National Diet and Nutrition Survey – Assessment of dietary sodium in adults (aged 19 to 64 years) in England, 2011 (pdf = 480Kb).
Por: Katharine Sadler, Sonja Nicholson, Toni Steer, Valdeep Gill, Beverley Bates, Sarah
Tipping, Lorna Cox, Alison Lennox y Ann Prentice.
This survey was designed to provide data to establish progress towards meeting the Department of Health’s target to reduce the population average of dietary salt intakes to no more than 6g per day. The aim was to collect useable 24-hour urine samples from 600 respondents, representative of the population aged 19 to 64 years living in England in the second half of 2011. Urinary sodium excretion was used to estimate salt intake. Salt intake was calculated using the equation: 17.1 mmol of sodium = 1g salt and assumes all of the sodium was derived from salt.
En esta sección les exponemos algunos artículos publicados sobre la hipertensión arterial.
En la Revista: Jornal of human hypertension
The combined impact of 12 common variants on hypertension in Japanese men, considering GWAS results
Por: K Miyaki, N C Htun, Y Song, S Ikeda, M Muramatsu y T Shimbo. J Hum Hypertens 26: 430-436.
Comparison of blood pressure levels among four age groups of Chinese children matched by height
Por: Z Wang, J Ma, B Dong, Y Song, P J Hu y B Zhang. J Hum Hypertens 26: 437-442.
Effect of respiration, talking and small body movements on blood pressure measurement
Por: D Zheng, R Giovannini y A Murray. J Hum Hypertens 26: 458-462.
Por: M L de Gusmão Correia, A M Volpato, M B Águila y C A Mandarim-de-Lacerda. J Hum Hypertens 26: 405-419.
Association between chlorthalidone treatment of systolic hypertension and long-term survival.
Por: Kostis JB, Cabrera J, Cheng JQ, Cosgrove NM, Deng Y, Pressel SL, y Davis BR. JAMA. 2011 Dec 21;306(23):2588-93.
In the Systolic Hypertension in the Elderly Program (SHEP) trial, conducted between 1985 and 1990, antihypertensive therapy with chlorthalidone-based stepped-care therapy resulted in a lower rate of cardiovascular events than placebo but effects on mortality were not significant.
Identifican 16 regiones genéticas que condicionan la tensión arterial
El hallazgo supone un avance en la comprensión de los factores hereditarios que influyen en la presión arterial, y ofrece nuevos objetivos terapéuticos para la prevención de los accidentes cerebrovasculares.
Investigadores de la Universidad Queen Mary y la Escuela de Medicina de Londres (Reino Unido) han identificado 16 regiones genéticas que influyen en la presión arterial, lo que podría ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares.
El estudio, publicado en Nature, representa un avance en la comprensión de los factores hereditarios que influyen en la presión arterial, y ofrece nuevos objetivos terapéuticos para la prevención de las enfermedades del corazón y los accidentes cerebrovasculares, que son la principal causa de muerte en el mundo.
Toby Johnson, Patricia Munroe y Mark Caulfield han llevado a cabo este estudio internacional con la colaboración de 351 científicos de 234 instituciones con sede en 24 países de todo el mundo. En él se han analizado datos de más de 270.000 personas en busca de variaciones genéticas en el ADN asociadas con la presión alta o la presión baja. Esto les permitió identificar 16 regiones genéticas que intervienen en la presión arterial y confirmar la influencia de las 12 regiones que ya se habían identificado con anterioridad.
Según explica Caulfield, quien también es presidente de la Sociedad Británica de Hipertensión, “la hipertensión arterial afecta a una cuarta parte de la población adulta en el Reino Unido; estas regiones genéticas de las que informamos ofrecen un gran paso hacia adelante en nuestra comprensión de la influencia hereditaria”.
La profesora Patricia Munroe añade que “esta gran colaboración multicéntrica ha identificado muchos genes nuevos para la presión arterial, lo que nos permitirá determinar qué genes y funciones mejorarán nuestra comprensión de la arquitectura básica de la hipertensión, y facilitarán el desarrollo de nuevos tratamientos”.
