Quito, 26 oct (PL) Los ministros de Salud de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) acordaron iniciar de inmediato envíos de ayuda hacia Haití ante la epidemia de cólera que atraviesa ese país, comenzando el próximo miércoles 27 desde Venezuela.

El ministro de Salud ecuatoriano, David Chiriboga, como presidente Pro Tempore del Consejo de Salud del bloque regional, anunció anoche que durante la video conferencia con los ministros que se adoptaron varias medidas de apoyo para enfrentar la bacteria causante de ese mal.

“Convoqué a esta reunión para coordinar la ayuda que vamos a realizar a nuestro hermano país de Haití como bloque de UNASUR. Hemos acordado que la ayuda será técnica y de insumos como medicamentos por parte de los distintos países”, mencionó.

Los países participantes en la conferencia virtual fueron Argentina, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Brasil y Ecuador.

La primera ayuda inmediata comprenderá brigadas médicas, vituallas, suministros e insumos, sales de hidratación oral, soluciones, tubos gástricos, catéteres intravenosos, gasas, adhesivos, entre otros.

El funcionario agradeció la voluntad y predisposición de todos los gobiernos para coordinar el apoyo solidario a la República de Haití frente a la grave crisis sanitaria, y dijo que toda la ayuda se coordinará a través de la UNASUR para optimizar recursos y agilizar la entrega.

Cada país, agregó, se comprometió a enviar a Ecuador un listado de los recursos que pueden aportar, en insumos y medicamentos, para consolidar un listado el cual será puesto a consideración  del Ministerio de Salud de Haití a los efectos de priorizar las mayores necesidades.

Brasilia, 26 oct (PL) Brasil anunció la donación de dos millones de dólares a Haití para la adquisición de medicamentos y equipos hospitalarios para combatir un brote de cólera en ese país caribeño, que ya ha causado más de 250 muertes.

La decisión fue anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores tras una reunión promovida por el canciller, Celso Amorim, para evaluar el brote de cólera en Haití y determinar acciones adicionales de cooperación por parte del gobierno brasileño.

La nota de Itamaraty precisa que en el encuentro participó el embajador de Brasil en Haití, Igor Kipman, y en coordinación con los ministerios de Salud y Defensa se abordaron los esfuerzos conjuntos a realizar para abastacer a la nación caribeña de ayuda emergente.

Agrega que en atención al pedido del gobierno haitiano, el Ministerio de Salud deberá enviar, aún esta semana, dos médicos epidemiólogos, quienes ayudarán a las autoridades sanitarias locales en la adopción de la estrategia de combate a la enfermedad.

Asimismo, indica que el Ministerio de Salud estudia la transferencia de recursos autorizados por crédito extraordinario para la acción de la oficina de la Organización Panamericana de la Salud en Haití.

La cancillería revela que el comandante militar de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), general Luiz Guilherme Paul Cruz, y el representante especial adjunto del Secretario General de la ONU para Haití, Nigel Fisher, recorrieron este lunes las zonas más afectadas.

Señala que el objetivo fue evaluar la situación y elaborar un plan de contingencia para la eventualidad de que el brote de cólera afecte a Puerto Príncipe, la capital haitiana.

Por otra parte, el viernes pasado, Brasil anunció el envío esta semana a Haití de medicamentos y materiales sanitarios para ayudar a esa nación a combatir un brote de cólera.

Caracas, 26 oct (PL) Venezuela envía hoy un grupo de apoyo y recursos para ayudar a Haití a enfrentar una epidemia de cólera que ha dejado ya más de 250 muertos.

Un avión de la Fuerza Aérea lleva a Puerto Príncipe a los expertos y el cargamento consistente en 100 mil sobres de rehidratación oral y miles de cápsulas de vibramicina, ampicilina y otros medicamentos.

El aparato también transporta cloro y jabón, precisó la víspera el presidente venezolano, Hugo Chávez.

