Eplerenona y espironolactona en pacientes hipertensos
En comparación entre el efecto antihipertensivo de la eplerenona y de la espironolactona en pacientes con hipertensión y evidencia de aldosteronismo primario, se afirma que la eplerenona es un bloqueante del receptor mineralocorticoide más selectivo y con menos efectos colaterales antiandrogénicos que la espironolactona.
El Dr. Parthasarathy y colegas del Department of Cardiology, Papworth Hospital, Cambridge, Reino Unido, y otras instituciones de Francia, de los Estados Unidos, Reino Unido y España, realizaron un estudio para comparar la eficacia, seguridad y tolerabilidad de la eplerenona y la espironolactona en pacientes con hipertensión asociada al aldosteronismo primario.
Se realizó un ensayo multicéntrico, aleatorizado, a doble ciego, con control activo y con grupo paralelo. Después de un período a simple ciego con placebo, los pacientes fueron divididos aleatoriamente en una relación 1:1 para recibir un período de tratamiento con espironolactona (una administración diaria de 75 mg-225 mg) o con eplerenona (una administración diaria de 100 mg-300 mg) con un diseño de valoración del efecto. Los criterios de inclusión de los participantes incluyeron indicación bioquímica de aldosteronismo primario, y presión arterial (PA) diastólica entre 90 mmHg y 120 mmHg y PA sistólica <200 mmHg, en posición sentado.
El criterio principal de valoración fue el efecto antihipertensivo de eplererona versus espironolactona, con el objetivo de establecer la no inferioridad de la eplerenona en el cambio promedio de la PAD con respecto a su valor basal.
La eplerenona produjo menores cambios a partir del valor basal de la PA diastólica (-5,6±1,3 mmHg) que la espironolactona (-12,5±1,3 mmHg) [diferencia -6,9 mmHg (-10,6, -3,3); p< 0,001]. No hubo diferencia significativa en la incidencia global de efectos adversos entre ambos fármacos, aunque con espironolactona fueron más los pacientes que desarrollaron ginecomastia (21,2 versus 4,5%; p = 0,033) y más las pacientes que desarrollaron mastodinia (21,1 versus 0,0%; p = 0,026).
El efecto antihipertensivo de la espironolactona fue significativamente mayor que el obtenido con eplerenona en pacientes con hipertensión secundaria al aldosteronismo primario.
(Fuente: Sociedad Agentina de Hipertensión tomado de J Hypertension)
En comparación entre el efecto antihipertensivo de la eplerenona y de la espironolactona en pacientes con hipertensión y evidencia de aldosteronismo primario, se afirma que la eplerenona es un bloqueante del receptor mineralocorticoide más selectivo y con menos efectos colaterales antiandrogénicos que la espironolactona.
El Dr. Parthasarathy y colegas del Department of Cardiology, Papworth Hospital, Cambridge, Reino Unido, y otras instituciones de Francia, de los Estados Unidos, Reino Unido y España, realizaron un estudio para comparar la eficacia, seguridad y tolerabilidad de la eplerenona y la espironolactona en pacientes con hipertensión asociada al aldosteronismo primario.
Se realizó un ensayo multicéntrico, aleatorizado, a doble ciego, con control activo y con grupo paralelo. Después de un período a simple ciego con placebo, los pacientes fueron divididos aleatoriamente en una relación 1:1 para recibir un período de tratamiento con espironolactona (una administración diaria de 75 mg-225 mg) o con eplerenona (una administración diaria de 100 mg-300 mg) con un diseño de valoración del efecto. Los criterios de inclusión de los participantes incluyeron indicación bioquímica de aldosteronismo primario, y presión arterial (PA) diastólica entre 90 mmHg y 120 mmHg y PA sistólica <200 mmHg, en posición sentado.
El criterio principal de valoración fue el efecto antihipertensivo de eplererona versus espironolactona, con el objetivo de establecer la no inferioridad de la eplerenona en el cambio promedio de la PAD con respecto a su valor basal.
La eplerenona produjo menores cambios a partir del valor basal de la PA diastólica (-5,6±1,3 mmHg) que la espironolactona (-12,5±1,3 mmHg) [diferencia -6,9 mmHg (-10,6, -3,3); p< 0,001]. No hubo diferencia significativa en la incidencia global de efectos adversos entre ambos fármacos, aunque con espironolactona fueron más los pacientes que desarrollaron ginecomastia (21,2 versus 4,5%; p = 0,033) y más las pacientes que desarrollaron mastodinia (21,1 versus 0,0%; p = 0,026).
