Realizar autocontroles y pautas preventivas en casa reduce en un 63 por ciento las cifras de hipertensión arterial en los pacientes hipertensos, tal y como se ha desvelado tras la realización de un taller formativo el Centro de Atención Primaria (CAP) Manso de Barcelona.
Este cursillo, que ha sido impartido por enfermeras con la colaboración del grupo Hartmann, ha servido para explicar a los 74 asistentes “la correcta automedición de la tensión arterial”, sostienen los expertos. Además, en él, se ha fomentado “la promoción de cambios en el estilo de vida con el objetivo de mejorar las cifras de tensión arterial”, indican.
La motivación de las profesionales sanitarias para llevar a cabo esta acción ha sido el “elevado número de pacientes con diagnóstico de hipertensión arterial” que acuden a consulta diariamente. Para mejorar estos índices, éstas propusieron a la dirección del centro la realización de este taller.
Durante las clases se han fijado pautas dietéticas y de ejercicio físico, así como el uso correcto de los tensiómetros automáticos que se usan en casa. Éstos han sido cedidos por el grupo Hartmann, que ha facilitado varias unidades de su modelo ‘Tensoval duo control’.
Durante los tres meses de duración de esta iniciativa, los 37 hombres y 37 mujeres de entre los 40 y los 80 años que se prestaron a ella adquirieron educación sanitaria en referencia a los conceptos de “dieta baja en sal, ejercicio físico diario o la eliminación de conductas de riesgo como alcohol, tabaco o estrés”, explican.
ASÍ SE EVITA EL SÍNDROME DE BATA BLANCA
Tras finalizar el periodo formativo, el 37 por ciento de los pacientes continuó presentando cifras de hipertensión arterial elevadas, por lo que fueron remitidos a consulta médica. Sin embargo, el alto porcentaje de pacientes con normalización en sus índices de la enfermedad hace pensar que la automedición de la tensión arterial “es una herramienta de prevención y de buen control”.
Así lo explica una de las líderes de esta iniciativa, la enfermera María José Morro, que añade que con las mediciones en el domicilio del paciente, “se evita el síndrome de la bata blanca”. Éste está asociado al nerviosismo por el prolongado tiempo de espera en el centro de salud, unas condiciones ambientales que “no son las más adecuadas para la medición de la tensión arterial”, subraya.
Este taller realizado recientemente se une a otros desarrollados por este centro sanitario desde el año 2006. Durante este tiempo, y siempre desde enfermería, se han realizado cursillos para pacientes “obesos, diabéticos o con ansiedad”, explica la enfermera.
Con ello, se pretende “fomentar la salud en la población”, para lo que la enfermería “es una pieza clave”, afirma Morro. Además, la realización de estos talleres formativos “aumenta la autonomía de los pacientes descendiendo las visitas a los centros sanitarios”, concluye la trabajadora del CAP Manso.
(Fuente: Europa Press. publicada: 03 diciembre 2012) [publicada 04 de diciembre 2012]
El consumo de sal ¿Riesgo o necesidad?
Por: Emiliano N. Diez y Martínez de la Cotera, Mikhail Benet Rodríguez, Alain F. Morejón Giraldoni, y Rubén García Núñez. Finlay Revista de enfermedades no transmisibles, vol 1, No 3 (2011).
Se realizó una revisión acerca del consumo de sal y sus usos en las diferentes etapas de la historia de la humanidad. Se abordan elementos relacionados con su presencia en el organismo, las funciones fisiológicas esenciales para el mantenimiento homeostático en la vida, así como las complicaciones cuando sus niveles son inferiores a los límites fisiológicos, o superiores a estos. Se analizaron diferentes estudios y sus contradicciones sobre los daños que ocasiona a la salud el consumo de sal. Se precisan los grupos poblacionales sal sensibles (SS) y sal resistentes (SR), pautados por estudios realizados, así como las posibles causas de sus variaciones. Se emiten conclusiones en cuanto a riesgo y beneficio del consumo de sal. [publicada 4 de diciembre 2012.]
