Prevención y control

La prevención es fundamental para evitar que la enfermedad se propague.

No tiene ninguna utilidad el tratamiento colectivo sistemático con antibióticos o la profilaxis masiva

La clave para mitigar los brotes epidémicos de cólera, controlar la enfermedad en zonas endémicas y reducir las defunciones consiste en adoptar un criterio multidisciplinario basado en la prevención, la preparación y la respuesta, aunado a un sistema de vigilancia eficaz.

Las medidas más eficaces para la prevención son:

·         La educación sanitaria juega un rol fundamental  como método para evitar el contagio.

·         La higiene del agua y alimentos es de vital importancia, recomendándose hervir el agua de consumo, así como el agua de higienización de los utensilios y útiles de cocina. También se recomienda utilizar  desinfectantes (hipoclorito de sodio).

·         Lavado amplio de las manos  con agua y jabón frecuente, y  siempre  antes de manipular e  ingerir alimentos. Aplicación de agua clorada.

·         Disposición adecuada de las excretas y aguas de albañales  alejadas de las fuentes de agua de consumo.

Las mejores medidas preventivas para el cólera son las siguientes:

Utilizar sólo agua que haya sido hervida o desinfectada químicamente para:

Beber o preparar bebidas tales como el té o el café.

Lavarse los dientes.

Lavarse la cara y las manos.

Lavar las frutas y los vegetales.

Lavar los utensilios para comer y el equipo para la preparación de los alimentos.

Lavar las superficies de los botes, las latas y las botellas que contengan alimentos o bebidas.

No comer alimentos o tomar bebidas de fuentes desconocidas.

Cualquier alimento crudo podría estar contaminado, incluyendo los siguientes:

Las frutas, los vegetales, las verduras de las ensaladas.

La leche y los productos lácteos no pasteurizados.

La carne cruda.

El marisco.

Cualquier pescado capturado en los arrecifes tropicales en lugar del océano abierto.

  • Hay disponible una vacuna para el cólera, pero normalmente no es recomendada por los CDC o la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization) ya que sólo del 50 al 70  %  de las personas vacunadas desarrollan inmunidad para el cólera, y la inmunidad dura sólo unos pocos meses. Actualmente, ningún país requiere la vacuna del cólera para la entrada al país si llega de países infectados con cólera.