Científicos descubren que la piel tiene sus propias células madre

Se trata de las SKP, un tipo de células que tienen la capacidad de generar tejidos óseos, musculares y nerviosos.
la tercera.com por A. de Ponson/ P. Sepúlveda 

  El hallazgo no deja de ser sorprendente. Investigadores de la U. de Toronto, en Canadá, descubrieron un nuevo tipo de célula madre en la piel que actúa como aquellas que se encuentran en los embriones. Las dos pueden generar grasa, huesos, cartílagos e incluso células nerviosas.

Según la investigación publicada en la última edición de la revista Stem Cell, se trata de un tipo de células conocidas como precursores derivados de la piel o SKP, que se encuentran en la segunda capa de la piel y son las responsables de la regeneración de las heridas y el crecimiento del pelo.

LA CLAVE ANFIBIA
Freda Millar es investigadora de la U. de Toronto y ha dedicado gran parte de su carrera a buscar tratamientos para enfermedades neurológicas como el Parkinson. Una opción es el uso de células madre cerebrales que pueden convertirse en neuronas, pero por su ubicación son muy difíciles de alcanzar.

Esto llevó a Miller y su equipo a buscar otras opciones y tras un largo periplo encontró evidencia de que los anfibios pueden regenerar los terminales nerviosos en su piel. Los datos significaron un giro en su investigación, que se concentró en las células cutáneas.

Fue así como encontró un tipo de células con un comportamiento similar a las células madre cerebrales: las SKP. El equipo no tardó en constatar que estas células actúan como las células madre embrionarias encargadas de generar el sistema nervioso periférico y parte de la cabeza. “Eso nos dio la idea de que se trata de algún tipo de células embrionarias, que en lugar de desaparecer cuando el embrión creció, se mantuvieron vivas hasta que las personas crecieron”, dice Freda Miller.

“Cuando las SKP son removidas de la piel y cultivadas in vitro se convierten en multipotenciales, lo que significa que pueden generar diversos tipos de células como neuronas, grasa o hueso”, explica a La Tercera Jeff Biernaskie, miembro del equipo investigador.

SOLUCIÓN A LA MANO
Por ahora, los expertos han constatado que las SKP contribuyen a la reparación de la piel herida y al crecimiento del cabello, pero también creen que servirán para curar heridas en la médula espinal. “También sabemos que estas células son capaces de convertirse en células de Schwann, encargadas de reparar nervios dañados”, dice Biernaskie.

Las SKP son células naturalmente pluripotenciales, por lo que no requieren mayor trabajo de reprogramación celular, como sí lo requieren las células de grasa, músculo o piel superficial utilizadas para crear células madre de manera artificial.

Para Marco Alvarez, genetista y académico de la U. Andrés Bello, la importancia de este descubrimiento radica en que permitirá obtener de forma más fácil y menos invasivas células madre de tejidos adultos. “Nuestra piel se recambia constantemente durante toda la vida y eso abre la posibilidad de obtener células con las mismas propiedades que tienen las que podríamos obtener de los embriones, pero sin ningún conflicto ético”, explica el experto.

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