El efecto antihipertensivo de la espironolactona fue significativamente mayor que el obtenido con eplerenona en pacientes con hipertensión secundaria al aldosteronismo primario.
(Fuente: Sociedad Agentina de Hipertensión tomado de J Hypertension)
Por: Satoshi Hoshide, Gianfranco Parati, Yoshio Matsui, Seiichi Shibazaki, Kazuo Eguchi y Kazuomi Kario. Hypertension Research (2012) 35, 100–106.
To determine the role of home blood pressure (BP) monitoring for a reproducible assessment of orthostatic hypertension (OHT) and the effectiveness of hypertension control by doxazosin. In this study, 605 medicated hypertensive outpatients were enrolled. Home BP in the sitting and standing positions was monitored in all patients in the morning and evening for 6 months.
Revisión. Relación entre hipertensión arterial y la demencia
Por: Reig-Puig, L.; Antón-Rodrigo, I.; Sánchez-Ferrín, P. Hipertensión. 2011;28:182-95. –
vol.28 núm 05-06.
La prevalencia de hipertensión arterial así como la de las demencias es elevada. Especialmente para las demencias, y asociado con el envejecimiento poblacional, el número de pacientes aumentará en un futuro próximo. Dada la ausencia de tratamientos curativos en la actualidad sería importante conseguir una prevención efectiva. Estudios transversales, y muy especialmente poblacionales, han relacionado la presencia de niveles de tensión arterial elevada con la presencia de declive cognitivo y demencia, pero no solo demencia en sus formas vasculares sino también demencia de Alzheimer. Sin embargo, estudios de intervención no han logrado modificar la presencia de deterioro cognitivo en los grupos tratados.
Un nuevo meta-análisis confirma evitar el uso rutinario de AAS en prevención primaria cardiovascular
Un nuevo meta-análisis confirma evitar el uso rutinario de AAS en prevención primaria cardiovascular
Archives of Internal Medicine acaba de publicar los resultados de un nuevo meta-análisis, donde los investigadores han realizado una revisión sistemática para evaluar la seguridad y eficacia del ácido acetilsalicílico (AAS) sobre los resultados vasculares y no vasculares en la prevención primaria. Para valorar el balance beneficio-riesgo de este tratamiento en los pacientes, han comparado las reducciones de riesgo de enfermedad cardiovascular con el riesgo de aumento de hemorragia.
Se incluyeron en el análisis un total de 9 ensayos clínicos aleatorizados, controlados con placebo que incluían por lo menos 1000 pacientes por ensayo y que detallaban los informes sobre la enfermedad cardiovascular y resultados no vasculares fatales.
Los resultados fueron los siguientes:
• Durante un seguimiento de 6 años (desviación estándar: 2,1) donde participaron más de 100.000 participantes, el tratamiento con AAS reduce el total de eventos cardiovasculares en un 10% (OR: 0,90, IC95%: 0,85-0,96; número necesario a tratar, NNT: 120), motivado principalmente por la reducción de IM no fatal (OR: 0,80, IC95%: 0,67-0,96; número necesario a tratar, NNT:162).
• No hubo una reducción significativa de las enfermedades cardiovasculares fatales (OR: 0,99 IC95%: 0.85-1.15) o mortalidad por cáncer (OR: 0,93, IC95%: 0.84-1.03), y hubo un mayor riesgo de eventos hemorrágicos no trivial (OR: 1.31, IC95%: 1,14-1,50; número necesario para dañar, NND: 73).
Los autores señalan que los beneficios en eventos no fatales se ven compensados por los eventos hemorrágicos clínicamente importantes y concluyen que, “el uso rutinario de AAS para la prevención primaria no está justificada, y las decisiones de tratamiento deben ser consideradas individualmente a cada paciente”.
Debido a que los beneficios del tratamiento con AAS fueron acompañados por un aumento significativo del riesgo de sangrado, se necesitan más estudios para identificar los subgrupos de pacientes que tienen un riesgo-beneficio favorable para el uso de AAS en prevención primaria. En ausencia de tal información, una reevaluación de las directrices actuales parece estar justificada, en particular en países en los que se les receta a un gran número de adultos sanos la AAS, ya que una proporción significativa de ellos pueden desarrollar complicaciones hemorrágicas.
El editorial que acompaña al estudio comenta, entre otras cosas, que la Royal Pharmaceutical Society ha emitido un comunicado de prensa aconsejando a los pacientes que actualmente se están automedicando con dosis bajas de AAS para la prevención primaria que consulten a su farmacéutico antes de dejar la AAS.
