Listos para el cambio: EE UU considera políticas para reducir el consumo de sal en toda la población
En los países más desarrollados, más del 75% de la sal que se consume viene en las comidas procesadas por lo que cuando se trata de reducir el consumo de sodio, lograr que la gente deje de usar el salero es solamente la punta del iceberg.
Los Estados Unidos son un ejemplo; por más de 40 años, los defensores de la salud han tratado de educar a los ciudadanos para que reduzcan su consumo de sodio, pero el consumo per cápita parece que sigue creciendo o en el mejor de los casos, no ha cambiado. Esto es increíble, “dada la cantidad de dinero que se ha destinado a iniciativas de salud pública,” dice la Dra. Cheryl A. M. Anderson (Johns Hopkins University, Baltimore, MD, EE UU).
“La gente no sabe la cantidad de sal que consume aunque traten de seguir las recomendaciones”, dice. Mucho de esto se debe a “la naturaleza ubicua del sodio en los alimentos disponibles”, explica. “El sodio viene en cosas que la gente tradicionalmente no considera como saladas, así que aunque no agreguen sal a su comida en la mesa, comen sal en los alimentos que consumen en restaurantes y en la comida para llevar; también en la alta ingesta de panes, granos y productos a base de cereales, y nuevamente, estas no son comidas de las que tradicionalmente diríamos: ‘tiene sal’, lo que hace muy difícil que la gente haga lo que necesita hacer”.
Sin embargo, parece que las cosas van a cambiar; de acuerdo a lo que se ha previsto ampliamente, EE UU se unirá a otros países desarrollados para poner en práctica políticas que tratarán de disminuir la cantidad de sal en la dieta de la población en general.
Dado que los consumidores mismos tienen poco poder para bajar el consumo de sal en las naciones occidentales, la cooperación de las industrias de alimentos y de restaurantes es importantísima, explica la Dra. Feng J He (Queen Mary
University of London, Reino Unido), quien es autora de varios artículos de revisión sobre el tema de programas para reducir el consumo de sal realizados en varias partes del mundo. “Si se puede lograr que la industria de alimentos reduzca
gradualmente la cantidad de sal que agrega a sus productos, la ingesta de sal disminuirá y el público en general no tendrá que hacer nada; ni siquiera lo notarán; es fácil”, dice.
Como la abrumadora evidencia afirma, la sal en la dieta es la principal causa del aumento en la presión arterial; así que la mayoría de los expertos están de acuerdo que incluso la más mínima reducción en el consumo de sal a nivel de la población en general hará que haya menos infartos cerebrales y ataques cardiacos.
Varios países han implementado con éxito programas de reducción en el consumo de sal, incluyendo Japón, Finlandia, y recientemente el Reino Unido, que ha pedido ayuda a la industria alimentaria, sea esta voluntaria o a través de decreto legal. Otros países, incluyendo Australia, Canadá, Irlanda y Holanda están empezando a implementar actividades en esta área.
Anderson, una epidemióloga con un fuerte interés en factores de nutrición relacionados con la prevención de enfermedades cardiovasculares, es miembro del panel convocado por el Institute of Medicine (IoM) de EE UU, que tiene el encargo de hacer el reporte llamado: “Estrategias para reducir el consumo de sal en la población”, que saldrá a la luz en la próxima primavera. Aunque ella no puede
revelar el contenido de este reporte, dice que el momento para el cambio ha llegado.
(Fuente: The Heart.org )
- Pruebas sanguíneas de la hormona reguladora de la presión llamada renina ayudarían a los médicos a decidir qué fármacos deberían tomar sus pacientes para controlar la condición, informaron investigadores.
El equipo de expertos señaló que un desajuste entre los medicamentos y las características de los pacientes podría explicar por qué muchas personas no se benefician de los tratamientos antihipertensivos, y añadió que los test para medir los niveles de renina serían útiles.
“El enfoque único para todos los pacientes debe abandonarse”, dijo el doctor Curt Furberg, de la Escuela de Medicina de la Wake Forest University, en Carolina del Norte, quien escribió un comentario sobre los estudios publicados en American Journal of Hypertension.
Actualmente, menos de la mitad de los pacientes obtienen buenos resultados cuando consumen sólo un fármaco para la presión y muchos deben tomar más de uno para mantenerla bajo control.
Furberg manifestó que los investigadores saben desde hace mucho tiempo que los pacientes responden de manera distinta a los diferentes medicamentos contra la hipertensión, aunque esto no se traduce en pruebas y estrategias diferenciadas para ayudar a encontrar los mejores tratamientos para cada uno.
Stephen Turner y colegas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, hallaron que los análisis de sangre que miden la renina, una hormona producida en el riñón, pueden ayudar a guiar a los médicos en la selección de los fármacos para tratar la presión alta.
