The effect of antihypertensive drugs on chronic kidney disease: a comprehensive review
Por: Anastasia G Ptinopoulou, Maria I Pikilidou y Anastasios N Lasaridis. Hypertension Research (2013) 36, 91–101.
Data from randomized clinical trials and epidemiological evidence identify systemic hypertension as the second most common modifiable risk factor for chronic kidney disease (CKD) progression after diabetes mellitus. CKD may progress silently over the years and early diagnosis and control of hypertension is of major importance in delaying renal function decline. Recent guidelines for the treatment of hypertension suggest the use of a variety of antihypertensive drugs in order to achieve the desired blood pressure levels. Renin–angiotensin system inhibitors have been undoubtedly studied the most and are suggested by guidelines and experts as first choice in patients with hypertension and renal injury, particularly in those with diabetes, as they have repeatedly shown to significantly reduce proteinuria. Other classes of antihypertensive drugs have been studied to a lesser extent and they have their own unique properties and effects. [Actualizado: 26 de febrero de 2013]
Plasma Total Testosterone and Incident Cardiovascular Events in Hypertensive Patients
Por: Charalambos Vlachopoulos, Nikolaos Ioakeimidis, Dimitrios Terentes-Printzios, Konstantinos Aznaouridis, Konstantinos Rokkas, Athanassios Aggelis, Alexandros Synodinos, George Lazaros y Christodoulos Stefanadis. American Journal of Hypertension, volume 26, Issue 3, pp. 373-381.
Androgen deficiency confers an independent risk for cardiovascular events and total mortality. Hypertension, a major contributory factor to the development of cardiovascular disease, has also been associated with increased prevalence of low testosterone. We investigated whether low androgen concentration predicts incident major adverse cardiovascular events (MACE) in middle-aged nondiabetic hypertensive patients without clinical atherosclerosis. Our results show that low plasma testosterone is associated with increased risk for a MACE in hypertensive patients. Low endogenous androgen concentration improves risk prediction when added to standard risk factors and may represent a valuable biomarker of prediction of cardiovascular disease risk in these patients. [Actualizado: 26 de febrero de 2013].
Hipertensión arterial refractaria puede tratarse con denervación renal exitosamente (Para ver la noticia de su fuente original debe tener internet)
La hipertensión arterial, es un enemigo silencioso, ya que generalmente es asintomática. En Venezuela la prevalencia de esta enfermedad es de 34%, y apenas 8,5% de quienes la padecen está controlado; uno de los peores índices en América Latina junto a Ecuador y Chile.
Se calcula que uno de cada tres venezolanos adultos es hipertenso y que del total de afectados cerca de 3% sufre de hipertensión refractaria, aquella que no se controla ni siquiera con medicamento, informó el médico cardiólogo Juan Simón Muñoz.
La hipertensión refractaria se define como la ausencia de control de la presión arterial a pesar de un tratamiento adecuado, con al menos tres fármacos antihipertensivos en dosis plenas (uno de ellos diurético), en pacientes con un buen cumplimiento de la medicación antihipertensiva, explicó el cardiólogo. El pronóstico de estos hipertensos (lesión de órganos diana y aparición de eventos cardiovasculares y renales) estará en función de las cifras de presión arterial que se consigan con el tratamiento antihipertensivo a lo largo del seguimiento, y del grado de control de otros factores de riesgo que con frecuencia se asocian a la afección, agregó.
Hay factores de riesgo que predisponen a una persona a sufrir de HTA. Están los modificables como el tabaquismo, la diabetes mellitus, dislipidemia (aumento de lípidos en la sangre), sedentarismo, estrés y obesidad, así como los no modificables como la edad, (por ejemplo, hombres mayores de 45 años y mujeres de 55), historia familiar de hipertensión y enfermedad cardiovascular, recapituló.
El urólogo René Sotelo especificó que cuando no se controla adecuadamente la hipertensión arterial, se aumenta significativamente los riesgos de accidente cerebrovascular, infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica, condiciones que pueden llevar a tener severas secuelas de incapacidad y la muerte. Y si la hipertensión arterial es refractaria, el riesgo se multiplica.
Denervación renal contra la HTA
Para tratar la hipertensión arterial refractaria, anteriormente se hacía por medio de cirugía abierta, surgida en los años 50, al determinarse que los riñones juegan un papel importante en la regulación de la presión, por encargarse de controlar la cantidad de agua y sal en la sangre, afectando directamente a la cantidad de líquido dentro del sistema circulatorio. Pero este sistema de regulación en las personas hipertensas no funciona con normalidad, por lo que en la cirugía se hacía una gran herida y se retiraban todo los nervios del área del tórax y del abdomen que inervaban la zona renal y suprarrenal, recapituló Sotelo, pero indicó que aunque dio resultados positivos, en ocasiones se registraba importante morbilidad asociada, ya que por el exceso del bloqueo se reducía de manera excesiva la presión arterial y el paciente presentaba mareos e hipotensión.
-En vista de estas complicaciones, surgió la “denervación endovascular”, que consiste en viajar por dentro de la arteria renal y con radiofrecuencia quemar las pequeñas ramas que están exclusivamente dentro de la arteria renal. Este procedimiento se hace generalmente en los servicios de cardiología intervencionista, pasando un catéter por la arteria ilíaca que llega hasta la arteria renal, adicionó.
Ahora, lo novedoso es realizar la denervación asistida con robot, entrando por laparoscopia, se diseca la arteria y la vena renal de cada lado y se fulguran todas las ramas nerviosas de la arteria, de la vena y alrededor de la vena, con lo cual se asegura una denervación real del riñón, además de su precisión, según detalló el especialista.
