Por Raúl García Alvarez

Sancti Spiritus, Cuba, 5 nov (PL) Brigadas de socorristas continúan hoy la localización de los cuerpos de las 68 personas que viajaban en el vuelo 883 de línea aérea cubana AeroCaribbean, que la víspera se precipitó a tierra en esta central provincia.

La aeronave ATR 72/212 cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana; viajaban 61 pasajeros y siete tripulantes, 40 cubanos y 28 extranjeros (dos alemanes, dos austriacos, un italiano, nueve argentinos, un español, tres holandeses, un francés, un japonés, una venezolana y siete mexicanos).

Se conoció que los cadáveres serán trasladados hacia el Instituto Nacional de Medicina Legal en la capital, donde los expertos los identificarán.

En horas de la madrugada de este viernes llegó a la zona del desastre la Comisión de Especialistas de la Aeronáutica Civil que investigará las causas del siniestro.

Familiares de las víctimas se han hecho presente en Sancti Spiritus y son atendidos por las autoridades locales y de salud. Para cualquier información nacional o internacional la Aeronáutica Civil habilitó dos números telefónicos: 838 1025 y 838 2059.

Según vecinos del lugar la aeronave se precipitó a tierra y de inmediato se incendio en un sitio de difícil acceso por la maleza en la zona de Guasimal, a unos 20 kilómetros al sur de al ciudad de Sancti Spiritus.

Hacia esa zona se movilizaron grupos de la Cruz Roja, el Ministerio del Interior, las Fuerzas Armadas Revolucionaria y del Ministerio de Salud con los medios adecuados para estos casos.

En el lugar del accidente permanecen las principales autoridades del territorio y vecinos del lugar que acudieron a dar los primeros auxilios.

Según datos históricos el último accidente de aviación en Cuba ocurrió en marzo de 2002, cuando una pequeña aeronave se estrelló en la central provincia de Villa Clara, falleciendo sus 16 ocupantes, entre ellos seis turistas canadienses, cuatro británicos y dos alemanes, así como cuatro tripulantes cubanos.

Pero el suceso aéreo más grave de las últimas tres décadas ocurrió en septiembre de 1989, cuando un Il-62 con destino a Milán cayó en La Habana poco después de despegar, muriendo sus 115 ocupantes, dos cubanos y 113 turistas italianos. Los restos del avión cayeron sobre viviendas y mataron a otras 40 personas en tierra.

México, 5 nov (PL) La cancillería mexicana informó hoy que personal de su embajada en La Habana trabaja con las autoridades cubanas en la identificación de siete víctimas de este país, que perdieron la vida en un accidente aéreo en Cuba.

Un comunicado oficial afirma que se recibió la notificación sobre los nombres de los pasajeros que perecieron en el accidente de aviación, ocurrido ayer en la central provincia cubana de Santi Spiritus y el que murieron 68 personas.

La nota agrega que funcionarios diplomáticos mexicanos se trasladaron de inmediato al lugar del siniestro y se mantienen en estrecho contacto con las autoridades de la isla, a efecto de verificar plenamente la nacionalidad e identidad de dichos pasajeros.

De corroborarse la información, la Cancillería brindará toda la asistencia consular que sea necesaria en el caso, así como a los familiares en México de los fallecidos, en tanto mantendrá informada a la población sobre los hechos, agrega el texto.

En el accidente del avión ATR 72/212, que cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana, viajaban 61 pasajeros y siete tripulantes, 40 cubanos y 28 extranjeros (dos alemanes, dos austriacos, un italiano, nueve argentinos, un español, tres holandeses, un francés, un japonés, una venezolana y siete mexicanos).

Beijing, 5 nov (PL) China anunció hoy el inicio el próximo día 11 de su 27 expedición científica a la Antártida, la cual zarpará desde la sureña ciudad de Shenzhen a bordo del rompehielos Xuelong.

La nave, también llamada Dragón de nieve, se trasladó este viernes desde el puerto de Shanghai hacia el lugar de partida.

Antes de su llegada a la Estación de Zhongshan, segunda base de investigación establecida por el país asiático en la Antártida, hará una escala de tres días en el puerto australiano de Fremantle.