Los pacientes que presentaban altos niveles de renina eran más propensos a responder al betabloqueante común atenolol y menos proclives a responder a la hidroclorotiazida, un diurético usado para que el cuerpo elimine el agua y la sal innecesarias.
Un equipo dirigido por Michael Alderman, del Colegio de Medicina Albert Einstein en Nueva York, halló que algunas personas que toman antihipertensivos presentaban en realidad un aumento en el nivel de lectura superior de la presión.
Ese incremento de la presión sistólica era más habitual en las personas con bajos niveles de renina que eran tratadas con un bloqueador del canal de calcio o un inhibidor de la ECA.
Un tercer trabajo, liderado por Ajay Gupta del Imperial College de Londres, reveló que los negros eran menos propensos que los blancos a responder a los fármacos contra la renina.
Furberg indicó que los resultados sugieren la necesidad de nuevas guías para el tratamiento de la presión sanguínea elevada, que incorporen pruebas para medir los niveles de renina en los pacientes.
Morris Brown, de la University of Cambridge en Gran Bretaña, expresó por su parte en un comentario que quizá sea momento de considerar la medición de la renina como parte de los controles de rutina sobre la presión arterial.
(Fuente: Reuters)
Para fortalecer y mantener saludable el aparato circulatorio, la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) desarrolla un proyecto con semillas de calabaza, informó hoy el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Alumnos de la ENCB elaboran pan y galletas enriquecidas con las pepitasde este vegetal, ricas en ácidos grasos Omega 3 y 6, que el organismo no puede sintetizar y son indispensables para la salud.
“Es importante incorporar estos productos como parte de la dieta, ya que son fuente de la que se obtiene la semilla de la calabaza”, expresó Andrés Abarham Vázquez Vidals, uno de los alumnos involucrados en el proyecto.
Entre las propiedades que tienen los ácidos grasos de las semillas está la de mantener saludable el aparato cardiovascular, debido a que ayudan areducir y prevenir el colesterol, los triglicéridos, además de proteger las arterias de la formación de ateromas por ser precursores de la formación de prostaglandinas.
Según Vidals, las prostaglandinas son hormonas importantes en el control de la tensión arterial y funcionamiento de las plaquetas.
Además de los ácidos grasos, dijo, los productos contienen vitaminas, proteínas y aminoácidos esenciales para el organismo.
Una de las principales características del pan de caja elaborado aquí esque no se le adiciona ningún tipo de grasa a la masa con que se elabora, pues es suficiente con la que contiene la semilla de la calabaza para dar la textura adecuada al alimento, el cual también es rico en proteínas.
Las galletas no contienen conservadores y los empaques metalizados evitan que la luz oxide las grasas, con el fin de que el producto se conserve en buen estado, hasta por tres meses, en tanto que la caducidad del pan es dedos semanas.
(Fuente: Xinhua)
Management of essential hypertension.
Giuseppe Mancia* and Guido Grassi**
*Clinica Medica, Dipartimento di Medicina Clinica e Prevenzione, Università Milano, Milan, Italy
**Bicocca, Ospedale San Gerardo, Monza, Milan, Italy. Istituto Auxologico Italiano, Milan, Italy
* Correspondence to: Giuseppe Mancia, Clinica Medica, Ospedale San Gerardo, Via Pergolesi, 33, 20052 Monza, Milan, Italy. E-mail: giuseppe.mancia@unimib.it
British Medical Bulletin 2010 94(1):189-199.
Los estudios epidemiológicos han demostrado de manera inequívoca que la hipertensión (HTA) es un importante factor de riesgo cardiovascular (CV) y tiene una relación lineal directa entre la severidad de la presión arterial (PA), su altitud y la incidencia de eventos CV.
Las áreas de acuerdo y controversia: Los efectos beneficiosos de las intervenciones de disminución de BP han sido reconocidas desde hace varios años. Estos incluyen no sólo la reducción de la morbilidad y mortalidad CV, sino también la regresión (o el retraso de la progresión) de daño de órgano HT-relacionados, tales como hipertrofia ventricular izquierda, el remodelado vascular, la disfunción endotelial y el daño renal. Junto con estas características bien establecida, el tratamiento farmacológico antihipertensivo todavía se enfrenta a una serie de objetivos incumplidos y preguntas sin respuesta, como el objetivo de lograr valores de presión arterial en pacientes de alto riesgo, el umbral de tratamiento en pacientes de bajo riesgo, así como la elección de los de los enfoques terapéuticos más probable que ofrezcan una mejor protección CV.
