Ni un solo caso de influenza porcina en Cuba
José A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu
En Cuba no se ha producido hasta el momento un solo caso de influenza (gripe) porcina, ni existen pacientes sospechosos de la enfermedad ingresados en centros asistenciales, aseguró anoche a la prensa el doctor Luis Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene, Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).
Sin embargo, como respuesta a la situación prevaleciente en México, Estados Unidos, Canadá y otros países que vienen reportando de forma creciente casos de influenza porcina en humanos, nuestro país —como se anunció el lunes en nota oficial— actualiza todas las capacidades de vigilancia clínico-epidemiológicas y de atención a la población del Sistema Nacional de Salud.
Además, de conjunto con la Defensa Civil Nacional y otros organismos se instrumentan las acciones que corresponda tomar en cada momento, según la evolución de esta situación.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la variante del subtipo H1N1 de influenza A no había sido previamente detectada ni en animales ni en humanos, por lo que es difícil para los expertos predecir el impacto de una posible pandemia causada por este virus.
Los síntomas son muy similares a los de la gripe clásica y se manifiestan fundamentalmente con fiebre alta de aparición rápida, dolor de cabeza intenso, secreción nasal, irritación de los ojos y en algunos pacientes causa vómitos.
Como en todas las infecciones respiratorias el contagio se produce de persona a persona, al hablar, besarse, toser o estornudar, por el contacto directo de microgotas infectadas con el virus, o a través de objetos recién contaminados con esas secreciones.
La aglomeración de personas en espacios cerrados favorece también la dispersión de la infección. No ha sido demostrado científicamente que a través de algún alimento pueda ser transmitida la enfermedad.
De acuerdo con los reportes actuales, esta afección puede tener de una a dos semanas de incubación.
Existen antecedentes de brotes ocasionados por la influenza porcina A (H1N1) en humanos, ocurridos en EE.UU. en los años 1976, 1986 y 1988, pero siempre asociados a personas que tenían exposición directa a los cerdos. El nuevo virus detectado en México y EE.UU. (una variante de la cepa H1N1) podría haber desarrollado una forma eficiente de transmisión que ha permitido pasar rápidamente de una persona a otra.
Los virus normales de la gripe que circulan entre la población son relativamente leves porque el sistema inmune puede combatirlos.
El doctor Estruch indicó que nuestro sistema sanitario cuenta con las posibilidades diagnósticas y de tratamiento para este nuevo virus de influenza y un personal calificado para la atención y seguimiento de los pacientes, especialistas, médicos, enfermeras y técnicos, que se desempeñan en un sistema que abarca desde los consultorios médicos, policlínicos, hospitales hasta los institutos de investigación, en capacidad de enfrentar las 24 horas del día los requerimientos de la población ante cualquier contingencia.
Especialista en epidemiología, el doctor Estruch indicó que ante la situación internacional es importante extremar las medidas de higiene personal y colectiva en instituciones escolares, de servicio y lugares públicos en general.
El MINSAP, en conjunto con el Instituto de Aeronáutica Civil, Ministerio de Turismo, Aduana, Inmigración y Veterinaria, vienen tomando un grupo de medidas de riguroso control, en puertos y aeropuertos, con las aeronaves, las embarcaciones y sus pasajeros, atendiendo a que esa sería una puerta de entrada del virus de la influenza porcina a nuestro país.
Publicado: abr 28th, 2009.
Israel reportó un primer caso de influenza porcina en un hombre de 26 años quien regresó de México.
Fuente: 2009. Tracking Swine Flu Cases Worldwide. The New York Times. Available at: http://www.nytimes.com/interactive/2009/04/27/us/20090427-flu-update-graphic.html [Accedido Abril 28, 2009].
Publicado: abr 28th, 2009.
La Administración de Alimentos y Drogas de los EEUU respondió la solicitud de los Centros para la prevención y Control de Enfermedades de ese país emitió Autorizaciones de Uso de Emergencia (Emergency Use Authorizations (EUAs) ) para poner a disposición de la salud pública y el personal médico herramientas diagnósticas y terapéuticas para la identificación y respuesta del virus de influenza porcina en ciertas circunstancias. Estas EUAs se emitieron para el uso de ciertos productos antivirales Relenza y Tamiflu y para el Panel de diagnóstico de Influenza porcina rRT-PCR. (Ver )
Publicado: abr 28th, 2009.