(Fuente: Jano)
Un estudio demuestra que la microalbuminuria y las cifras de presión arterial sistólica nocturna pueden evidenciar un control deficiente de la enfermedad.
El equipo de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Hospital del Mar ha realizado un estudio donde determina cuáles son los parámetros de mayor utilidad para valorar la presencia de lesión orgánica y el riesgo de patología grave asociadas a hipertensión arterial.
Las conclusiones del estudio, publicado en la revista Hypertension, apuntan a que las cifras de presión arterial sistólica nocturna en combinación con la medida de la excreción de albúmina en orina pueden ser marcadores de riesgo y pronóstico de patología asociada directamente a la hipertensión arterial.
La hipertensión arterial es un problema sanitario de primer orden en todo el mundo. Al tratarse de una enfermedad asintomática y que suele pasar desapercibida, la percepción de riesgo o enfermedad por parte de los que la padecen es inexistente.
Es imprescindible un buen control de las cifras de presión arterial para evitar lesiones orgánicas asociadas. Previamente a la aparición de la lesión orgánica (infarto agudo de miocardio, insuficiencia renal avanzada, etc.), se produce un paso intermedio que se denomina lesión orgánica subclínica.
Es fundamental detectar este paso previo para poder instaurar medidas efectivas que eviten, atenúen o minimicen los efectos de la lesión establecida de órgano diana. Un buen marcador para conocer esta lesión subclínica es la microalbuminuria, que es más frecuente en pacientes con hipertensión resistente al tratamiento (un 20% del total de los hipertensos). Hay grupos de pacientes que, aparentemente, tienen un buen control de presión arterial y que no constan como resistentes, pero que también presentan microalbuminuria. En estos casos es importante hacer una monitorización ambulatoria de presión arterial de 24 horas, porque podría ser que de día estuviesen bien controlados pero no de noche.
Efectiva, sencilla, no invasiva y económica
Según explica la Dra. Anna Oliveras, jefe clínico del Servicio de Nefrología del Hospital del Mar, responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular y una de las coordinadoras del registro nacional de hipertensos resistentes, el estudio completo para detectar la presencia de lesión subclínica asociada a hipertensión incluye muchas “pruebas analíticas, electrocardiogramas, ecografías del corazón, de las arterias carótidas, conocer la velocidad de onda del pulso, la presencia de insuficiencia renal, etc. y, en la práctica, hacer un estudio tan extenso, no es posible en todas partes”.
Poder detectar de forma efectiva, sencilla, rápida, no invasiva y económica esta lesión subclínica facilita la detección precoz de daño vascular, indicando la necesidad de extremar las medidas de tratamiento y de prevención adecuadas para evitar complicaciones graves y secuelas a los pacientes, así como gastos al sistema.
Este estudio, realizado con una muestra de más de 350 pacientes hipertensos resistentes, ha sido posible gracias al registro nacional de hipertensión resistente de España. Los hipertensos resistentes son aproximadamente un 20% del total. “Si tenemos en cuenta que en el año 2025 se estima que habrá un 60% más de hipertensos que actualmente y las cifras se situarán en torno a los 600 millones de pacientes afectados en todo el mundo, la repercusión de las consecuencias de la hipertensión son de enorme trascendencia”, explica la Dra. Oliveras, y añade: “En España, el 30% de la población tiene la presión elevada y la cifra prácticamente se duplica cuando nos referimos a pacientes de 65 años o más.
Poder disponer de herramientas económicas y fiables que nos indiquen qué enfermos tienen un riesgo de sufrir enfermedad orgánica grave derivada de esta hipertensión y, por lo tanto, qué enfermos tienen mal pronóstico, es fundamental para poder establecer las medidas adecuadas para atenuar y prevenir las graves secuelas de la hipertensión”.
(Fuente: Jano)
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