Su regreso del continente blanco comenzará el 1 de marzo de 2011 y un mes después arribará a Shanghai.

Los 193 integrantes cumplirán una misión de 142 días de viaje, reportaron medios de prensa locales.

La 26 expedición al continente helado regresó en abril pasado tras realizar las 80 tareas previstas (59 de investigación científica y 21 de logística), según lo informado entonces.

En esa ocasión los expertos trabajaron por primera vez en las tres estaciones chinas de la Antártida, la de Changcheng o Gran Muralla, (al sur de la Isla Rey Jorge), Zhongshan (en la bahía de Prydz, península Mirror), y Kunlun (en el Domo A, el punto más alto del casquete polar).

La Habana, 5 nov (PL) Autoridades del Ministerio del Interior, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Partido Comunista de Cuba y el Gobierno de la central provincia de Sancti Spíritus continúan hoy las investigaciones en el lugar donde un avión cayó a tierra y murieron todos sus ocupantes.

Después de varias horas de intensa labor de equipos de rescatistas no se reportaron sobrevivientes del accidente acontecido a la aeronave ATR-72-212 de la línea aérea cubana Aerocaribbean S.A. que cubría la ruta entre las ciudades de Santiago de Cuba y La Habana.

El Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba informó que alrededor de las 17:42 hora local del jueves (22:42 GMT), la tripulación del avión avisó de una situación de emergencia y luego perdió todo contacto con los servicios de control de tránsito aéreo.

Ese organismo constató que en la aeronave viajaban 68 personas, de ellas 40 cubanos y 28 de otras nacionales.

El diario Granma publicó hoy la lista de los fallecidos, en la cual, además de los cubanos, aparecen dos pasajeros de Alemania, nueve de Argentina, dos de Austria, uno de España, uno de Francia, tres de Holanda, uno de Italia, uno de Japón, siete de México y uno de Venezuela.

Tras ocurrir el accidente, decenas de pobladores de la zona se movilizaron para acudir al rescate de posibles sobrevivientes del avión siniestrado, en una intrincada zona de monte en la localidad de Guasimal, a donde debieron ser trasladados de inmediato equipos pesados para desbrozar el terreno y facilitar el acceso de ambulancias y bomberos.

De acuerdo con el sitio www.cubadebate.cu, el accidente aéreo más grave de las últimas tres décadas en Cuba sucedió en septiembre de 1989, cuando un Il-62 con destino a Milán cayó en La Habana poco después de despegar.

En esa ocasión perecieron sus 115 ocupantes, dos cubanos y 113 turistas italianos. Los restos del avión cayeron sobre viviendas y mataron a otras 40 personas en tierra en aquella oportunidad.

Yolaidy Martinez Ruiz

Puerto Príncipe, 5 nov (PL) El huracán Tomás azota hoy a Haití, donde ya provocó tres muertes, deslaves, inundaciones y voló techos de viviendas en varias zonas y puede agravar la situación del cólera en el país.

Fuentes de la dirección de Protección Civil dijeron que dos personas fallecieron en la ciudad de Léogane (suroeste), también con inundaciones en gran parte de sus comunidades.

El ministro del Interior, Paul-Antoine Bien-Aime, confirmó la víspera el deceso de un hombre al tratar de cruzar con su vehículo el crecido río Glace, en el departamento de Grand-Anse, costa noroeste.

Medios de prensa reportan que los potentes vientos y lluvias acompañantes del meteoro ocasionaron numerosos deslizamientos de tierra y arrasaron con las coberturas de varios inmuebles en Beaumont e Irois, departamento Suroeste, también con fuertes marejadas.

Informan, además, anegaciones en el campamento de refugiados de Champ de Mars en esta capital, y en varias carreteras.

Las precipitaciones destruyeron y dejaron bajo las aguas el campo de refugiados de Pinchinat, en Jacmel, donde todos sus pobladores se ubicaron con tiempo en albergues.

Miembros de Protección Civil y grupos humanitarios internacionales trabajan en la evacuación de miles de personas de casi todo el país y movilizan materiales para socorrer a las posibles víctimas del ciclón.

Sin embargo, refieren que la negativa de la población, en especial los desplazados, obstaculiza esas labores ante el temor de perder sus únicos bienes.

