El VIH/sida desde un enfoque de género

Pese a los progresos realizados en estos últimos treinta años en la lucha contra esta pandemia, hoy se estima que son más de 33 millones las personas que viven con VIH/SIDA en el mundo, la mitad de ellas, mujeres.

En España, aunque el Sida ha dejado de ser noticia, y las cifras y condiciones de vida de las personas con VIH/SIDA no son comparables con las de muchos otros lugares, se estima que hay entre 120.000 y 150.000 personas que padecen la infección, y más de una cuarta parte de las personas infectadas aún ignora que lo están . Del total de estas personas, aproximadamente un 30% son mujeres.

Una cuestión fundamental es que la pandemia se ha ido “feminizando” y que este fenómeno afecta sobre todo a la población más joven, donde la incidencia de infección por VIH se iguala entre hombres y mujeres por lo que el abordaje desde el enfoque de género se ha hecho ineludible.

Es cierto que detrás de esta feminización de la enfermedad subyacen factores biológicos (la mujer es más vulnerable que el hombre al VIH/SIDA, los efectos de la enfermedad progresan más rápidamente en las mujeres) pero el mayor factor de vulnerabilidad se encuentra en la desigualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres: la falta de libertad de las mujeres, la violencia que se ejerce contra ellas y la imposibilidad que tienen de negociar las relaciones sexuales en términos de igualdad, está colocando a la mujer en el centro de la diana de la infección por VIH/SIDA, sobre todo en los países más pobres y con grandes desigualdades entre géneros.

En España, el Gobierno ha hecho de la igualdad y la lucha contra la discriminación una de sus señas de identidad y la incorporación de la perspectiva de género en la lucha contra el VIH/SIDA, es a partir de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, una misión de las Administraciones Públicas competentes, que deben integrar la estrategia de género de forma activa, en sus objetivos y actuaciones, evitando que por sus diferencias biológicas o por los estereotipos sociales asociados, se produzcan discriminaciones entre mujeres y hombres.

Ampliar.

Fuente: Infosida