Resistant hypertension, obstructive sleep apnoea and aldosterone
Por: T Dudenbostel y D A Calhoun. Journal of Human Hypertension (2012) 26, 281–287.
La apnea obstructiva del sueño (AOS) y la hipertensión suelen coexistir. Los estudios observacionales indican que no se trata OSA está fuertemente asociada con un mayor riesgo de hipertensión prevalente, mientras que los estudios prospectivos de cohortes sugieren que los normotensos incrementan el riesgo de hipertensión incidente. Evaluaciones aleatorias de presión respiratoria positiva continua (CPAP), indican un efecto modesto en general para la presión arterial (PA).
Prediction of Weight Loss and Regain Following Dietary, Lifestyle, and Pharmacologic Intervention
Por: A Napolitano, S R Miller, P R Murgatroyd, B Delafont, A Brooke, M Elkhawad, C Y Tan, S Virtue, A Vidal-Puig y D J Nunez. Clinical Pharmacology & Therapeutics (2012); 91 6, 1027–1034.
To develop statistical models for predicting weight loss and regain, we analyzed the phenotypic responses in an outpatient study of 60 obese subjects randomized to one of three 12-week interventions, diet (–600 kcal) alone, diet with exercise, and diet with sibutramine. This was followed by 12 weeks of observation.
Los inhibidores de la ECA reducen la mortalidad en pacientes hipertensos: estudio
Un metaanálisis revela que la mortalidad por todas las causas en los pacientes hipertensos se reduce un 10 por ciento cuando se utilizan los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA).
“Dada la alta prevalencia de la hipertensión en la población general, el uso generalizado de los inhibidores de la ECA aumentaría considerablemente la cantidad de vidas salvadas”, concluyen los autores en European Heart Journal.
El equipo de la doctora Laura C. van Vark, del Centro Médico de Erasmo, Rotterdam, Holanda, explica que al inhibir el sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS), disminuye la morbilidad cardiovascular, pero se desconoce si esos fármacos reducen la mortalidad por todas las causas en los hipertensos.
Los autores identificaron todos los ensayos aleatorizados que habían comparado inhibidores del sistema RAAS con una terapia de control en distintas poblaciones, en las que por lo menos dos tercios de los participantes eran hipertensos.
Identificaron 20 estudios sobre 158.998 pacientes. La tasa de mortalidad por todas las causas por cada 1000 personas-años fue de 20,9 en el grupo con inhibición del sistema RAAS y de 23,3 en el grupo control.
“El efecto terapéutico observado se debió sólo al uso de los inhibidores de la ECA”, informa el equipo. La razón de riesgo para la mortalidad fue de 0,90 con los inhibidores de la ECA, pero de 0,99 con los bloqueadores del receptor de angiotensina (ARB) AT1.
De todos modos, los autores advierten que el metaanálisis no se diseñó para comparar los inhibidores de la ECA con los ACE, por lo que la diferencia entre esos fármacos debería considerarse una observación post hoc.
El equipo concluye: “Los resultados son un argumento convincente para mejorar la adherencia al tratamiento en los millones de personas del mundo con hipertensión y sus secuelas”.
(Fuente: Eur Heart J.)
Más del 50% de las mujeres mayores del 50 años padece hipertensión y una de cada tres sufre diabetes
Más del 50% de las mujeres mayores del 50 años padece hipertensión y una de cada tres sufre diabetes
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las enfermedades cerebrovasculares son responsables del 35,10% de los fallecimientos en mujeres.
Más del 50% de las mujeres mayores de 50 años tiene problemas de hipertensión y una de cada tres sufre diabetes o algún trastorno de metabolismo de los hidratos de carbono o colesterol elevado, según los datos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Entre los factores de riesgo cardiovascular destacan la edad, la menopausia, los antecedentes familiares o el grupo étnico al que se pertenece. No obstante, sobre estos factores no se puede actuar aunque sí sobre aquellos que influyen en la presión arterial, los lípidos, el peso corporal, la intolerancia a glucosa o la diabetes, el tabaquismo, y los niveles de estrógenos.
Asimismo, el hábito de fumar es uno de los principales riesgos cardiovasculares ya que, aunque el número total de fumadores adultos ha disminuido en España en los últimos 20 años, el porcentaje de niñas adolescentes que se inicia en el hábito tabáquico ha aumentado.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de tres de cada diez fallecimientos en España se deben a una enfermedad cardiovascular. En concreto, en las mujeres, las enfermedades cerebrovasculares son la principal causa de muerte y, en la actualidad, son responsables del 35,10 por ciento de los fallecimientos.
Y es que, la edad juega, sin duda, un papel importante tanto en hombres como en mujeres, con un aumento de la prevalencia de enfermedad cardiovascular a medida que se envejece. Sin embargo, en el caso de las mujeres, la aparición de factores de riesgo cardiovascular va asociado a la llegada de la menopausia.
“La caída de estrógenos que ocurre tras la menopausia se ha asociado a diferentes mecanismos relacionados con la enfermedad cardiovascular, como son el desarrollo de la arteriosclerosis, la alteración de la actividad de los miocitos, deterioro de la reactividad vascular, modificaciones del perfil lipídico, etcétera”, según explica el miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), Plácido Llaneza, que estos días celebra su XII Congreso Nacional en Alicante.
Tras la menopausia
En este sentido, la mayoría de los estudios observacionales a los que hace referencia este experto muestran un incremento de la enfermedad cardiovascular tras la menopausia y, en el caso de las mujeres que sufren un fallo ovárico prematuro o una menopausia precoz, se registra también un aumento de la morbimortalidad por enfermedad cardiovascular. “Tras la menopausia, la mujer deja de recibir la protección natural de los estrógenos y se multiplican algunos de estos factores de riesgo cardiovascular, incrementándose la prevalencia de obesidad, dislipemias y diabetes”, recalca este experto.