La sección Investigaciones expone trabajos actuales, de carácter investigativo sobre la hipertensión arterial.
Renoprotective and antioxidant effects of cilnidipine in hypertensive patients
Por: Takeshi Soeki, Mitsuhiro Kitani, Kenya Kusunose, Shusuke Yagi, Yoshio Taketani, Kunihiko Koshiba, Tetsuzo Wakatsuki, Shunsuke Orino, Kazuhiro Kawano y Masataka Sata. Hypertens Res 35: 1058-1062; July 5, 2012.
Cilnidipine, an L/N-type calcium channel blocker (CCB), has been reported to have more beneficial effects on proteinuria progression in hypertensive patients than amlodipine, an L-type CCB. The N-type calcium channel blockade that inhibits renal sympathetic nerve activity might reduce glomerular hypertension by facilitating vasodilation of the efferent arterioles. However, the precise mechanism of the renoprotective effect of cilnidipine remains unknown. [publicado: 4 de diciembre 2012.]
Réplica al artículo: “El exceso de sodio en la dieta es perjudicial para la salud” del Dr. Pedro Ovidio Ordúñez García, a la revista Finlay. (pdf: 80.6 kb)
Dormir una hora más por día ayuda a evitar la presión arterial alta
Según un estudio, “Irse a la cama una hora antes de lo habitual podría ayudar a evitar la presión arterial alta”.
Durante el estudio, realizado en Harvard Medical School en Boston, Estados Unidos, se fue observando a los hombres y mujeres que regularmente dormían siete horas o menos una noche, que estaban empezando a tener lecturas de presión arterial alta.
A pesar de una serie de diferentes fármacos disponibles, se estima que más de la mitad de todos los pacientes tienen ‘mal controlada’ la presión arterial, lo que significa que las lecturas de peligro por encima 140mmHg/90mmHg, es una medida de la cantidad de fuerza dentro de las arterias cuando el corazón está forzando a la sangre a través de ellos y la fuerza cuando se relaja.
La falta de sueño y un estilo de vida estresante está asociada al riesgo del incremento de la presión arterial.
El último estudio es uno de los primeros en demostrar que la presión arterial puede ser controlada por el simple aumento de la duración del sueño.
Los investigadores reclutaron a 22 hombres de mediana edad y las mujeres que, o bien tenían prehipertensión, donde sus lecturas no eran excesivamente altos, pero había ido en aumento y estaban en camino de alcanzar niveles peligrosos.
Los voluntarios pretendían dormir siete horas o menos por noche, durante un período de seis semanas, a 13 del grupo se les dijo que extendieran sus patrones de sueño de llegar a la cama una hora antes de lo que lo harían normalmente.
Al resto se les dijo que se adhieren a sus rutinas normales de dormir.
Todos llevaban monitores para controlar su presión arterial durante todo el día-y se sometió a controles de sangre y orina también.
Los resultados, publicados en la Revista de Investigación del Sueño, mostró que el grupo de sueño prolongado logró obtener por lo menos 35 minutos extra en la cama.
Como resultado, sus lecturas de la presión arterial media se redujo drásticamente por entre ocho y 14 mmHg.
Poco sueño afecta la capacidad del cuerpo para hacer frente a las hormonas del estrés que puede conducir a la presión arterial.
En un informe sobre sus hallazgos los investigadores concluyeron que: ‘dormir más podría ser como un remedio para la presión arterial alta’.
Estos hallazgos preliminares deben ser interpretados con precaución. Sin embargo, las investigaciones futuras deberían examinar si la duración cada vez mayor del sueño sirve como una estrategia efectiva en el tratamiento de la hipertensión.
(Fuente: m24digital.com/ publicada: 4 de diciembre 2012.) [publicada:6 de diciembre 2012]
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