Tiene indicación formal en los casos donde no se puede hacer la denervación endovascular sobre todo en pacientes que tienen arterias muy delgadas, con múltiples arterias, pacientes con insuficiencia renal, siendo en estos casos ideal para el abordaje robótico.
Esta técnica fue descrita en la Universidad del Sur de California de los Estados Unidos por el Dr. Inderbir Gill, quien vino recientemente como profesor invitado para el Congreso de la Fundación Cauro y participó en la programación de estas cirugías en el país, con el objetivo de difundir esta novedosa técnica en Venezuela, informaron los voceros.
Mediante el bloqueo de los nervios que emanan de los riñones, la denervación renal disminuye el nivel de activación de todo el sistema nervioso simpático y de sus efectos sobre el corazón y los vasos sanguíneos. Con esto se logra, en el mejor de los casos que los pacientes no tengan que volver a tomar medicación o que cuando mucho se les limite a una sola droga.
(Fuente: El Carabobeño Venezuela) [Actualizado: 26 de febrero de 2013]
A manera de editorial. Los trabajos y opiniones que aquí se exponen son orientadores de lo que se publica en Cuba y en el mundo sobre aspectos relevantes de la hipertensión arteria
Dilemas éticos en el diagnóstico de hipertensión arterial
Por: Sandra Santana López y Rolando Montero Díaz. Revista Finlay de Enfermedades no Transmisibles. Vol 2, no. 4 (2012).
En la época actual a diferencia de la pasada, los logros de la ciencia se introducen en la producción con una rapidez mayor, gracias a la disminución del tiempo que transcurre entre los descubrimientos científicos y su utilización práctica. Se realizó una revisión sobre los dilemas éticos en el diagnóstico de la hipertensión arterial, así como de algunos elementos en el surgimiento del concepto de bioética. Se identificaron los conflictos éticos que aparecen en cada etapa del diagnóstico de la hipertensión arterial: en el momento de suministrar la información, en el instante de la indicación y realización de las pruebas diagnósticas, en la
comunicación del diagnóstico y en la toma de decisiones posteriores. Se concluye que el desarrollo tecnológico va a introducir nuevas decisiones éticas en el diagnóstico de la hipertensión arterial que van a involucrar cada vez más los intereses de la sociedad y crear de una manera u otra conflictos éticos y morales en la toma de decisiones. [Actualizado: 5 de marzo 2013]
La hipertensión arterial está detrás del 50% de las complicaciones de la diabetes
Según el Dr. Javier Salvador, jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra, “aún hay mucho que mejorar en el control de esta enfermedad en pacientes diabéticos”.
La relación existente entre diabetes e hipertensión arterial es muy estrecha: la presencia de diabetes provoca un aumento de la presión arterial, y la HTA es un factor de riesgo de padecer diabetes1. En este sentido, el Dr. Javier Salvador, Jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra, subraya que “entre el 40 y el 80% de los diabéticos presentan hipertensión arterial. Sin embargo, si tratáramos de detectar las variaciones cronobiológicas de la presión arterial, posiblemente descubriríamos que la prevalencia de alteraciones es más elevada. La frecuente asociación de obesidad y síndrome metabólico en la diabetes tipo 2 facilita en sí misma el desarrollo de hipertensión”.
El objetivo de control de la presión arterial en pacientes diabéticos es más bajo que en la población no diabética, y se ha fijado en cifras de 130/80 mmHg2, debido al riesgo cardiovascular mayor de estos pacientes. El Dr. Salvador considera que “todavía queda mucho que mejorar en este terreno”: aunque en cortes transversales, la medición de la presión arterial “alcanza como mínimo a un 85% de pacientes, tan sólo el 32% de personas con diabetes tipo 2 muestran valores inferiores a 130/80”.
Si los niveles se presentan alterados, debe aconsejarse la imposición de un cambio en el estilo de vida que incluya una alimentación saludable, práctica de ejercicio y el abandono sistemático del hábito tabáquico, aunque será necesario plantearse un tratamiento si no se consigue mantener los niveles de tensión dentro de la normalidad.
Hipertensión, responsable de las complicaciones de la diabetes.
El endocrinólogo considera que “tanto las cifras de presión arterial, como el perfil lipídico y los valores de hemoglobina glicosilada son pilares básicos a controlar en los pacientes con diabetes” con el objetivo de reducir el desarrollo de complicaciones micro y macrovasculares y el riesgo cardiovascular en general. Y es que cerca del 50% de las complicaciones de la diabetes son responsabilidad directa de la hipertensión arterial (HTA)1, entre ellas la enfermedad renal.
El Dr. Salvador ha subrayado la importancia de los riñones en el tratamiento de los pacientes con diabetes y ha hecho referencia a los inhibidores DPP4 de última generación, que “representan una alternativa excelente en segundo escalón” para el tratamiento de la diabetes debido a que “no producen hipoglucemias, su neutralidad sobre el peso corporal y su facilidad para admitir combinaciones con otros fármacos antidiabéticos, incluida la insulina.”
Entre los iDPP4, el experto ha destacado linagliptina debido a su eliminación preferentemente biliar y fecal: “la eliminación renal es mínima, inferior al 5%, lo que permite su utilización sin ajustes de dosis en pacientes con cualquier grado de insuficiencia renal, en contraste con otros inhibidores de DPP-4”.
(Fuente: Jano.es) [Actualizado: 11 de marzo 2013]







![Glosario: hipertensión [Hipertensión arterial en la atención primaria de salud. 2009]](http://temas.sld.cu/hipertension/files/2016/04/Glosario-e1541006177950.jpg)



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