Guantánamo alerta ante elevado nivel de embalses

Guantánamo, 4 nov (AIN) Estrecha vigilancia sobre sus embalses principales sostiene desde horas tempranas la provincia de Guantánamo, que desde las 11 antemeridiano de hoy pasó a la Fase de Alerta Ciclónica, debido a la tormenta tropical Tomás.

En el oriental territorio se toman precauciones extraordinarias, debido a que su mayor resrvorio artificial, La Yaya, vierte desde hace varios días, y en las próximas horas está previsto llegue a esa fase Jaibo, el segundo en importancia, actualmente a más del 99 por ciento de su capacidad.

Casi una semana antes de que ese fenómeno atmosférico amenazara con su trayectoria a Guantánamo, las autoridades de la región cubana más oriental adoptaron las medidas pertinentes para proteger las personas y los recursos económicos localizados aguas abajo de esas represas.

Obligó a tal premura el posible desagüe simultaneo de ambos reservorios, lo cual significaba -y aún constituye- un peligro potencial para el poblado y las salinas de Caimanera, ubicados después de la confluencia de los caudalosos ríos Guantánamo -tributario de La Yaya- y Jaibo, abastecedor del embalse de igual nombre.

Ese riesgo se acentúa ahora, y se extiende a otras zonas del sur del valle de Guantánamo, porque La Yaya incrementa progresivamente su nivel de vertimiento, explicó a la prensa el ingeniero Alfredo Correa, delegado provincial del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

El directivo exhortó a reforzar las medidas, no solo para las presas principales, sino para las micropresas atendidas por organismos, algunas de las cuales distan de encontrarse en estado óptimo, debido a la falta de mantenimiento.

Correa indicó a los responsables de esas pequeñas represas la necesidad de mantenerlas vigiladas las 24 horas e informar regularmente a las Zonas de Defensa donde se encuentran enclavadas y a la Delegación del INRH, el efecto de las lluvias que se reportan desde hoy.

También dio a conocer la activación de las brigadas de reparación de averías, cuya labor abarcará, además de esas obras hidráulicas, la red de pluviómetros, vital para mantener informada a la población en situaciones como la actual.

Funcionarios explicaron en el encuentro que están casi al tope de sus respectivas capacidades de llenado los embalses “Clotilde” y “Faustino Pérez”, suministradores de esta poblada ciudad.

Recalcaron la importancia de la correcta operación de la segunda de ellas, encargada de regular las avenidas del río Guaso, las cuales en mayo y noviembre de 1993 y 1994 –en contubernio con el Bano- causaron pérdidas millonarias a la Villa del Guaso.

Puesto que la “Faustino Pérez” no puede influir sobre el caudal del Bano, se toman decisiones preventivas inmediatas, incluidos los preparativos de evacuación en las barriadas ubicadas en esas márgenes fluviales, en particular la de San Justo, la más susceptible a las inundaciones.