Literatura científica

Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) es responsable de infecciones con una elevada morbimortalidad. La tuberculosis continúa siendo un problema de salud a nivel mundial y su diagnóstico de forma rápida es esencial para comenzar con adecuada terapia antimicrobiana e implementar un control efectivo de la enfermedad, prevenir la diseminación en la comunidad y realizar intervenciones de salud. La introducción de nuevas técnicas en los laboratorios de micobacteriología ha estado encaminada en disminuir el tiempo de diagnóstico del complejo M. tuberculosis en muestras clínicas.

El cultivo en Löwenstein Jensen es esencial para el diagnóstico, tratamiento y control de la tuberculosis y constituye la regla de oro para su diagnóstico, sin embargo continúa siendo muy laborioso y necesita de varias semanas para que las colonias puedan ser detectadas y poder realizar la identificación final.

A partir de la década de los 80, los laboratorios de micobacteriología comenzaron a desarrollar nuevas herramientas con el objetivo de disminuir el tiempo de diagnóstico de la tuberculosis. Se desarrollaron sistemas automatizados para el diagnóstico de micobacterias, uno de ellos es el sistema Bact/ ALERT 3D, el cual utiliza medio líquido, que a través un método colorímétrico, permite detectar el CO2 producido durante el metabolismo de las micobacterias.

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Fuente: Rev. Cub. Med. Tropical Vol62, No1(2015)

Paciente masculino, blanco, de 34 años de edad, con serología positiva al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) desde 2004, clasifica como sida en 2006 cuando se le diagnostica TB pulmonar por baciloscopia. En su momento, se trató con el esquema convencional (isoniacida, rifampicina, pirazinamida y etambutol) según el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis en Cuba con adecuada adherencia. Posteriormente, finalizado el tratamiento, fue dado de alta, asintomático, con evolución favorable y curación total. Desde ese año, comenzó terapia antirretroviral con estavudina/lamivudina/abacavir, esquema que mantuvo hasta 2012, en que cambió a abacavir/lamivudina/lopinavir/ritonavir por fallo terapéutico.

En junio de 2014, ingresa en el Hospital del IPK, refiriendo fiebre de alrededor de dos meses de duración, intermitente, vespertina, acompañada de sudoraciones profusas y pérdida de peso importante. Además, desde el comienzo de la fiebre, el paciente presentó disuria y se le administraron varios antibióticos (sulfaprim, ciprofloxacino, gentamicina) sin respuesta al tratamiento. Una semana antes del ingreso, el paciente refirió que expulsaba ¨gases al orinar¨ y ¨orina por el recto¨.

Durante su ingreso se constataron las características de la fiebre descritas, además de la presencia de una fístula recto-vesical. En el examen físico de la piel se demostró lesión ulcerada anterior del hemitórax izquierdo de 3 mm de tamaño, con drenaje de secreción purulenta alrededor de dos meses atrás.

La esposa de este paciente se encontraba hospitalizada en el IPK desde la misma fecha por manifestaciones ginecológicas. La esposa fallece por una micobacteriosis diseminada como causa principal de la muerte.

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Fuente: Rev. Cub. Medicina Tropical Vol. 67, No1 (2015)

Virus del papiloma humano. WikipediaLos Papilomavirus Humanos (PVH) constituyen una causa necesaria en el desarrollo del cáncer cérvico-uterino.1 Estos virus infectan células epiteliales de la capa basal, ya sea en piel o mucosas. Los genotipos con alto potencial oncogénico están asociados a más del 99,7 % de las neoplasias cervicales invasivas, siendo el PVH 16 el genotipo con mayor incidencia a escala mundial.2 Las lesiones del epitelio cervical pueden ser detectadas por citología, análisis histológico o por observación colposcópica. Estos métodos de diagnóstico son importantes en la evolución clínica de las pacientes. Por otra parte, los métodos moleculares de detección viral que permiten identificar los genotipos de PVH de alto riesgo (PVH-AR) en las lesiones cervicales, ofrecen la capacidad de establecer una asociación entre genotipos virales específicos, las lesiones en la mucosa cervical y su pronóstico. Sin embargo, la posibilidad de extender estas técnicas a la pesquisa poblacional en Cuba, es limitada por su costo.

