Beijing, 22 jun (Xinhua) — Las inundaciones provocadas por las intensas lluvias que han caído en las últimas semanas en diez divisiones administrativas a nivel provincial en el sur de China habían dejado 199 muertos y 123 desaparecidos hasta las 11:00 horas de hoy martes, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Asuntos Civiles.

Más de 29 millones de personas en las provincias de Zhejiang, Fujian, Jiangxi, Hubei, Hunan, Guangdong, Sichuan y Guizhou, así como en la municipalidad de Chongqing y la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, se han visto afectadas por el fenómeno, que también ha obligado a la evacuación de 2,3 millones de habitantes, según el documento.

El desastre ha anegado más de 1,6 millones de hectáreas de campos de cultivo, de los cuales el 12,5 por ciento ha sido completamente destruido.

Alrededor de 195.000 viviendas colapsaron y otras 568.000 quedaron averiadas.

El monto total de las pérdidas económicas ocasionadas por las inundaciones se sitúa hasta ahora en 42.120 millones de yuanes (6.170 millones de dólares).

El ministerio envió otras 5.000 tiendas de campaña y 20.000 edredones de algodón a la suroriental provincia de Fujian, 3.000 carpas a la de Guangdong (sur) y 10.000 más a la de Jiangxi (este), después de haber repartido inicialmente un lote de 3.500 en esas mismas áreas en días pasados.

Una nueva oleada de lluvias torrenciales azotará la mayor parte del sur de China entre mañana miércoles y el sábado, pronosticó hoy el Centro Meteorológico Nacional.

Varias regiones de las provincias de Guizhou, Hunan, Jiangxi, Zhejiang, Fujian y Guangdong, y de la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, serán afectadas por las precipitaciones durante ese lapso, precisó el centro.

También hoy, el ministro de Recursos Hídricos, Chen Lei, pidió a las autoridades locales fortalecer la supervisión sobre las potenciales amenazas a la seguridad en instalaciones como presas, embalses y plantas hidroeléctricas.

RAZZAVILLE (Reuters, jun 22) – Un tren descarriló y cayó por un barranco en República del Congo dejando unos 60 muertos y cientos de heridos, dijo el martes una fuente de una compañía nacional de trenes, en un nuevo accidente en una trágica línea ferroviaria del país productor de petróleo de Africa Central.

El accidente ocurrió a última hora del lunes luego de que el tren partió de la ciudad costera de Pointe-Noire, en la línea que une Chemin de Fer con la capital Brazzaville, una línea en la que han ocurrido al menos dos accidentes graves en los últimos años.

“Desgraciadamente, el tren tomó una curva que resultó ser mortal”, dijo la fuente de la compañía ferroviaria, que no quiso ser identificada porque no tenía autorización para hablar públicamente.

Cuatro de los vagones cayeron por el barranco cerca de la estación de Yanga, a unos 60 kilómetros de Pointe-Noire, agregó.

Unos 60 cuerpos fueron recuperados del lugar del accidente al mediodía del martes y unas 450 personas eran tratadas por heridas, según un funcionario del hospital Adolphe Cisse en Pointe-Noire, que pidió el anonimato.

Funcionarios del Gobierno tenían previsto dar una conferencia de prensa más tarde el martes.

Al menos 50 personas murieron en la misma línea en el 2001, muchos de ellos calcinados, cuando dos trenes colisionaron en Mvougounti, unos 75 kilómetros al este de Pointe-Noire.

En 1991, unas 100 personas murieron cuando un tren de pasajeros embistió a uno de cargas, también en Mvougounti.

La falta de carreteras y un sistema ferroviario disfuncional entre las principales ciudades complican los viajes y contribuyen al elevado costo de los alimentos y de los productos importados en la capital y en los países vecinos que no tienen salida al mar.

Ingenieros chinos comenzaron a trabajar a finales del año pasado en una línea ferroviaria de 500 millones de dólares que una el centro petrolero de Pointe-Noire con Brazzaville, un proyecto que implicará cruzar selvas ecuatoriales y elevadas montañas.

El país, que exporta millones de barriles de petróleo pero cuya población sigue siendo mayoritariamente pobre, está buscando diversificar su economía a medida que las reservas de petróleo decaen.

BOGOTÁ, 22 Jun. (EUROPA PRESS) – Al menos 36 cadáveres han sido recuperados ya del interior de la mina de carbón de la localidad colombiana de Amagá, en el departamento de Antioquia (noroeste), que explotó la semana pasada con más de 70 trabajadores en su interior, según el último balance ofrecido este lunes el director del Departamento Administrativo para la Atención de Desastres (DAPARD), John Fredy Rendón Roldán.

Durante la tarde del lunes fueron recuperados los restos de otros cuatro mineros. En el lugar siniestrado, la mina San Fernando, se mantiene abierto el dispositivo de rescate para tratar de recuperar el resto de los cuerpos que permanecen en el interior, precisó Rendón.

El operativo se ha visto dificultado debido a la gran cantidad de escombros que mantienen bloqueado el acceso de los socorristas, que se ven obligados a retirar los cascotes con sus propias manos para poder recorrer los casi 3 kilómetros de profundidad del yacimiento. Hasta el momento, cerca de 40 mineros permanecen desaparecidos.

