La Organización Mundial de la Salud publicó este manual en el año 1993 para la prevención y control del la enfermedad del Cólera. Este documento a pesar del año de su publicación mantiene vigencia actual por las alertas epidemiológicas de esta enfermedad dentro de la región del continente americano.
Fuente: Organización Mundial de la Salud.Guidelines for Cholera Control. [Accedido Diciembre 3, 2010]
García HM, Felipe Valera R. , Menén J.J. ; “Nuevos enfoques sobre la aplicación de vacunas orales contra el cólera” Vaccimonitor v.19 n.2 Ciudad de la Habana Mayo-ago. 2010
RESUMEN
El cólera constituye un problema de salud para muchos países en el mundo: las elevadas tasas de morbilidad y mortalidad registradas en los últimos años inquietan a la comunidad científica, pues el aumento de su incidencia podría generar una crisis global en su control. Existen factores claves en su reemergencia, entre ellos están el debilitamiento general de las actividades de salud pública, sobre todo las involucradas en la vigilancia y el deterioro de los laboratorios encargados de identificar cuanto antes a los microorganismos emergentes, así como la circulación en África y Asia de nuevas cepas de Vibrio cholerae O1 El Tor, las que producen la toxina del cólera clásico y reemplazan a la original del biotipo El Tor, ocasionando manifestaciones clínicas más graves, situación que representa un obstáculo importante para el control de esta enfermedad. En la lucha contra ésta en casos de desastre, la Organización Mundial de la Salud no recomienda el uso de las vacunas actuales, porque ocurre una rápida disminución en la protección, lo que da un sentido falso de la seguridad, debiéndose dirigir los recursos a los métodos de control más útiles. Dada la repercusión global que implica la reemergencia del cólera, en este trabajo se exponen algunos aspectos epidemiológicos, así como consideraciones en torno a las medidas de prevención y el control de esta entidad clínica, a partir de la revisión de diferentes fuentes de información actualizadas y la exposición de nuevos conceptos sobre su control, observaciones que serán de utilidad e interés para profesionales de todos los niveles de la atención sanitaria.
dic 7th, 2010. En: Investigaciones.
Bravo L. , Ramírez M, Maestre JL , Llop A. , Cabrera R. , García B. , Fernández A. , Castañeda N ; “Vibrio cholerae No-01 toxigénico” . Rev Cubana Med Trop v.52 n.2 Ciudad de la Habana mayo-ago. 2000
Vibrio cholerae No-01 toxigénico
RESUMEN
Se investigó la susceptibilidad antimicrobiana y la presencia de toxina termoestable en 100 cepas de Vibrio cholerae No-01 remitidas de 7 diferentes centros de salud del país al Laboratorio Nacional de Referencia de Enfermedades Diarreicas Agudas del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”. Se demostró la presencia de 20 % Vibrio cholerae No-01 toxigénico, esta cifra resultó considerablemente más alta que la reportada en otras áreas geográficas, excepto en zonas epidémicas. Este resultado permitirá establecer una alerta epidemiológica en Cuba, pues estas cepas pueden ser infectadas por el fago CTX (elemento que transporta los genes que codifican para la toxina colérica); lo que les conferiría un potencial epidémico similar al del agente etiológico del cólera. Las cepas identificadas podrían estudiarse como posibles candidatas a la vacuna del cólera.
Vibrio cholerae se diferencia de otros Vibrios por su antígeno somático 0 (lipopolisacárido termoestable). Las cepas que aglutinan con el antisuero polivalente de Vibrio cholerae son identificadas como Vibrio cholerae 01, cepa epidémica responsable de la enfermedad del cólera. Las que no aglutinan son clasificadas como Vibrio cholerae No-01, y durante algunos años se les cuestionó su potencial patogénico.1
Algunas cepas de Vibrio cholerae No-01 producen una enterotoxina termoestable de 17 amino-ácidos (conocida como NAG-ST), muy parecida a la enterotoxina de Escherichia coli y Yersinia enterocolítica.2
La forma clínica más común producida por este microorganismo es la gastroenteritis, cuyo espectro clínico es muy parecido al del cólera: diarrea líquida, deshidratación, dolores abdominales y disentería. A esta especie le son atribuibles infecciones extraintestinales como son: infecciones de heridas, infecciones biliares y renales, otitis, así como septicemia primaria y secundaria.3




