Por: Shunping Gui1, Jin Jia1, Xiaoyu Niu, Yi Bai, Heng Zou, Juelin Deng y Rong Zhou. Journal of Renin-Angiotensin-Aldosterone System, March 2014 vol.
Hypertensive disorder of pregnancy is one of the most common perinatal diseases,1 accounting for about 10%-15% of pregnancies. It can be defined as the onset of hypertension after the 20th week of pregnancy, with systolic and diastolic pressure higher than 140 and 90 mm Hg on at least two different occasions.4 However, the pathogenesis of preeclampsia remains elusive, and prevention through routine supplementations with calcium, magnesium, omega-3 fatty acids, or antioxidant vitamins are ineffective.5??–8 To date, it is certain that pregnancy has been reported to be a state of relative arginine deficiency. Arginine is one kind of essential amino acid, physiologically active in L-form, which is synthesized by endothelial cells and excreted with urine in vivo. Arginine has been well recognized as a drug to treat variable diseases and symptoms, as well as a dietary tonic.
Por: Daisuke Mikami, Hideki Kimura, Kazuko Kamiyama, Kunio Torii, Kenji Kasuno, Naoki Takahashi, Haruyoshi Yoshida y Masayuki Iwano. Hypertension Research (2014) 37, 422–431.
Telmisartan, an angiotensin II receptor type 1 blocker (ARB), was recently reported to promote lipolysis in mice by acting as a peroxisome proliferator-activated receptor (PPAR)-d activator, although in clinical studies, it has also been recognized to activate PPAR-? as a major cause of its pleiotropic actions. The aim of this study was to investigate whether telmisartan activates endogenous PPAR-d and thereby exerts anti-fibrotic effects in human mesangial cells (HMC).
Efectos terapéuticos de la microdosis de captopril en la hipertensión arterial esencial
Por: Santana Téllez, Tomás Noel (2012). Tesis.repo.sld.cu/732, ( Repositorio de Tesis Doctorales)
Fundamento: Prescribir una terapéutica adecuada para un diagnóstico específico siempre es complejo, más cuando los índices de control clínico y la seguridad de los medicamentos que se utilizan en la actualidad no satisfacen tales objetivos. Objetivo: Demostrar los efectos de la microdosis de captopril administrada por vía bucal en el tratamiento de la hipertensión arterial esencial. Método: Se realizaron dos ensayos clínicos aleatorizados, unicéntricos, de grupos paralelos y controlados de eficacia y seguridad de la microdosis de captopril administrada por vía bucal en el tratamiento de la hipertensión arterial esencial. La investigación fue llevada a cabo en tres etapas, precedidas por una caracterización clínica, epidemiológica y terapéutica de los pacientes atendidos en una consulta especializada, creada al efecto en el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, de Camagüey; entre 2004 y 2009.
Las presiones arteriales sistólica y diastólica elevadas pueden tener diferentes efectos en diferentes tipos de enfermedades cardiovasculares y a distintas edades, según una nueva investigación realizada con 1,25 millones de pacientes de centros de atención primaria en Inglaterra publicados en una edición especial de ‘The Lancet’.
Las presiones arteriales sistólica y diastólica elevadas pueden tener diferentes efectos en diferentes tipos de enfermedades cardiovasculares y a distintas edades, según una nueva investigación realizada con 1,25 millones de pacientes de centros de atención primaria en Inglaterra publicados en una edición especial de ‘The Lancet’.
El hallazgo se dará a conocer en Hipertensión 2014, la reunión conjunta de la Sociedad Europea de Hipertensión (ESH, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Internacional de Hipertensión (ISH, por sus siglas en inglés), que tendrá lugar en Atenas, Grecia, entre el 13 y el 16 de junio.