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Fuente: Rev. Med. Tropical. Vol 66 (No.3)

Los Papilomavirus Humanos (PVH) constituyen una causa necesaria en el desarrollo del cáncer cérvico-uterino. Estos virus infectan células epiteliales de la capa basal, ya sea en piel o mucosas. Los genotipos con alto potencial oncogénico están asociados a más del 99,7 % de las neoplasias cervicales invasivas, siendo el PVH 16 el genotipo con mayor incidencia a escala mundial. Las lesiones del epitelio cervical pueden ser detectadas por citología, análisis histológico o por observación colposcópica. Estos métodos de diagnóstico son importantes en la evolución clínica de las pacientes. Por otra parte, los métodos moleculares de detección viral que permiten identificar los genotipos de PVH de alto riesgo (PVH-AR) en las lesiones cervicales, ofrecen la capacidad de establecer una asociación entre genotipos virales específicos, las lesiones en la mucosa cervical y su pronóstico. Sin embargo, la posibilidad de extender estas técnicas a la pesquisa poblacional en Cuba, es limitada por su costo.

A pesar de que el programa para el diagnóstico precoz del cáncer de cuello uterino ha resultado en una reducción sustancial de la incidencia de este tipo de cáncer en Cuba, dicha patología continúa siendo una importante causa de muerte en mujeres en edad reproductiva. Por lo tanto se hace necesario emplear otros métodos de diagnóstico confirmatorio, más sensibles que la citología, que detecten proteínas o ADN de PVH, que además resulten factibles de aplicar a estudios poblacionales desde el punto de vista económico y que aporten nuevos datos con respecto a la situación de la infección por PVH en mujeres cubanas.

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Fuente: Rev. Cub. Med. Trop. Vol 66, No,3

La enfermedad de Chagas, cuyo agente etiológico es Trypanosoma cruzi, es endémica en Argentina. La infección transcurre en dos fases: aguda y crónica.En pacientes seropositivos al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), T. cruzi afecta a aquellos con inmunodeficiencia severa, se localiza principalmente en el sistema nervioso central y menos frecuentemente en el miocardio.

La miocarditis por T. cruzi, es infrecuente como manifestación única en pacientes seropositivos al VIH. La distinción entre miocarditis aguda y reactivación de la infección crónica, no es sencilla. El bajo recuento de linfocitos T CD4+ es un factor predictivo positivo de reactivación.

En estos enfermos los resultados negativos de las pruebas serológicas no excluyen el diagnóstico de enfermedad de Chagas, cuyo diagnóstico se confirma por la aplicación de métodos directos en sangre o líquido cefalorraquídeo.

Se presenta el caso de un paciente infectado por el VIH, adquirido por transmisión vertical, con inmunodeficiencia severa, miocarditis aguda y compromiso del SNC. La parasitemia y parasitorraquia positivas para T. cruzi, establecieron la asociación de estos síntomas con la enfermedad de Chagas. La serología específica, fue sólo transitoriamente positiva por la técnica de inmunofluorescencia indirecta, presentando en lo sucesivo, resultados reiteradamente negativos.

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Fuente: Rev. Cub. Med. Tropical Vol 66 No.3 (2014)

A pesar de que el programa para el diagnóstico precoz del cáncer de cuello uterino ha resultado en una reducción sustancial de la incidencia de este tipo de cáncer en Cuba, dicha patología continúa siendo una importante causa de muerte en mujeres en edad reproductiva. Por lo tanto se hace necesario emplear otros métodos de diagnóstico confirmatorio, más sensibles que la citología, que detecten proteínas o ADN de PVH, que además resulten factibles de aplicar a estudios poblacionales desde el punto de vista económico y que aporten nuevos datos con respecto a la situación de la infección por PVH en mujeres cubanas.

El objetivo del presente trabajo fue normalizar un método inmunoquímico para la detección del antígeno L1 de Papilomavirus Humano (PVH) tipo 16 en muestras cérvico-uterinas de pacientes con lesiones intraepiteliales escamosas así como determinar la coincidencia entre el método normalizado y la RCP-TR, como técnica de referencia, para estimar la utilidad de dicho método en el diagnóstico de la infección por este genotipo viral.

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Fuente: Rev. Cub. Med. Tropical Vol.66, No 3 (2015)