abr 14th, 2014. En: Enfermedades oportunistas y coinfecciones, Investigaciones cubanas, VIH/sida.
La histoplasmosis es la micosis endémica más común que afecta a los humanos y es causada por el hongo dimórfico Histoplasma capsulatum. Este hongo habita en suelos contaminados con guano de murciélagos y excretas de aves. La exposición inicial a H. capsulatum es por vía respiratoria y una vez que las microconidas son inhaladas llegan a los alvéolos y se diseminan fácilmente en el interior de los macrófagos por el sistema reticuloendotelial.
La histoplasmosis se considera una enfermedad cosmopolita, se presenta con mayor frecuencia en ciertas áreas del continente americano. Las zonas de los ríos Ohio, Mississippi y Missouri en EE. UU. son las de mayor endemicidad.2 Aunque con menor frecuencia, también se han descrito aislamientos del hongo en África, Asia y Europa.
En Cuba, la enfermedad se presenta en forma de brotes en todas las regiones. Se considera una enfermedad ocupacional asociada a algunos grupos de riesgo y ocupa el cuarto lugar en orden de frecuencia entre las micosis oportunistas en las personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).Los pacientes inmunocomprometidos desarrollan formas diseminadas de la enfermedad por infección reciente o reactivación de una infección previa; de no ser tratadas, estas formas tienen un mal pronóstico, generalmente fatal. El cuadro clínico de la histoplasmosis diseminada se asemeja al producido por infecciones de otros orígenes, lo que dificulta su diagnóstico presuntivo.
Fuente: Rev Cub Med Tropical Vol 66, No 1 (2014)
abr 14th, 2014. En: Investigaciones cubanas.
La infección por Chlamydia trachomatis se considera la más común de las infecciones de transmisión sexual (ITS) de origen bacteriano. La frecuencia de la infección varía entre 2 y 25 %, en dependencia de la población investigada y las técnicas de detección utilizadas. En la mujer, esta infección ocasiona uretritis e infección cervical. No obstante, entre 70 y 90 % de los casos tiene un curso asintomático,2 por lo que el diagnóstico tardío favorece el desarrollo de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) y desencadena complicaciones como el embarazo ectópico, el dolor pélvico crónico y la infertilidad. De ahí, la importancia de un diagnóstico preciso y rápido para evitar la transmisión de la infección y la aparición de posibles secuelas.
Las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT, del inglés Nucleic Acid Amplification Tests) logran este propósito y constituyen el patrón de referencia para el diagnóstico de C. trachomatis a partir de muestras uretrales, del cérvix y la orina, en virtud de su elevada sensibilidad y especificidad; entre ellas cobra mayor importancia la reacción en cadena de la polimerasa (RCP). Sin embargo, el elevado costo de estas técnicas dificultan su implementación para un uso masivo en los países con escasos recursos, y conduce al empleo de técnicas de detección de antígenos, que a pesar de su baja sensibilidad en comparación con las pruebas moleculares, agilizan el diagnóstico, en particular las pruebas de diagnóstico rápido, diseñadas para utilizar en las consultas médicas como un apoyo al diagnóstico clínico, pues brindan un resultado en alrededor de 20 a 30 min, a través de la interpretación cualitativa del mismo.
Fuente: Rev Cub de Obstet y Ginecol Vol. 40 No.1 ene-mar. 2014