Accra, jun 21 (Telesur).- Al menos once personas han resultado muertas y miles se han visto desplazadas por las inundaciones registradas en Ghana tras doce horas de lluvias torrenciales ayer domingo, informó hoy la Organización Nacional de Gestión de Desastres (Nadmo).

Según dijo el coordinador de la NADMO, Kofi Portuphy, los fallecidos se han registrado en las localidades de Tema, Ashaiman y Kpone, al este de Accra, la capital ghanesa, pero también hay informes de Swedru, en la región central, que señalan que hay un número indeterminado de desaparecidos, supuestamente muertos.

Numerosas poblaciones en la región sureña de Accra, en las regiones oriental y central y también en el área del Volta han informado de graves inundaciones debido a las lluvias torrenciales de el pasado domingo.

Portuphy explicó que las aguas han causado el desplazamiento de miles de personas y que muchas de ellas han sido trasladadas a la Base Naval de Tema, 25 kilómetros al este de Accra, donde se les ha suministrado comida, refugio y asistencia médica.

Beijing, 21 jun (PL) Al menos 175 personas murieron y 107 se reportan desaparecidas por torrenciales lluvias en el sur de China desde el domingo último, informaron hoy fuentes oficiales.

Los datos corresponden a un parte hasta las 08:00 hora local de este lunes, de acuerdo con la Oficina Estatal para el Control de Inundaciones y Sequías y el Ministerio de Asuntos Civiles.

El Centro Nacional de Meteorología redujo su alerta de tormenta al color azul, el nivel más bajo en una escala de cuatro, porque ese fenómeno comienza a ceder, pero recordó el pronóstico de intensas precipitaciones hasta mañana para muchas zonas de las provincias de Zhejiang, Jiangxi, Fujian, Guangdong, Yunnan y la región autónoma Zhuang de Guangxi, todas en la parte meridional del país.

Las autoridades intensifican la labor preventiva ante esta inclemencia, responsable de grandes daños y pérdidas económicas directas estimadas hasta la víspera en dos mil 100 millones de dólares, según estadísticas oficiales.

Yakarta, 21 jun (EFE).- Las autoridades indonesias elevaron hoy a 17 el número de víctimas mortales a causa de los dos fuertes seísmos consecutivos que sacudieron la semana pasada la región de Papúa, al este de Indonesia, y que provocaron corrimientos de tierras, derrumbes e incendios.

Además, un total de quince personas resultaron heridas y 4.606 tuvieron que abandonar sus casas y se encuentran recogidas en centros temporales de acogida, según la Agencia Nacional de Gestión de Catástrofes (BNPB).

El temblor provocó daños materiales de diversa consideración en un total de 3.423 viviendas, 53 mezquitas e iglesias, 66 colegios, tres puertos marítimos y un centro de salud.

El Gobierno indonesio ha movilizado a través de la BNPB 200 millones de dólares (161 millones de euros) de ayuda humanitaria en efectivo.

El primer gran temblor, de 6,4 grados en la escala de Richter, se produjo el pasado miércoles, a las 12.06 hora local (03.06 GMT), en el noroeste de Papúa, seguido trece minutos después por otro fuerte seísmo de magnitud 7,0 a pocos kilómetros de distancia.

Tras el segundo terremoto, la Agencia de Meteorología, Clima y Geofísica (BMKG) declaró una alerta de tsunami u ola gigante para las zonas costeras próximas, pero la levantó menos de dos horas más tarde, al no advertir alteraciones del nivel del mar en la región.

Posteriormente se produjeron varias réplicas, entre las que destacó una de 6,2 grados en la escala de Richter.

Indonesia se asienta sobre el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría de escasa magnitud.

El 26 de diciembre del 2004, un sismo de 9,1 grados sacudió la isla de Sumatra, provocando el tsunami que afectó a una docena de naciones bañadas por el Océano  ndico y más de 226.000 muertos.

PINGDINGSHAN (Henan), 21 jun (Xinhua) — Un total de 47 personas murieron a causa de una explosión ocurrida en una mina de carbón a primera hora del lunes en la central provincia china de Henan, según informaron las autoridades locales.

Un total de 75 mineros quedaron atrapados tras el estallido, que se registró alrededor de la 1:40 horas en el polvorín de la mina Xingdong No. 2, en el distrito de Weidong de la ciudad de Pingdingshan.

El gobierno municipal confirmó que 28 mineros lograron salir del pozo con vida, mientras que los 47 restantes fallecieron en el accidente.

Un número indeterminado de cadáveres ya ha sido recuperado.

La veta, de propiedad privada, tiene una capacidad de producción anual de 90.000 toneladas. Su licencia expiró el 6 de junio, pero el propietario, Liu Jianguo, reanudó las operaciones ilegalmente, según una investigación inicial de la policía.

Liu fue detenido por la policía en su oficina, y la cuenta bancaria de la mina ha sido congelada.

La causa de la explosión está siendo investigada.

El presidente del país, Hu Jintao, y el premier, Wen Jiabao, ordenaron a los rescatistas poco después de enterarse del suceso que utilizaran “todos los medios posibles” para salvar los mineros que permanecían atrapados y cuya suerte se desconocía.

Tanto Hu como Wen pidieron adoptar medidas para prevenir posibles nuevos desastres derivados de la explosión, y hacer esfuerzos para determinar la causa de la misma.

Encargado por el Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado (gabinete), el consejero de Estado Ma Kai viajó al lugar para visitar a las familias de los fallecidos y a los heridos.