar las células en el corazón

El grupo, encabezado por Ibrahim Domian, del Centro de Investigaciones Cardiovasculares del Hospital General de Massachusetts, usó “etiquetas” rojas y verdes de identificación de las células.

Según el estudio publicado en la revista Science, el sistema permitió a los científicos aislar las células madre o progenitoras que exclusivamente se convierten en músculo ventricular y que fueron usadas luego para crear el tejido del “latido cardíaco” en los ratones.

Kenneth R. Chien, director del Centro de Investigaciones Cardiovasculares de Massachusetts, autor principal del estudio, señaló que este es un importante paso de la biología de las células madre del corazón a la medicina cardiovascular regenerativa.

“Esta combinación de tejido creado especialmente y la biología de las células madre haría posible que se aislen las células progenitoras de un paciente para una enfermedad específica”, señalaron los científicos en su informe.

Según explicaron, el corazón de un mamífero está formado por una gran variedad de células musculares y no musculares que se desarrollan a partir de dos conjuntos diferentes de células progenitoras.

La identificación precisa de estas células y el proceso que las lleva a desarrollar los ventrículos es crucial para entender cómo se desarrolla el corazón, añaden.

Eso sería importante en el desarrollo de terapias regenerativas, como por ejemplo un infarto de miocardio.

En el estudio, los científicos identificaron mediante las etiquetas de color los grupos celulares que se diferenciaban en el desarrollo embrionario.

Ese tipo de identificación permitiría impulsar las células para que formen un músculo cardíaco fuerte que, hipotéticamente, podría funcionar en un corazón enfermo, explicaron.

Para otros científicos que no participaron en el estudio la investigación constituye un importante paso en los esfuerzos por conseguir lo que califican como “células funcionales” para su uso en la terapia cardíaca.

“En los últimos cinco años hemos logrado un importante paso para guiar a las células madre a convertirse en el tipo de células que se desee”, indico Deepak Srivastava, director del Instituto Gladstone de Enfermedades Cardiovasculares de la Universidad de California.

Este nuevo trabajo ha iniciado la tarea de crear nuevas células para el corazón y “aunque todavía estamos muy lejos de eso, es un pequeño primer paso hacia ese objetivo”, añadió.

No obstante, Srivastava advirtió que son muchos los problemas que hay que resolver antes de pensar en la terapia regenerativa basada en las células madre cardíacas.

“No sólo se necesitarán células suficientes para reparar el tejido. También habrá que aplicarlas a un paciente de forma que se integran al músculo cardíaco, contrayéndose al mismo tiempo y contribuyendo al trabajo del corazón”, indicó.

En: Noticias #

MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA
SOCIEDAD ECONOMICA DE AMIGOS DEL PAIS
INSTITUTO DE HEMATOLOGÍA E INMUNOLOGIA
GRUPO NACIONAL DE MEDICINA REGENERATIVA
IV SIMPOSIO DE MEDICINA REGENERATIVA
II REUNION DEL GRUPO COOPERATIVO DE MEDICINA REGENERATIVA EN ORTOPEDIA Y TRAUMATOLOGIA
22 de octubre del 2009 8:30 AM en la Sociedad Económica Amigos del País (SEAP)
”APLICACIÓN DEL TRATAMIENTO CON CELULAS MADRE EN ORTOPEDIA Y TRAUMATOLOGIA”

PROGRAMA:

Horario Actividades Instituciones Ponente
9:00 Bienvenida SEAP Dra. Daysi Alvisa
9:05 Medicina regenerativa y células madre en ortopedia y traumatología. IHI Dr. Porfirio Hernández
9:15 Uso de las células madre en pacientes con lesiones raquimedulares. Reporte preliminar Hospital Hermanos Ameijeiras Dr. Alexis Lowit
9:30 Implante de células madre en traumatismo raquimedular. Primeras experiencias. Enrique Cabrera, IHI,
Hospital de rehabilitación Julio Díaz,
Hospital William Soler
Dr. Alberto Benítez
9:45 Terapia celular en la enfermedad degenerativa discal de la columna  lumbar. CITED,
Hospital Fructuoso Rodríguez.
Dr. Horacio Tabares
10:00 Terapia celular regenerativa en necrosis aséptica de la cadera. CIMEQ Dr. Alfredo  Ceballos /
Dr.  Balmaseda
10:15 Aplicación de células madre en necrosis aséptica de la cadera. IHI, Enrique Cabrera. Dra. Aymara Baganet
10:30 Debate
10:45 Receso
11:00 Terapia Celular en Pseudoartrosis Enrique Cabrera, IHI. Dr. Rafael Ibarra
11:15 Implante de células madre en lesiones degenerativas de rodillas. Presentación de un caso. IHI, Enrique Cabrera. Dra. Aymara Baganet
11:30 Aplicación de la terapia celular en ortopedia y traumatología. Hospital Fructuoso Rodríguez Dr. Thorvald Fortún
11:45 Factores de crecimiento plaquetarios en lesiones traumáticas óseas y pseudotumorales Hospital de Morón.
Ciego de Ávila
Dr. SY Collazo Marin
12:00 m Debate
12:15 pm Clausura.