Por su parte, el presidente de la AEEM, Rafael Sánchez Borrego, recuerda que los avances de la medicina y los conocimientos actuales permiten establecer diagnósticos precoces y valorar factores de riesgo con el fin de poder establecer tratamientos y, lo más importante, medidas preventivas.
“Es importante que a través de campañas y los profesionales de la salud, se haga llegar la información y aumentar la concienciación de mantener hábitos saludables a lo largo de toda la vida, para alcanzar una madurez, no sólo cumpliendo más años si no manteniendo una buena calidad de vida e independencia”, subraya.
Y es que precisamente, según incide Borrego, el lema del Congreso este año, ‘Rumbo al Bienestar’, plantea el objetivo de garantizar el envejecimiento femenino saludable de las mujeres mayores de 40 años.
Hábitos saludables
Por otra parte, los expertos destacan la importancia de animar a la mujer a seguir una dieta correcta que incluya muchos de los componentes tradicionales de la dieta mediterránea para evitar que se produzcan este tipo de complicaciones. “Lo aconsejable es que el consumo de grasa total no supere el 30% del aporte energético diario, donde las grasas saturadas deben representar un tercio del consumo de grasa total y haciendo hincapié en evitar los alimentos que contengan niveles altos de sal”, explica Llaneza.
En segundo lugar, se aconseja la práctica de ejercicio físico moderado, de forma ideal realizando 30 minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana, con una intensidad que suponga el 65 y el 70% de la frecuencia máxima promedio. “En caso de que exista hipertensión arterial, deberían descartarse otras causas secundarias de hipertensión y los fármacos de elección durante la menopausia parecen ser los IECA o los ARAII”, precisan los expertos.
Finalmente, si fuese necesario el empleo de estatinas u otros fármacos útiles para la prevención primaria o secundaria, los especialistas recomiendan la colaboración del médico especialista en este campo, ya que muchos de los datos obtenidos con estos tratamientos provienen de estudios realizados en varones y parece que no funcionan del mismo modo en las mujeres.
(Fuente: Jano.es)
Estudio cuestiona papel de azúcar de la fruta en la hipertensión
Las bebidas dulces se han relacionado con un riesgo ligeramente mayor de padecer hipertensión arterial, pero una investigación estadounidense señala que el azúcar de la fruta podría no ser culpable, como apuntaban estudios anteriores.
Los investigadores siguieron a más de 200 000 hombres y mujeres durante más de 38 años y hallaron que el consumo habitual de bebidas azucardas, ya sea que contuviesen azúcares o las endulzadas artificideterminante, informó el grupo en Journal of General Internal Medicine.
“No sabemos qué causa el aumento del riesgo en las bebidas azucaradas o endulzadas artificialmente”, dijo Lisa Cohen, principal autora del estudio e investigadora en el departamento médico de la Universidad de Maryland.
“Es difícil decir que por la fructosa en sí aumenta el riesgo de hipertensión”, agregó.
Estudios anteriores habían señalado a la fructosa como un factor relacionado con el riesgo de padecer hipertensión, pero Cohen señaló que solo tomaron una instantánea en el tiempo y no pudieron determinar qué era primero, si la hipertensión arterial o el gusto por las bebidas dulces.
Cohen y sus colegas analizaron los datos de tres estudios masivos, incluyendo a cerca de 224 000 trabajadores de la salud, cuya dieta y salud fueron seguidos durante entre 16 y 38 años.
Ningún participante había sido diagnosticado con hipertensión antes del inicio del estudio.
Con el tiempo, aquellos que tomaban al menos una bebida azucarada al día tenían un 13 % más de posibilidades de desarrollar la enfermedad más que aquellos que las consumían una vez por mes o menos.
Del mismo modo, las personas que tomaban al menos una bebida endulzada artificialmente al día tenían un 14 % más de posibilidades de ser hipertensos en comparación con aquellas que ingerían menos, o incluso ninguna.
Para ver si la fructosa era la responsable, los investigadores también estudiaron a la gente que tenía altos niveles de fructosa en sus dietas de otras fuentes, como las frutas.
Entre quienes obtenían un 15 % de sus calorías de fuentes de fructosa que no eran las bebidas, el riesgo de desarrollar hipertensión fue incluso más bajo que en las personas que ingerían muy poca fructosa.
“Uno pensaría que si la fructosa era el factor causante, entonces comer una gran cantidad de manzanas (por ejemplo) podría aumentar también el riesgo de hipertensión”, dijo Cohen a Reuters Health.
El vínculo “marcadamente” mayor entre las bebidas dulces carbonatas y el riesgo de hipertensión podría ser explicado por el tamaño más amplio de las raciones asociadas con los refrescos, o cualquier otro ingrediente desconocido común a todos ellos, dijeron los investigadores, aunque destacaron que se necesitará más investigación al respecto.
(Fuente:Boletín de Prensa Latina referido por el Boletín Al día)
Propuesta de un subprograma integral para la atención de la hipertensión arterial esencial en la atención primaria de salud. (Tesis doctoral)
Tesis doctoral de Álvarez Álvarez, Gerardo. (2012)
A partir de la alta prevalencia de la Hipertensión Arterial, su contribución a la morbimortalidad cubana y constituir un problema global de salud, se realizó un estudio para diseñar y aplicar un Subprograma para su atención que involucró segmentos claves: pacientes, médicos y población, superando la unilateralidad en el enfrentamiento a la enfermedad, con una visión integral, socializadora, personalizada, intervencionista e intersectorial.
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