El consumo de sal ¿Riesgo o necesidad?
Por: Emiliano N. Diez y Martínez de la Cotera, Mikhail Benet Rodríguez, Alain F. Morejón Giraldoni, y Rubén García Núñez. Finlay Revista de enfermedades no transmisibles, vol 1, No 3 (2011).
Se realizó una revisión acerca del consumo de sal y sus usos en las diferentes etapas de la historia de la humanidad. Se abordan elementos relacionados con su presencia en el organismo, las funciones fisiológicas esenciales para el mantenimiento homeostático en la vida, así como las complicaciones cuando sus niveles son inferiores a los límites fisiológicos, o superiores a estos. Se analizaron diferentes estudios y sus contradicciones sobre los daños que ocasiona a la salud el consumo de sal. Se precisan los grupos poblacionales sal sensibles (SS) y sal resistentes (SR), pautados por estudios realizados, así como las posibles causas de sus variaciones. Se emiten conclusiones en cuanto a riesgo y beneficio del consumo de sal. [publicada 4 de diciembre 2012.]
Las opciones de estilo de vida de los adolescentes afectan a su presión arterial
Un estudio australiano halló más riesgo de hipertensión en los chicos que beben y en las chicas que usan pastillas anticonceptivas.
Las chicas adolescentes que usan pastillas anticonceptivas y los chicos adolescentes que beben alcohol están en mayor riesgo de presión arterial alta, según un estudio reciente.
El riesgo también es mayor en los adolescentes de ambos sexos que ingieren mucha sal y los que tienen un índice de masa corporal (IMC) más alto, que es una medida de la grasa corporal según el peso y la estatura. La presión arterial alta o hipertensión aumenta las probabilidades de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
Los investigadores observaron la presión arterial, el consumo de alcohol, el tabaquismo, los niveles de actividad física, el uso de fármacos recetados y los hábitos alimentarios de casi 1,800 adolescentes en Australia.
Alrededor del 24 por ciento de los adolescentes tenían prehipertensión o hipertensión, entre ellos 34 por ciento de los que tenían sobrepeso y 38 por ciento de los obesos.
La presión sistólica (la cifra superior en una lectura) promedio entre los chicos del estudio era 9 mmHg mayor que la de las chicas en general. Entre los chicos, la presión arterial sistólica se relacionó significativamente con la ingesta de sal, el consumo de alcohol y el IMC.
La actividad física regular se asoció con una presión arterial diastólica (la cifra inferior) más baja.
El uso de pastillas anticonceptivas se asoció significativamente con una mayor presión arterial entre las chicas. La presión arterial sistólica de las chicas que usaban pastillas anticonceptivas era 3.3 mmHg más alta que la de las que no usaban esa forma de anticonceptivos, y la presión arterial era incluso más alta entre las chicas que usaban pastillas anticonceptivas y tenían IMC más altos.
El consumo de alcohol no tuvo un efecto sobre la presión arterial en las chicas, según el estudio, que aparece en la edición del 10 de julio de la revista European Journal of Preventive Cardiology.
Las importantes diferencias en la presión arterial halladas entre los adolescentes con estilos de vida sanos y menos sanos podrían tener un impacto significativo sobre su riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular en la adultez, apuntaron los investigadores.
“Los adolescentes deben tener en cuenta que un estilo de vida que predisponga a la gordura, una alta ingesta de sal y el consumo de alcohol podrían llevar a consecuencias adversas de salud en la vida adulta. Los efectos son acumulativos y ya se asocian con la hipertensión. Además, las chicas adolescentes que toman anticonceptivos orales deben ser aconsejadas sobre una monitorización regular de su presión arterial”, señaló en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, el Dr. Chi Le-Ha, del Hospital Real de Perth.
(Fuente: European Society of Cardiology)
Prediction of Weight Loss and Regain Following Dietary, Lifestyle, and Pharmacologic Intervention
Por: A Napolitano, S R Miller, P R Murgatroyd, B Delafont, A Brooke, M Elkhawad, C Y Tan, S Virtue, A Vidal-Puig y D J Nunez. Clinical Pharmacology & Therapeutics (2012); 91 6, 1027–1034.
To develop statistical models for predicting weight loss and regain, we analyzed the phenotypic responses in an outpatient study of 60 obese subjects randomized to one of three 12-week interventions, diet (–600 kcal) alone, diet with exercise, and diet with sibutramine. This was followed by 12 weeks of observation.
La Dieta Mediterránea. Integrando. Conceptos de “Estilo de vida”
La evidencia ha sugerido que patentes dietéticas específicas pueden tener efectos en los mecanismos de aterosclerosis: iniciación, progresión, evolución y vulnerabilidad de la placa, indicando que hábitos dietéticos saludables son el principal fundamento de cualquier intervención en prevención cardiovascular.
Dietas que enfatizan el consumo de vegetales, frutas, pescados, cereales no refinados, nueces, almendras, legumbres, y el consumo limitado de carnes rojas, derivados lácteos enteros, bebidas con alto contenido en azucares simples están asociados con disminución del riesgo de enfermedad arterial coronaria, diabetes, cáncer y una amplia variedad de enfermedades crónicas.
La dieta mediterránea consiste en disminución del consumo de grasas saturadas, y consumo equilibrado de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como así también disminución del consumo de hidratos de carbonos refinados. Esto nos lleva a enfatizar que la relación entre dieta y enfermedad cardiovascular es mucho más compleja que la tan difundida hipótesis del colesterol y riesgo cardiovascular. Resaltando que una dieta saludable debe ser más pensada en forma integral “como un todo” más que un recitado de buenos y malos componentes.
(Fuente: Revista Argentina de Cardiología, diciembre 2011.)
Comentarios recientes