Ayudemos a Haití en todo lo que podamos,  afirmó el jefe de Estado, quien lamentó la tragedia sufrida en los últimos días por el pueblo de esa nación caribeña.

Los recursos de Venezuela para Haití constituyen el adelanto de embarques anunciados por la Unión de Naciones Suramericanas.

Este lunes el bloque regional confirmó el envió de ayuda a Haití, según señaló el ministro ecuatoriano de Salud, David Chiriboga.

La epidemia de cólera pone en vilo a un país sumido en una severa crisis humanitaria, recrudecida por el terremoto que lo azotó a principios de año.

Nagoya, Japón, 26 oct (IPS)  Delegados a la cumbre mundial de biodiversidad  que se celebra en esta ciudad japonesa reclaman una moratoria a las  investigaciones de ingeniería climática, como colocar espejos en el  espacio que reflejen la luz solar y refresquen la atmósfera.

Por ingeniería climática o geoingeniería se entiende cualquier esfuerzo  humano a gran escala para adaptar intencionalmente los sistemas  planetarios al cambio climático.

Representantes de países de África y Asia expusieron su preocupación por  los impactos de la geoingeniería en los ecosistemas y se manifestaron a  favor de una prohibición de estos experimentos, reclamada por  organizaciones no gubernamentales en la 10 Conferencia de las Partes del  Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB COP 10), que se celebra en  Nagoya desde el 18 hasta el 29 de este mes.

Algunos de los experimentos propuestos son instalar gigantescas tuberías  verticales en el océano para bombear agua más fría hacia la superficie,  lanzar enormes cantidades de sulfatos a estratósfera para bloquear la luz  del sol o arrojar sal marina hacia las nubes para aumentar su capacidad de  reflejar los rayos solares.

En términos generales, hay dos terrenos de investigaciones en  geoingeniería. El primero propone controlar la radiación solar, y el  segundo se basa en absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, para  reducir la concentración de este gas de efecto invernadero.

En materia de radiación solar, algunas ideas se basan en liberar sulfatos  a la atmósfera, o colocar miles de enormes espejos en el espacio para  reflejar la luz del sol. En cuando al carbono, se habla de fertilización  oceánica: arrojar hierro o nitrógeno al agua del mar para estimular el  crecimiento de fitoplancton que a su vez absorba más gas carbónico y lo  almacene en las profundidades.

“Algunos de los que proponen estas tecnologías piensan que es más fácil  manipular el Sol que hacer que la gente viaje en autobús”, dijo Pat  Mooney, director ejecutivo del ETC Group, una organización no  gubernamental con sede en Canadá.

“Los políticos de los países ricos ven a la geoingeniería como un plan B,  que les evitaría tomar decisiones difíciles para reducir las emisiones que  causan el cambio climático”, declaró Mooney a Tierramérica.

“Es una estrategia política que aspira a que los países industriales  queden libres de sus deudas climáticas”, agregó.

Pero la geoingeniería ya no pertenece al reino de lo descabellado y se  está convirtiendo rápidamente en objeto de serios debates científicos e  intereses comerciales.

En 2007, Tierramérica divulgó la noticia de que la empresa estadounidense  Planktos intentaba arrojar 100 toneladas de partículas de hierro en el  océano Pacífico, cerca de las ecuatorianas islas Galápagos -consideradas  un santuario para el estudio de la evolución de las especies–, sin  consentimiento de Quito.

Si conseguía probar que esta técnica permitía absorber dióxido de carbono,  Planktos esperaba vender créditos de carbono. El proyecto fue frenado y la  empresa puso fin a sus experimentos en la zona.

Al año siguiente, el CDB acordó una suspensión a todas las pruebas de  fertilización oceánica.

A comienzos de 2010, el órgano científico del CDB propuso prohibir todas  las actividades de geoingeniería relacionadas con el clima.