A pesar de los enormes progresos obtenidos en los últimos 20 años en el tratamiento de la hipertensión, varios objetivos del tratamiento antihipertensivo no se puede considerar como logrados. Esto se refiere en particular a la cuestión relacionada con el control de la presión arterial, dada la evidencia, recogida tanto en los ensayos clínicos como en la práctica clínica actual, donde el 20% a 25% del control de la presión arterial es insuficiente esto es especificamente en el caso de la PA sistólica. Los objetivos del tratamiento antihipertensivo no satisfechos se refieren a la necesidad de que todos los BF disponibles en la práctica clínica actual (la clínica, el hogar y 24 h PA) deben ser controladas.
Esto se debe a las pruebas recopiladas por nuestro grupo en la Pressioni Arteriose Monitorate E Loro Associazioni (PAMELA) Estudio, en que cada una de estas presiones lleva un riesgo independiente y por lo tanto las necesidades se gestionan individual y adecuadamente.
Junto con los objetivos antes mencionados no satisfechos, el tratamiento farmacológico antihipertensivo moderno necesita hacer frente a una serie de preguntas sin respuestas.
Estos se refieren, por ejemplo, a la cuestión sobre el nivel de BP a los que el tratamiento farmacológico debe iniciarse en grupos específicos de pacientes, como aquellos con valores de presión arterial dentro del rango normal-alto, pero un bajo riesgo CV. Estos también se refieren al nivel de la PA que deben alcanzarse en pacientes de alto riesgo o en pacientes diabéticos hipertensos. La cuestión también ha sido discutida en el documento de actualización que ya se ha mencionado reciente de las directrices ESH.
A pesar de los objetivos incumplidos, el tratamiento antihipertensivo ha ofrecido durante todos estos años un resultado satisfactorio. Esfuerzos futuros se necesitan para lograr un mejor control de la PA en la población y así lograr una mayor protección CV.
Keywords: hypertension • antihypertensive treatment • blood pressure control • cardioprotection • compliance to treatment.
Las mujeres con insuficiencia cardíaca producida por tensión arterial alta resisten mejor la enfermedad que los hombres aunque se cansan con mayor facilidad, según un estudio desarrollado en la Universidad del País Vasco que ha analizado las diferencias clínicas y bioquímicas según el sexo de los pacientes.
Así, se observa que la media de las mujeres con la enfermedad es de 78 años, mientras que la de los hombres es de 71. Por otra parte, las mujeres sufren peor clase funcional en fase estable, lo que significa que, aunque tanto unas como otros se fatigan con un mínimo esfuerzo físico, ellas lo hacen con más facilidad que ellos.
En cuanto al tiempo de evolución de la insuficiencia cardíaca, las mujeres pasan como media 848 días desde que se les realiza un primer diagnóstico hasta la hospitalización, y los hombres alrededor de 1.378.
Esto puede deberse a varias razones, como, por ejemplo, que las mujeres acudan más tarde al médico o que su resistencia a la enfermedad sea mayor, según explica la doctora Elena Zubillaga, que ha realizado este estudio.
Por otra parte, la tesis concluye que la fracción de eyección del corazón de las mujeres es visiblemente mayor que la de los hombres, ya que ellas muestran una proporción media del 62,4 por ciento, mientras que ellos del 53,8 por ciento. Cuanto mayor es la fracción de eyección, que mide la fuerza que realiza el corazón para la contracción, el paciente se encuentra mejor.
Aun padeciendo insuficiencia cardíaca, los resultados dados en la fracción de eyección se consideran normales, sobre todo los de las mujeres. Según Zubillaga, esto puede deberse a la estabilización ya que “después de un considerable empeoramiento al comienzo de la enfermedad, la situación tiende a calmarse”.
En relación con la citada fracción de eyección, Zubillaga también ha estudiado el metabolismo del colágeno miocárdico de los pacientes. En este caso no ha encontrado diferencias notables por sexos, pero sí algunas relacionadas con la edad y la fracción de eyección.
Concretamente, los marcadores séricos del proceso de degradación del colágeno muestran una relación inversamente proporcional con la edad y la fracción de eyección. Es decir, a mayor edad, además de ser mayor la fracción de eyección, más se reduce la degradación del colágeno, independientemente del sexo.
El estudio se basa en el análisis de 109 mujeres y 120 hombres ingresados por insuficiencia cardíaca. En todos los casos, la única causa de la enfermedad era la hipertensión arterial. Concretamente, ha analizado las diferencias clínicas, bioquímicas y ecocardiográficas entre los pacientes.
Asimismo, ha estudiado la relación existente entre los datos proporcionados por los marcadores séricos sobre el metabolismo del colágeno en el corazón y su función sistólica o contracción.
(Fuente: Europa Press)







![Glosario: hipertensión [Hipertensión arterial en la atención primaria de salud. 2009]](http://temas.sld.cu/hipertension/files/2016/04/Glosario-e1541006177950.jpg)



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