Un total de 14 expertos mundiales en el campo de las células madre y el cáncer participarán entre mañana y el viernes en el VIII simposio anual del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, una cita que servirá para presentar los últimos avances en la materia.

Entre los especialistas se encuentra Elaine Fuchs, del Rockefeller Institute de Nueva York –especialista en células madre de la piel–, John Dick, de la University of Toronto –descubridor de las células madre del cáncer–, Robert Weinberg, del Whitehead Institute de Cambridge –descubridor de los primeros oncogenes y genes supresores en humanos– y Gerard Evan, de la University of California –descubridor de la relación entre oncogenes y muerte celular.

El evento, que se celebrará en el auditorio del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, está organizado por los investigadores del programa de Diferenciación y Cáncer del CRG, Thomas Graf, Luciano Di Croce, Salvador Aznar-Benitah y Bill Keyes.

El simposio girará alrededor de los últimos avances en el estudio de los mecanismos por los que las células madres son capaces de multiplicarse y dar lugar a nuevas células que se diferencian y especializan, además de la relación entre estos mecanismos y el desarrollo de células cancerígenas.

Para ello, la organización está dividida en tres sesiones centrales: células madre, diferenciación celular y cáncer

En: Noticias #

Científicos de EE UU crearon “un parche” al imitar la forma en que las células madre embrionarias se convierten en tejido cardíaco en un importante paso hacia el desarrollo de “un parche” que repararía el corazón esionado por una enfermedad.

En una presentación ante la Sociedad de Ingeniería Biomédica en Pittsburgh (Pensilvania), los científicos de la Escuela Pratt de Ingeniería de la Universidad de Duke de Carolina del Norte, EE UU, indicaron que en pruebas con ratones ese parche se contrae y se expande y conduce las señales eléctricas como el tejido cardíaco normal.

En una serie de experimentos con células madre embrionarias de los roedores, los científicos crearon el parche con células del músculo cardíaco llamadas cardiomiocitos.

Los investigadores cultivaron las células en un ambiente similar al de los tejidos naturales.

Después las encapsularon en un compuesto de fibrina, la proteína de coagulación, el que proporcionó el apoyo mecánico a las células para formar una estructura tridimensional.

En ese proceso, descubrieron que los cardiomicitos se desarrollaban sólo en presencia de un tipo de células llamadas fibroblastos cardíacos que forman parte de alrededor de 60% de las células del corazón.

“Descubrimos que al agregar los fibroblastos cardíacos a los cardimiocitos se creaba un ambiente nutritivo que estimulaba el crecimiento de las células como si estuvieran en un corazón en desarrollo”, señaló Brian Liau, uno de los investigadores de la Escuela Pratt de Bioingeniería.

“Al probar el parche, constatamos que las células se alinean en la misma dirección y pueden contraerse como células nativas. También podían transmitir señales eléctricas que hacen que los cardimiocitos funcionen de una forma coordinada”, añadió.

Nenad Bursac, profesor de la Escuela Pratt, dijo en la presentación del estudio que estos experimentos representan un avance, pero advirtió de que se deben superar más barreras antes de que se llegue al implante de esos parches en seres humanos con enfermedades cardíacas.

“Aunque pudimos cultivar células cardíacas con la capacidad de contraerse y conducir impulsos eléctricos, hay otros factores que se deben considerar”, añadió.

Y uno de los mayores obstáculos sería la creación de vasos capilares capaces de alimentar ese parche.

Además, indicó, se sabe que los cardiomiocitos humanos parecen crecer de manera más lenta que los de los ratones.

“Si se toma en cuenta que el desarrollo del corazón humano tarda nueve meses, necesitamos encontrar la forma de apurar el crecimiento de las células y mantener las propiedades esenciales de las células nativas”, dijo.