(Fuente: AMA)
Pero otros expertos no están de acuerdo, y afirman que la mejor solución es tratar la hipertensión rápidamente con farmacoterapia
Esperar hasta un año para tratar la hipertensión en un diabético probablemente no resulte nocivo, pero esperar muchos años para controlar la presión arterial podría resultar en complicaciones graves, indica una investigación reciente.
En el estudio, que aparece en la edición en línea del 9 de enero de la revista Journal of General Internal Medicine, investigadores de la Universidad de Chicago sugirieron que un retraso de un año podría dar a los pacientes tiempo para realizar ciertos cambios en el estilo de vida que podrían ayudar a corregir el problema, como limitar la ingesta de sal, hacer ejercicio o perder peso.
El estudio también sugiere que los retrasos en la reducción de la presión arterial entre los pacientes diabéticos no son poco comunes. Algunos pacientes podrían no tener acceso a la atención de salud, mientras que otros podrían no cumplir el tratamiento, explicaron.
Pero otros expertos se mostraron cautos, al anotar que un control rápido de la presión arterial con medicamentos puede prevenir problemas cardiovasculares graves.
En el estudio, un equipo liderado por la Dra. Neda Laiteerapong usó un modelo simulado con una población teórica de adultos entre los 50 y los 59 años que habían sido diagnosticados con diabetes tipo 2.
Los investigadores hallaron que toda una vida de presión arterial sin controlar aumentaba las complicaciones de forma significativa, en 1,855 eventos por cada 10,000 pacientes. También reducía su esperanza de vida en casi un año.
En contraste, un retraso de un año en el control de la presión arterial resultó en apenas un aumento menor en el número de complicaciones, y redujo la esperanza de vida en apenas dos días.
Sin embargo, no se aconseja esperar mucho antes del tratamiento. Los autores del estudio hallaron que diez años o más de retrasos en el tratamiento de la hipertensión podrían llevar a problemas graves de salud, lo que incluía un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y de ataque cardiaco.
“Entre los adultos diabéticos de mediana edad, quizás el daño de un retraso de un año en la gestión de la presión arterial sea menor. Los proveedores de atención de salud quizás deseen concentrarse solo en la gestión de la diabetes en el primer año tras el diagnóstico, para ayudar a los pacientes a establecer una autogestión y modificación del estilo de vida adecuadas”, escribieron Laiteerapong y colegas en un comunicado de prensa de la revista.
Los expertos señalaron que los hallazgos añaden al debate sobre cuándo iniciar la terapia, pero cuestionaron las conclusiones de los autores.
El estudio “contribuye a la discusión continua sobre los objetivos de presión arterial y la importancia del control de la presión arterial en las personas con diabetes”, comentó el Dr. Ronald Tamler, director clínico del Centro de la Diabetes Mount Sinai en la ciudad de Nueva York.
“Sin embargo, no debemos olvidar que este reciente estudio es tan solo una simulación computarizada. Estudios han mostrado que la presión arterial sin controlar en pacientes reales de diabetes sigue siendo una fuente de preocupación y podría llevar a complicaciones, como enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y enfermedad renal”, añadió Tamler, quien también es profesor asistente de medicina en el centro.
Un cardiólogo añadió que la acción rápida para controlar la presión arterial puede salvar vidas, y cuestionó si esperar que ocurran cambios en el estilo de vida es aconsejable.
El Dr. Henry Black, profesor clínico de cardiología del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York, apuntó que muchos estudios han mostrado que “una acción rápida para controlar la presión arterial reduce los eventos, aunque ninguno de estos estudios evaluaban específicamente a pacientes de diabetes muchos de los voluntarios de los estudios sufrían de diabetes mellitus”.
Según Black, la mayoría de ensayos han hallado que los cambios en el estilo de vida son menos eficaces que la farmacoterapia para controlar la presión arterial. Esto significa que “perder el tiempo con los ‘cambios en el estilo de vida’… retrasará la administración de tratamiento eficaz para estos individuos en alto riesgo”, advirtió. “El tiempo que se desperdicia enfocándose en el control de la diabetes mediante cambios en el estilo de vida puede resultar un mal negocio, si la presión arterial se ve descuidada”.
(Fuente: HealthDay)







![Glosario: hipertensión [Hipertensión arterial en la atención primaria de salud. 2009]](http://temas.sld.cu/hipertension/files/2016/04/Glosario-e1541006177950.jpg)



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