Sin embargo, ante el fracaso de las negociaciones internacionales para  reducir los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, se  renovaron los intereses científicos y políticos en estos experimentos La Royal Society de Gran Bretaña, que reúne a algunos de los científicos  más destacados del mundo, defiende las investigaciones en geoingeniería.

“Nos oponemos a una moratoria porque no queremos restringir esas  investigaciones”, dijo John Shepherd, climatólogo del Centro Nacional de  Oceanografía de la británica Universidad de Southampton y miembro de la  Royal Society.

“El cambio climático puede llegar a un punto desesperante que requiera  medidas desesperadas, y por lo tanto deberíamos tener listas algunas  buenas investigaciones sobre lo que pueda ayudar”, sostuvo Shepherd, autor  del informe 2009 de la Royal Society sobre geoingeniería.

El estudio concluyó que estas técnicas pueden ser necesarias para enfriar  el planeta si fracasan los esfuerzos para reducir las emisiones de  carbono.

Se necesita investigar para determinar los riesgos y la efectividad de  todo proyecto de geoingeniería, dijo a Tierramérica.

Llevar a cabo ahora cualquiera de estos experimentos “sería increíblemente  prematuro”, sostuvo Shepherd. Ése es el punto de vista de su institución,  agregó.

En noviembre, la Royal Society celebrará en Londres el simposio  “Geoingeniería: tomar el control del clima de nuestro planeta”.

Inyectar sulfatos en la atmósfera es atractivo para los políticos porque  su costo es muy inferior al de reducir la huella de carbono, escribió  Clive Hamilton, del Centro para la Filosofía Aplicada y la Ética Pública  de la Universidad Nacional Australiana.

Aunque ningún país promueve la geoingeniería, reconoció Hamilton, estos  planes “eluden la necesidad de elevar los impuestos a la gasolina,  permiten un crecimiento aún más irrestricto y no representan una amenaza  al estilo de vida de los consumidores”, sostuvo el autor del libro  “Requiem for a Species” (Réquiem para una especie).

El ETC Group documentó los avances de varias ideas para controlar el clima  en su informe “Geopiracy: The Case Against Geoengineering” (Geopiratería:  Los argumentos contra la geoingeniería), presentado el día 19 en Nagoya.  Allí se pregunta “quién tiene derecho a fijar el termostato planetario”.

“Los países en desarrollo entienden que para controlar el termostato  mundial no pueden confiar en los países ricos que no redujeron sus  emisiones”, dijo Mooney.

Es imposible evaluar los impactos potenciales de estos experimentos,  agregó.

Se necesita una moratoria a las investigaciones de ingeniería climática a  cielo abierto para dar tiempo a un debate internacional sobre sus impactos  en la biodiversidad, la sociedad y la economía, expresó.

Los delegados presentes en Nagoya discuten la redacción de una suspensión.  Un representante de Brasil dijo a Tierramérica que éste se ha vuelto un  tema importante, mientras países como Canadá se oponen firmemente a toda  prohibición.

“La geoingeniería no es una solución al cambio climático”, concluyó la  activista Silvia Ribeiro, del ETC Group.

“Sólo podría considerarse en situación de emergencia, y por lo tanto nunca  puede ser redituable ni parte de ningún mercado de carbono”, dijo a  Tierramérica.

Este artículo fue publicado originalmente el 23 de octubre por la red  latinoamericana de diarios de Tierramérica.

Bangkok, 26 oct (DPA) Al menos 56 personas murieron a causa de las inundaciones registradas desde la semana pasada en el centro y noreste de Tailandia, informó hoy el ministro de Salud del país asiático, Jurin Raksannawisit.

De las 56 víctimas fatales, 49 murieron ahogadas y otras siete por accidentes como electrocución.

Las inundaciones, que afectan a a 25 de las 77 provincias tailandesas, han dejado 2,5 millones de damnificados y daños materiales estimados en 333 millones de dólares. Unas 170.000 personas enfermaron por causas relacionadas con las inundaciones.

