Por: Alexandre Persu, Eoin O’Brien y Paolo Verdecchia. Hypertension Research (2014) 37, 967–972.
Resistant hypertension as defined by the European Society of Hypertension and American Heart Association is a blood pressure that remains uncontrolled despite concomitant intake of at least three antihypertensive drugs (one of them preferably being a diuretic) at full doses. This definition is still based on office rather than out-of-office blood pressure measurement. In this review we propose a new, stricter definition of resistant hypertension based on ambulatory blood pressure measurement.
Resistant hypertension—complex mix of secondary causes and comorbidities. Por: T. Dudenbostel. Journal of Human Hypertension (2014) 28, 1–2.
Resistant hypertension (RHTN) is an increasingly common clinical problem1, 2 that studies have suggested is almost always heterogeneous in terms of etiology, risk factors and comorbidities. There has been a growing interest in defining epidemiology and pathophysiology in hope of identifying treatment targets. Ver más….
Estudios importantes sobre hipertension arterial de Cuba y el mundo
Resistant hypertension and target organ damage
Por: Maria Lorenza Muiesan, Massimo Salvetti, Damiano Rizzoni, Anna Paini, Claudia Agabiti-Rosei, Carlo Aggiusti and Enrico Agabiti Rosei. Hypertension Research (2013) 36, 485–491.
Cardiovascular (CV) complications such as myocardial infarction, heart failure, stroke and renal failure are related to both the degree and the duration of blood pressure (BP) increase. Resistant hypertension (RH) is associated with a higher risk of CV complications and a higher prevalence of target organ damage (TOD). The relationship between CV disease and TOD can be bidirectional. Elevated BP in RH may cause CV structural and functional alterations, and the development or persistence of left ventricular hypertrophy, aortic stiffness, atherosclerotic plaques, microvascular disease and renal dysfunction, may render hypertension more difficult to control. [Actualizado: 11 de junio de 2013]
Por: Adolfo Fontenla, José A. García-Donaire, Felipe Hernández, Julián Segura, Ricardo Salgado, César Cerezo, Luis M. Ruilope y Fernando Arribas. Rev Esp Cardiol. 2013;66:364-70 – Vol. 66 Núm.05.
La hipertensión resistente es un problema clínico por la dificultad de su tratamiento y el aumento de morbimortalidad que conlleva. Se ha demostrado que la denervación renal por catéter mejora el control de estos pacientes. Se describen los resultados de la creación de una unidad multidisciplinaria para la implementación de la denervación renal en el tratamiento de la hipertensión resistente.
La denervación renal implementada mediante un programa multidisciplinario ofrece una mejora en la presión arterial similar a la de estudios previos, con mayor reducción de fármacos antihipertensivos.
[Actualizado: 21 de mayo de 2013]
Ondas de radio dirigidas a los riñones disminuyen la hipertensión persistente
Breves ráfagas de ondas de radio dirigidas a los nervios que rodean los riñones disminuyen la presión arterial durante al menos seis meses y hasta un año en los pacientes con hipertensión persistente a pesar de tomar múltiples medicamentos para controlarla, según un nuevo estudio publicado en la revista Circulation (doi:10.1161/CIRCULATIONAHA.112.130880), de la Asociación Americana del Corazón.
Los hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la salud pública en el tratamiento de la hipertensión resistente, un importante factor de riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular, según explicó Murray Esler, profesor de diabetes y el corazón y director senior del Instituto Baker IDI en Melbourne, Australia.
“Los estudios pronto determinarán si este procedimiento puede curar la hipertensión leve, produciendo la normalización permanente de la presión arterial sin drogas. Sobre la base de que la presión arterial disminuye, se prevé una reducción en las tasas de ataque al corazón y accidente cerebrovascular de más del 40 %”.
La terapia se basa en un catéter de denervación renal para enviar ondas de radio que queman el tejido nervioso alrededor de las arterias renales. El objetivo es destruir los nervios alrededor de los riñones, que ayudan a controlar y filtrar la sal a través del cuerpo y pueden ser hiperactivos en los pacientes con hipertensión.
Los resultados provienen de Symplicity HTN-2, un estudio multicéntrico en curso, internacional, que evalúa la denervación renal para el tratamiento de la hipertensión. Los participantes que comenzaron en el grupo control del estudio inicial fueron invitados a recibir la denervación renal sobre la base de los resultados positivos de los pacientes que ya habían sido tratados con esta terapia.
Un total de 35 pacientes del grupo control del estudio anterior optó por recibir la denervación renal y se compararon con 47 pacientes que habían estado en la primera ola del estudio. Los participantes del estudio tenían hipertensión resistente a los medicamentos, a 160 mm Hg o más, habían tomado tres o más fármacos antihipertensivos y algunos tenían otras enfermedades como diabetes.
En el nuevo estudio, Esler y su equipo encontraron que más del 83 % del grupo inicial con el tratamiento de denervación renal experimentó una caída en la presión arterial sistólica por lo menos 10 mmHg en seis meses y casi el 79 % del grupo mantuvo esa reducción a los 12 meses. El grupo cruzado mostró resultados similares con casi el 63 % de la reducción de la presión arterial sistólica de 10 mm Hg o más de seis meses después de comenzar el tratamiento.
Los riñones de los participantes no sufrieron daños o deterioro funcional. Tampoco descubrimos ningún efecto negativo sobre la salud a largo plazo del procedimiento”, concluyó Esler, que lideró el equipo que llevó a cabo esta investigación.
Nota: Los lectores del dominio *sld.cu acceden al texto completo a través de Hinari.
(Fuente: Diario Médico-publicada 18 de diciembre 2012) Tomada de noticias Aldía [publicada: 20 de diciembre 2012]
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