Por otra parte, si se pudieran usar las propias células del paciente se lograría eludir la reacción del sistema inmunológico, indicó.

En: Noticias #

jueves 8 de octubre de 2009 15:35 GYT 

 

WASHINGTON (Reuters) – Un grupo de investigadores que intenta descubrir una forma segura de convertir células comunes de la piel en un tratamiento poderoso de células madre informó el jueves que dio un nuevo paso, al usar un químico para transformar parcialmente el material orgánico.

El equipo del doctor Kevin Eggan, del Instituto de Células Madre de Harvard, indicó que su experimento facilita la transformación de células comunes en lo que se denominan células madre pluripotentes inducidas, o iPS, que tienen el poder de convertirse en cualquier tipo celular del cuerpo.

“Esto demuestra que estamos a mitad de camino y lo destacable es que recorrimos la mitad del trayecto con sólo un químico”, indicó Eggan en un comunicado.

El objetivo es tomar una muestra pequeña de piel o sangre de un paciente, reprogramar las células en iPS, cultivar un lote amplio de ellas y usarlas para desarrollar células cardíacas, sanguíneas, nerviosas o, quizá algún día, órganos enteros para tratar enfermedad.

Estarían diseñadas especialmente para el paciente, no requerirían fármacos inmunosupresores para su aceptación. Este tipo de células además sería útil para estudiar la enfermedad de un paciente en el laboratorio.

Las células madre son el material maestro del cuerpo, que da lugar a todas las demás células. Días después de la concepción, un embrión está formado por poderosas células madre que pueden desarrollar cualquier tipo celular.

A medida que el embrión crece y se desarrolla, esas células se diferencian y pierden esta enorme flexibilidad, al convertirse en material muscular, óseo o nervioso del cuerpo.

Los científicos están buscando recapturar ese poder que tienen los embriones humanos sin tener que acudir al uso de ellos y su posterior desecho, debido a las controversias que genera el tema.

Un camino alternativo es crear células iPS, pero el método más confiable para esto requiere el uso de virus para transportar los genes transformadores a las células. La preocupación es que los virus puedan contaminar los lotes celulares resultantes.

El equipo de Eggan halló un químico que reemplaza dos de los cuatro genes transformadores, conocidos como cMyc, Sox2, Oct4 y Klf4.

 

“El químico reemplaza los dos genes de maneras diferentes, en momento distintos del experimento. Las pruebas se realizaron no sólo para descubrir el químico, sino para explicar cómo funciona”, añadió el experto.

Los científicos nombraron al químico RepSox, en honor al equipo de béisbol de Boston Red Sox y a un juego con el nombre de uno de los genes.

(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)

 

En: Noticias #

La experiencia, en fase de prueba, la llevan a cabo investigadores del Conicet. Implantan células madre obtenidas del propio paciente en el tejido cardíaco dañado. Lograron una “importante recuperación” de la zona afectada
Fuente:  Adrián Pérez. Página doce

A cien años del descubrimiento y caracterización como enfermedad del Mal de Chagas, una terapia desarrollada en el país en base al implante de células madre contribuiría a la restitución del tejido del corazón dañado en pacientes con insuficiencia cardíaca secundaria o miocardiopatía dilatada, provocada por esa patología en su estadio crónico. El proceso comienza cuando las células madre se extraen de la médula ósea del paciente mediante una punción en la cresta ilíaca –en la parte superior de la pelvis– y se implantan con un catéter que transporta el fluido, por las arterias coronarias, hasta su destino final: el corazón. Los resultados del ensayo clínico, sin embargo, no son definitivos, ya que la experiencia se mantiene “en fase de seguridad y factibilidad”.

Andrés Ruiz, investigador del Conicet y director del Instituto Nacional de Parasitología, dependiente de la Anlis/Ministerio de Salud, explicó a Página/12 que la experiencia comenzó “en 2005, cuando tratamos a una mujer con una patología cardíaca que presentaba zonas del corazón muertas”. “Después del implante observamos que donde antes había un sector dañado, teníamos tejido cardíaco reconstituido con capacidad para contraerse y mejorar la funcionalidad del órgano”, agrega.

Mientras un video muestra en su computadora el preciso momento en el que el catéter descarga la solución con células madre en el corazón, el investigador aclara que las células utilizadas no provienen de embriones sino que son propias del paciente, más diferenciadas que las embrionarias, pero altamente efectivas: “Son células madre, que se encargan de regenerar tejidos y que están presentes en todas las personas”.