Las autoridades tailandesas temen que, de continuar las intensas lluvias, pueda desbordarse el río Chao Phrya, que atraviesa la capital, Bangkok, por lo que advirtieron a unas 1.000 familias que viven cerca de la orilla del río que se preparen para ser evacuadas.

Madrid, 26 oct (PL) España enviará hoy a Haití un avión con unas 12 toneladas de ayuda sanitaria para intentar contener una epidemia de cólera en el empobrecido país caribeño, que ya causó la muerte de casi 300 personas.

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) coordinó, junto a las principales organizaciones no gubernamentales (ONG) de esta nación, el despacho de sueros, antibióticos y pastillas potabilizadoras.

El avión transportará seis kits contra el cólera con capacidad para atender a tres mil 600 infectados.

La asistencia fue aportada por la AECID, adscrita al ministerio español de Asuntos Exteriores, y por Farmamundi, Cruz Roja, Médicos del Mundo y Cáritas, precisó la víspera la secretaria de Estado de Cooperación al Desarrollo, Soraya Rodríguez.

Rodríguez encabezó una reunión con las ONG presentes en Haití para sistematizar la respuesta urgente a la epidemia de cólera y lanzar un llamamiento conjunto para la acción internacional.

España activó, además, el Fondo de Emergencia de 2,5 millones de euros que ha permitido la adquisición y transporte de dos toneladas de cloro y el reparto de pastillas de jabón, material de potabilización y 24 millones de pastillas potabilizadoras.

Estos últimos comprimidos servirán para potabilizar un total de 108 millones de litros de agua, puntualizó la secretaria de Estado.

Hemos pedido la colaboración de las ONGs para facilitar la distribución de esta ayuda y la difusión de las instrucciones de uso, con el fin de lograr una mejor utilización del material, explicó la funcionaria.

Destacó que este esfuerzo se realiza en constante comunicación con las autoridades haitianas.

Trascendió que la oficina de la AECID en Puerto Príncipe despliega su labor en tres frentes: información a la población de las medidas de prevención, distribución a los hospitales de la ayuda que llega y trabajos de saneamiento para evitar obstrucciones en los cauces de los ríos y drenajes.

Rodríguez anticipó que este es sólo el principio, pues se dieron instrucciones para contactar con proveedores de sueros y pastillas de Latinoamérica y de Estados Unidos y se valora la posibilidad de enviar un barco con más capacidad de carga.

Ginebra, 26 oct (EFE) Al menos 397 personas han muerto a causa de las inundaciones registradas en los últimos días en varios países del oeste y del centro de  frica, confirmó hoy la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA).

La Oficina añadió que hay más de 1,8 millones de afectados y que “la situación se agrava cada día que pasa”.

Según explicó en una rueda de prensa la portavoz de la OCHA, Elisabeth Byrs, estas cifras ya doblan a las de todo el 2009, cuando hubo 195 muertos y 823 000 afectados.

Además, las inundaciones han favorecido la propagación del cólera en la región, que desde el pasado junio ha provocado 1 776 fallecimientos, de entre los más de 52 000 casos registrados, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Nigeria es el país más afectado por el cólera, con 1 555 muertos y más de 38 000 casos diagnosticados; seguido de Camerún, con 515 fallecimientos y casi 8 000 casos, y del Chad, con 141 muertos y 4 215 casos.

Byrs explicó que el incremento del número de muertos y afectados por las inundaciones obedece al aumento de las lluvias torrenciales, a una respuesta deficiente de las autoridades locales y a la concentración urbana.

El país más perjudicado es Benin, con 680 000 afectados y 46 muertos, además de que 55 de sus 77 regiones están inundadas.

La OCHA resaltó que ya han sido atendidas unas 200 000 personas, de las que 27 000 son niños.

“Las escuelas continúan como lugar de refugio para los damnificados”, informó la OCHA, que situó la zona más afectada del país en Cotonou y sus alrededores.