Los nuevos resultados sugieren que los individuos con presión arterial sistólica más altas presentan mayor riesgo de hemorragia intracerebral (accidente cerebrovascular causado por sangrado en el tejido cerebral), hemorragia subaracnoidea (la forma más mortal de accidente cerebrovascular) y angina estable, mientras que la presión arterial diastólica elevada es un mejor indicador del riesgo de aneurisma de la aorta abdominal.
“Nuestros resultados no apoyan la hipótesis generalizada de que la presión sistólica y diastólica tienen fuertes asociaciones similares con la aparición de las enfermedades cardiovasculares a lo largo de un amplio rango de edad” , explica la investigadora principal, Eleni Rapsomaniki, del Instituto Farr, en Londres, Reino Unido. El trabajo exploró los efectos de la presión arterial en el riesgo de enfermedades cardiovasculares en 12 grupos diferentes de edad como una primera presentación de la enfermedad cardiovascular.
Los investigadores examinaron los datos de la presión arterial usando los registros electrónicos de salud de 1,25 millones de pacientes sin enfermedad cardiovascular, con edades de 30 años y más, que fueron seguidos durante una mediana de 5,2 años para detectar el primer evento cardiovascular. También calcularon el riesgo de por vida de desarrollar enfermedades cardiovasculares específicas relacionadas con la presión arterial alta entre los 30 y los 80 años de edad.
Los resultados muestran que, a pesar de la terapia moderna, la carga de la hipertensión a lo largo de toda la vida sigue siendo sustancial. Por ejemplo, en una persona de 30 años con hipertensión (presión arterial = 140/90 mm Hg), el riesgo de por vida de desarrollar enfermedad cardiovascular es del 63 por ciento en comparación con el 46 por ciento de un individuo con una presión arterial saludable, y desarrolla la enfermedad cardiovascular cinco años antes.
La angina estable e inestable representa casi la mitad de la pérdida del tiempo de vida libre de la enfermedad cardiovascular en esta edad, mientras que la insuficiencia cardiaca contribuyó a casi una quinta parte de los años perdidos en los individuos de 80 años o mayores. “Con los riesgos tan altos, es de suma importancia la necesidad de nuevas estrategias de reducción de la presión arterial es de suma importancia”, afirma Rapsomaniki.
“Nuestras estimaciones proporcionan nueva información vital que puede ser utilizada para mejorar la orientación de los pacientes y la toma de decisiones para las personas con hipertensión, que se basan en la actualidad principalmente en los riesgos de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular”, agrega esta investigadora.
En un comentario relacionado el profesor Thomas Kahan, del Instituto Karolinska en Estocolmo, en Suecia, señala: “Aunque la eficacia del tratamiento antihipertensivo es indiscutible, los estudios observacionales sugieren que pocos pacientes alcanzan la presión arterial deseada”.
En este sentido, aboga por dar varios pasos para mejorar el tratamiento antihipertensivo y tomar el control: la evaluación del riesgo cardiovascular global en pacientes individuales; mejorar la organización del cuidador, apoyo y educación; aumentar el cumplimiento terapéutico y la persistencia del tratamiento prescrito; ampliar el control de la presión arterial en el hogar y remitir a los pacientes con hipertensión no controlada a un centro especialista en hipertensión.
(Fuente: Europa Press)
Yet Another Study Reports Poor Control of Elevated Blood Pressure
Por: Lewis H. Kuller. American Journal of Hypertension Volume 27, Issue 6, Pp. 773-774.
The article by Sorlie et al. (this issue) provides estimates of the prevalence of hypertension and of awareness, treatment, and control among the Hispanic community. Previous publications from this study have described the study design and recruitment and baseline measurements and the distribution of risk factors and prevalent cardiovascular disease. The reports documented very substantial variability in the prevalence of hypertension by specific Hispanic groups and communities.







![Glosario: hipertensión [Hipertensión arterial en la atención primaria de salud. 2009]](http://temas.sld.cu/hipertension/files/2016/04/Glosario-e1541006177950.jpg)



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