El actual brote de gripe porcina parece ser un virus “híbrido” que tiene componentes porcino, humano y aviar, por lo que puede reunir la alta patogenicidad del aviar y la facilidad del humano para transmitirse de persona a persona. Además, se trata de un virus nuevo, por lo que no se sabe cómo puede comportarse, según los científicos.
La gripe porcina es una enfermedad respiratoria que afecta a los cerdos, causada por el virus de la gripe tipo A, que provoca con frecuencia brotes de gripe en estos animales, fundamentalmente en otoño e invierno. Su morbilidad suele ser alta y su mortalidad baja (de un 1% a un 4%). Los virus de la gripe porcina (influenza porcina) más comunes son del subtipo H1N1, aunque hay otros subtipos como el H1N2, H3N1, H3N2, explican expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por lo general, los virus de la gripe porcina no infectan a los humanos, aunque de manera ocasional se ha informado de brotes en personas que están en contacto directo con cerdos. Se han documentado algunos casos de transmisión entre personas. Por ejemplo, en 1988, un brote de gripe porcina en cerdos en Wisconsin, Nueva Jersey, Estados Unidos, causó múltiples infecciones en seres humanos y se pudo comprobar la transmisión del virus de un paciente a un personal de atención médica.
Al igual que todos los virus de la gripe los de la influenza porcina cambian de manera constante. Además, se da la circunstancia de que los cerdos pueden infectarse por los virus de influenza porcina, la aviar y la humana, lo que hace posible que estos puedan coincidir e intercambiar genes, originando nuevos virus. Los síntomas de la gripe porcina en las personas son similares a los de la gripe común: fiebre alta, tos, dolor de cabeza, de los músculos y las articulaciones, irritación de los ojos, flujo nasal, vómitos y diarrea. La asociación con una neumonía puede causar la muerte.
El período de incubación estimado es de diez días. Para su diagnóstico se debe recoger una muestra del aparato respiratorio en los primeros cuatro y cinco días de la infección. El contagio de una persona a otra se produce de igual forma que la gripe estacional, principalmente cuando se tose o estornuda.
La OMS descarta que pueda contraerse por comer carne de cerdo o sus derivados, e insiste en que no hay riesgo si los alimentos han sido manipulados y cocinados de manera adecuada. De hecho, si se cocina la carne de cerdo a una temperatura interna de aproximadamente 71 grados centígrados se eliminan los virus de la gripe porcina, otras bacterias y virus.
Existen vacunas que se administran a los cerdos para la prevención de la gripe porcina, pero no hay una vacuna para proteger a las personas contra la enfermedad, y no se sabe si la vacunación con las cepas actuales de la gripe ofrece alguna clase de protección. Para prevenir y tratar la enfermedad se dispone de cuatro antivirales: amantadina, rimantadina, oseltamivir y zanamivir, aunque dos de ellos (oseltamivir y zanamivir) parecen haber tenido éxito con la nueva cepa del virus.
La OMS tiene almacenadas 5 millones de dosis de Tamiflú (oseltamivir), medicamento empleado contra la gripe aviar y al que es sensible la gripe porcina. Es posible que muchas personas, especialmente las que no tienen contacto regular con los cerdos, no tengan inmunidad que los proteja contra la infección por el virus de influenza de origen porcino, por lo que si un virus de origen porcino consigue establecer una transmisión eficiente de persona a persona podría causar una pandemia (epidemia mundial), indicaron los funcionarios.
Por el momento, la OMS no ha recomendado que se restrinjan los viajes a las zonas afectadas. Las autoridades sanitarias aconsejan a los viajeros que no se dirijan a las zonas de riesgo, que deben cumplir con las medidas de prevención; como el extremar el cuidado de higiene personal lavándose las manos con agua y jabón con frecuencia, cubrirse la nariz y boca al toser o estornudar con un pañuelo y desecharlos en una bolsa de plástico. Además, se aconseja evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca.
Las personas que viajen desde México deben prestar mucha atención a su salud durante los diez días posteriores al regreso y en caso de aparecer fiebre, tos o dificultad respiratoria deben contactar con los servicios sanitarios. En México han sido hospitalizadas más de 1600 personas por posible contagio de gripe porcina y se ha cifrado en 103 el número de muertes sospechosas de haber sido causadas por el brote que afecta al país.
Fuente: Ginebra, abril 27/2009 (AFP)
Publicado: abr 28th, 2009.












