Resumen
Antecedentes: la eficacia de las vacunas contra la influenza puede variar de año en año dependiendo de diversos factores y puede diferir para las vacunas inactivadas y las vivas atenuadas.
Métodos: Llevamos a cabo un ensayo al azar, a doble ciegas y controlado por placebo, de vacunas inactivadas y vivas atenuadas, ambas con licencia, en adultos sanos durante la influenza estacional de 2007-2008 y estimamos las eficacias absolutas y relativas de las dos vacunas.
http://content.nejm.org/cgi/content/full/361/13/1260
Publicado: sep 30th, 2009.
Al Editor
La comunidad médica debería hacer tomar conciencia del peligro potencial de los errores en las dosis de la suspensión oral de Tamiflu (osetalmivir) prescritas a niños, como se ilustra en el caso presentado a continuación
Después del diagnóstico de influenza H1N1, un niño de 6 años recibió una prescripción para la suspensión oral de Tamiflu (Osetalmivir) (12 mg por mililitro) a una dosis de ¾ de cucharadita PO BID. Sin embargo, los padres, uno un médico de atención primaria y el otro, uno de los autores, tuvieron grandes dificultades para determinar la dosis correcta para su hijo. El frasco de medicamento estaba acompañado de una jeringuilla preempacada con marcas en los 30, 45 y 60 mg.. La etiqueta pegada por la farmacia especificaba las dosis en unidades volumétricas (“3/4 de cucharadita”) pero la jeringuilla solo mostraba marcas en unidades de peso (miligramos). A pesar de las instrucciones diferentes, los padres fueron capaces, eventualmente, de determinar la dosis correcta con la ayuda de una de las 10 tablas administradas en el folleto explicativo del envase dirigidas a los médicos, no a los padres, quienes resolvieron la siguiente ecuación para tratar de hallar el equivalente en mgs. de la dosis indicada de ¾ de cucharadita: 5ml (volumen de una cucharadita x 0.75 x 12 mg/ml de la suspensión de Tamiflu, equivalían a 45mg en la jeringuilla.
Publicado: sep 30th, 2009.
En pandemias previas de influenza, los estudios de muestras de autopsias han demostrado que la mayoría de las muertes atribuidas a la infección por virus de la influenza A ocurrieron conjuntamente con neumonía bacteriana (1) pero esta evidencia ha estado ausente para la influenza pandémica A H1N1 del 2009. Para ayudar a determinar el papel de la co-infección bacteriana en la presente pandemia de influenza, los CDC examinaron los tejidos pulmonares post-mortem de casos fatales de influenza pandémica 2009 buscando causas bacterianas de neumonía. Desde el 1 de mayo hasta el 20 de agosto del 2009, los médicos examinadores y los departamentos de salud, sometieron a la consideración de los CDC 77 muestras de pacientes americanos que fueron casos fatales confirmados de influenza pandémica A (H1N1). Este reporte resume los hallazgos clínicos y demográficos de estos casos y la evaluación de estas muestras por el laboratorio. Evidencias de infecciones bacterianas concurrentes fueron encontradas en muestras de 22 pacientes de un total de 77 (29%), incluyendo 10 causadas por Streptococcus pneumoniae (pneumococcus). Estuvieron disponibles los datos de la duración de la enfermedad de 17 de los 22 pacientes; la duración media fue de 6 días (rango: 1 a 25 días), 14 de 18 pacientes cuya información estaba disponible buscaron ayuda médica mientras estaban enfermos y 8 (44%), fueron hospitalizados. Estos hallazgos confirman que las infecciones bacterianas pulmonares están apareciendo en los casos fatales de influenza pandémica A H1N1 del 2009 y subrayan tanto la importancia de la vacunación contra el pneumococcus en las personas con riesgo incrementado de neumonía bacteriana como la necesidad de un reconocimiento temprano de neumonía bacteriana en pacientes con influenza.
Fuente: Bacterial Coinfections in Lung Tissue Specimens from Fatal Cases of 2009 Pandemic Influenza A (H1N1) United States, May–August 2009. Disponible en: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm58e0929a1.htm [Accessed November 13, 2009].
Publicado: sep 30th, 2009.
Perth, Australia, septiembre 30/2009 (Reuters)
Australia presentó el miércoles un plan nacional de vacunación contra la influenza pandémica H1N1, con el fin de estar preparado para un posible rebrote de la enfermedad pese a que el país ya está dejando atrás la temporada de gripe.
La ministra de Salud, Nicola Roxon, dijo que se repartieron 5,5 millones de dosis de la inmunización en todo el país, suficientes para vacunar a alrededor del 30 por ciento de la población, y que se sumarán 2 millones de dosis por mes hasta enero.
La campaña es la mayor vacunación masiva registrada en Australia, con un costo estimado de 87,95 millones de dólares. La inmunización comenzará con las personas en mayor riesgo, como los trabajadores de la salud, las embarazadas y los pacientes con enfermedades crónicas.
Hasta el momento, más de 4.600 australianos han sido hospitalizados y 172 murieron como consecuencia de la gripe H1N1.
Las autoridades ordenaron 21 millones de dosis de vacunas contra la influenza a la farmacéutica local CSL Ltd.
Roxon instó a los australianos a vacunarse y destacó que la inmunización es segura, aunque algunas personas podrían sufrir efectos secundarios menores, incluidas náuseas leves.
“Mientras que el nuevo virus H1N1 causa enfermedad leve en la mayoría de las personas, puede tener un costado devastador. Es importante que las personas tomen esta enfermedad seriamente y se protejan a sí mismos y a sus familias vacunándose”, resaltó la ministra.
Si bien Australia está llegando al final de la temporada regular de gripe, la autoridad médica nacional dijo que el virus es impredecible y que podría resurgir durante el verano con un posible segundo brote, antes de la próxima temporada de influenza.
Publicado: sep 30th, 2009.












