La hipertensión, una enfermedad ignorada
A pesar que la hipertensión es relativamente fácil de diagnosticar y barata de tratar, son más de 500 millones las personas en el mundo que la sufren, y muchos de ellos sin saberlo. En algunos países industrializados es la segunda causa de muerte; sus factores de riesgo la obesidad, el sedentarismo y el tabaco.
La hipertensión o presión arterial alta se define como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes arteriales, cada vez que el corazón late; su valor más alto será precisamente en ese momento, al latir bombeando la sangre (presión sistólica) y cuando el corazón entra en reposo, entre latidos, la presión sanguínea desciende (presión diastólica). Por ello, sus valores son dos números (en mm Hg), presión sistólica y diastólica.
En general, los valores normales de tensión sanguínea serían 120/80 o menores incluso, mientras que para la hipertensión arterial son mayores o iguales a 140/90. Entre estas cifras, 120 a 139, y 80 a 89, respectivamente sistólica/diastólica, se definiría un estado de prehipertensión.
En países, como los EE UU, se sabe que una de cada seis muertes tiene su origen en la hipertensión, que origina al sistema sanitario un gasto de varias decenas de miles de millones de dólares. Y como se indicó antes, podrían padecerla a nivel global, casi el 10% de los habitantes del planeta. Las academias internacionales de medicina, así como los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), proponen que medidas sencillas podrían reducir la incidencia de la presión sanguínea alta.
Por ejemplo, la reducción de la ingesta de sal (de 3,4 gr/día a 2,3 gr/día), o el mayor consumo de frutas y verduras (menos calorías en la dieta) harían disminuir las tasas de prensión arterial alta en un 22%. Y si las personas con sobrepeso y/o con obesidad disminuyeran 4,5 kilos su peso, la presencia de la hipertensión disminuiría otro 8%; y todavía un escalón más, la promoción del ejercicio físico, o disponer de un mayor número de personas físicamente más activas, supondrían reducir la hipertensión otro 6%.
El informe del CDC finaliza culpando a los galenos de no seguir las guías de prevención y diagnóstico para esta enfermedad, y por lo tanto muchos pacientes ignoran su enfermedad. El control de la presión sanguínea, fundamentalmente en occidente, paraíso del consumo, es considerado básico para reducir los accidentes cerebrovasculares, los ataques al corazón y otras enfermedades cardiacas.
Además de la obesidad, el sedentarismo o el tabaquismo, factores de riesgo para la hipertensión, tenemos que añadir a ciertas enfermedades crónicas como la diabetes, los problemas renales y disponer de niveles de colesterol alto, situaciones que pueden aumentar el número de pacientes con la presión sanguínea por las nubes. Otra situación que elevaría la presión arterial, según American Heart Association, sería la exposición a largo plazo a las partículas de la contaminación del aire originadas por el tráfico en las ciudades, lo cual podría explicar la asociación de la contaminación con la mortalidad cardiovascular.
Hipertensión materna
Un estudio reciente publicado en Journal of the American Medical Association demuestra que las mujeres con hipertensión, y con una tasa anormal de glóbulos rojos (hematocrito), por anemia, deshidratación, o enfermedad cardiaca, son más propensas a dar a luz a bebes prematuros, de bajo peso y con una longitud cráneo caudal más pequeña; las mismas circunstancias ocurren entre las madres fumadoras o que no toman los suplementos nutricionales (ácido fólico por ejemplo) durante el embarazo. Otro hándicap, es que estos niños dependientes de la hipertensión de sus madres, tiende, tras el nacimiento, a desarrollarse demasiado rápidamente, y esta circunstancia les puede conducir a la obesidad.
Según los autores, del Centro Médico Erasmus en Róterdam (Países Bajos), el primer trimestre de gestación sería un periodo muy crítico para el crecimiento y desarrollo fetal, y en muchas ocasiones, en ese tiempo, la madre todavía no ha visitado al médico especialista. Por lo tanto, ante esta vulnerabilidad fetal, es importante que las futuras madres vayan mejorando sus hábitos de vida antes de que decidan quedarse embarazadas.
Por otro lado, en la revista Hypertension, investigadores de Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) demuestran que los recién nacidos de mujeres que fumaron durante el embarazo tenían una presión arterial anormal (un 10% más alta en la primera semana que los bebes de madres no fumadoras), que persiste, al menos, durante el primer año de vida. Aunque no se saben «a ciencia cierta» los motivos de porque el tabaco modifica la presión arterial, es posible que sea por dañar la estructura y función de los vasos sanguíneos, especialmente a nivel endotelial, una delgada capa de células que recubren el interior de los vasos sanguíneos.
(Fuente:www.levante-emv.com)





![Glosario: hipertensión [Hipertensión arterial en la atención primaria de salud. 2009]](http://temas.sld.cu/hipertension/files/2016/04/Glosario-e1541006177950.jpg)



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