Más de dos mil personas fueron trasladadas ayer del campo de Corail a un hospital cercano para evitar la propagación del cólera por los estragos del huracán Tomás.

Esa acción responde a las declaraciones del ministro de Salud Pública, Alex Larsen, sobre la alta posibilidad de un recrudecimiento de la epidemia en el territorio, con un saldo de más de 442 muertos y una cifra superior a los seis mil 742 contagiados.

Según diferentes servicios meteorológicos, Tomás puede provocar una elevación del mar de hasta 2,5 metros en las provincias de Grand-Anse y Suroeste mientras avanza hacia el noreste.

El sistema climatológico se convirtió esta madrugada en un huracán de categoría uno, en la escala de Saffir-Simpson de cinco, y se pronostica se fortalezca más antes de comenzar a debilitarse mañana.

Su extensa área de nublados también está ocasionado intensas lluvias, tormentas eléctricas y fuertes vientos en República Dominicana y el oriente de Cuba.

Yailén Rodríguez Lamotte

Baracoa, 5 nov (Radio Guantánamo)  Más de 8 300 baracoenses están evacuados en instituciones estatales y casas de familias como medida preventiva, ante la cercanía del Hucaran Tomás al extremo más oriental del país.

Roberto Maresma, presidente del Gobierno municipal, señaló que a consecuencia del evento meteorológico se registraron OCHO derrumbes en La Farola, sin que se registren daños humanos.

Agregó que en estos momentos una brigada de la industria de materiales, que pertenece al Micons, trabaja en la limpieza del viaducto La Farola, y especificó que ese grupo se activa bajo situaciones excepcionales desde que se decreta al municipio en fase informativa.

En la ciudad de Baracoa en estos momentos sube el nivel del mar y se prevén inundaciones costeras, por lo que es importante cumplir con las orientaciones de la defensa civil para emergencias como estas.

Naciones Unidas, 5 nov (PL) Un grupo de expertos de Naciones Unidas propuso hoy la imposición de nuevos impuestos a diferentes actividades para integrar el fondo de ayuda a los países subdesarrollados en su enfrentamiento al cambio climático.

La iniciativa pretende incluir esas recargas al transporte aéreo y marítimo internacional y a las transacciones financieras, entre otros sectores, para poder llegar a los mil millones de dólares anuales hasta el año 2020.

Esa meta aparece en el documento final de la cumbre sobre cambio climático celebrada a finales del año pasado en Copenhague y que fracasó en su objetivo de lograr un acuerdo vinculante para reducir las emisiones de gases contaminantes.

La idea fue elaborada por un panelmde consultores creado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y encabezado por los primeros ministros de Etiopía, Meles Zenawi, y Noruega, Jens Stoltenberg.

El proyecto fue presentado tres semanas antes de una nueva cumbre sobre el tema en el balneario mexicano de Cancún, en la cual tampoco será posible concretar un pacto de obligatorio cumplimiento en sustitución del Protocolo de Kyoto.

Hace unos días, Christiana Figueres, responsable de la ONU para el cambio climático, admitió que ese foro sólo servirá para buscar decisiones operativas sobre financiación y transferencia de tecnología de los países industrializados hacia los en desarrollo.

Según el panel de consultores, el fondo propuesto respaldará a los segundos en sus acciones para frenar la deforestación y la alta emisión de gases a la atmósfera y, al mismo tiempo, prepararse para enfrentar el impacto del cambio climático.

El financiamiento debe provenir de una amplia gama de recursos públicos y privados, bilaterales y multilaterales y también de fuentes alternativas, agregaron.

Al recibir el análisis de los especialistas, Ban Ki-moon consideró que las opciones presentadas son viables, pero “requieren el respaldo de la voluntad política”.

El titular de la ONU apuntó que no se trata de un asunto de caridad, sino de hacer lo correcto por aquellos que más sufren por una crisis que apenas causaron y lo más sabio para todo el mundo.

Los recursos destinados a mitigar el impacto del cambio climático y a los esfuerzos de las naciones subdesarrolladas en su adaptación constituyen una inversión en un futuro más seguro, limpio y saludable para todos, apuntó.