La idea base de la experiencia es “utilizar, favorecer, aumentar o mejorar la disponibilidad para que las células madre puedan actuar en el sector lesionado”. Después del autoimplante, se evalúa la reconstitución del tejido dañado utilizando una cámara gamma: una tomografía computarizada (Spect, según las siglas en inglés de Single Photon Emission Computed Tomography).

Los estudios se hacen a los 47 días y a los tres meses del implante. El Spect realiza un barrido del corazón para determinar la viabilidad del tejido, mediante un marcador radiactivo. Durante el barrido, el software “corta” la imagen que se toma del órgano y observa si el marcador (una sustancia radiactiva que es captada por la cámara gamma y no representa peligro para el paciente) ingresó o no en las células coronarias. Por último, la sustancia es captada por la célula cardíaca viable, que recibe una coloración amarillo-rojiza.

Sobre su escritorio, el investigador reconoce una imagen utilizada durante el diagnóstico y seguimiento del primer paciente tratado con esta técnica: “Había sectores del corazón que no se iluminaban y otros que estaban muy oscuros –señala–. Después del implante, el mismo corte hecho por el barrido con cámara gamma muestra una importante recuperación de las áreas afectadas, que aparecen iluminadas”.

“Antes del implante, la fracción de eyección (un parámetro de la capacidad de bombeo) era de 37 por ciento y con la intervención aumentó al 41 por ciento. Aunque parezca poco –advierte Ruiz–, un incremento del 4 por ciento es realmente importante, porque constituye un 10 por ciento de aumento de la evaluación, en etapas tempranas post autoimplante.”

La técnica se practicó, por primera vez, en el Hospital Interzonal de Agudos Presidente Perón, de Avellaneda, centro de salud que participó del protocolo médico y de un acuerdo de cooperación junto con el Instituto Nacional de Parasitología y el Hospital Guillermo Rawson de San Juan. En 2005, el Ministerio de Salud avaló la aplicación terapéutica de células madre –actualmente, en etapa inicial de investigación clínica– y la Anmat lo autorizó, un año después, mediante la disposición 4136/2006. El grupo que participó del ensayo clínico fue monitoreado a los seis meses y a los dos años de realizado el estudio por el Comité de Etica del Hospital Perón y un comité de evaluación externo.

Sobre la circulación de Chagas en el país, Ruiz asegura que es necesario reconocerlo como “un mal que no sabe de fronteras” y admite que junto con las migraciones de los trabajadores golondrina, que viajan desde el norte para ocuparse en el campo, en los últimos años se generó un mayor traslado de la infección: “Ahora resulta que Tierra del Fuego, con un clima desfavorable para el desarrollo de la vinchuca, observa una importante cantidad de infectados con transmisión congénita y una potencial transmisión por bancos de sangre”. “Y en la ciudad de San Juan hay un edificio abandonado que funciona como un palomar, donde las vinchucas pican a las palomas y estas aves viajan por la ciudad trasladando al insecto de un lado al otro. Ahí tenemos un claro ejemplo de cómo la enfermedad se urbaniza.”

Pero este contexto no es exclusivo de los países emergentes. En 2005, el realizador argentino Ricardo Preve mostraba en el documental Chagas, un mal escondido, el desconocimiento de las autoridades sanitarias de los países centrales sobre este padecimiento cuando personas infectadas, provenientes de América latina, llegaban a la consulta por dolencias cardíacas.

Ruiz confirma que la infección se ha extendido fronteras afuera: “En España están sumamente preocupados por la aparición de algunos casos en gente que proviene de América latina, algo que se repite en Estados Unidos. Por eso, no podemos decir que sea un problema únicamente rural”.

–¿Entonces el Mal de Chagas ha dejado de ser una “enfermedad exclusiva de la pobreza”? –preguntó este diario.

–Creo que acompaña a la pobreza. Chagas, leishmaniasis, tuberculosis y dengue son todas dolencias que tienen su correlato en la exclusión social y, por añadidura, en la exclusión sanitaria. No son “enfermedades de la pobreza” sino que la pobreza las acompaña.

En: Noticias #

0

Las células madre neurales persisten en el cerebro de mamíferos adultos, donde muestran sus dos propiedades fundamentales: autorrenovación y multipotencia, según ha explicado Guadalupe Aparicio Gallego, bióloga de la Unidad de Investigación de Oncología del Chuac.

En: Noticias #