¿Qué es la oculoplastia?

cirugia oculoplásticaLa oculoplastia o cirugía plástica ocular es la subespecialidad de la Oftalmología que trata las enfermedades de los párpados, la órbita, y la vía lagrimal. Ésto incluye las malposiciones palpebrales como el párpado caído, tumores, reconstrucciones, problemas de lagrimeo y muchas otras patologías.

Además, la cirugía oculoplástica engloba una gran variedad de tratamientos rejuvenecedores de la región periocular.

Un poco de historia

Antes de la caída de Imperio Romano de Occidente, el ser humano ya había logrado un extraordinario desarrollo en numerosos ámbitos: social, económico, político, cultural, artístico, legislativo y, por supuesto, también en el campo de la medicina.

El desarrollo de la ciencia médica, que había evolucionado desde las curas sencillas y espontáneas, realizadas por los primeros pobladores, a las elaboradas teorías médicas de autores de la talla de Hipócrates o Galeno, debió suponer el desarrollo de todas las disciplinas que engloba, entre ellas la oftalmología y, dentro de esta, lo referente a la patología de párpados, órbita y vía lagrimal.

En las antiguas civilizaciones de oriente próximo los médicos disponían de algunos tratamientos médicos para tratar las enfermedades más comunes de los anejos oculares: orzuelos, epífora, triquiasis. Los textos médicos cuneiformes también hacen referencia, aunque sin especificar su tratamiento, a otras afecciones de los anejos oculares como el hematoma palpebral, el ectropión, el edema palpebral, el exoftalmos, el blefarospasmo y la enfermedad conocida como “mano de fantasma”, que ha sido interpretada como la celulitis orbitaria.

En el código de Hammurabi se tipifica una cirugía ocular que muchos autores han interpretado como el drenaje de una dacriocistitis aguda, aunque no se ha podido demostrar de qué cirugía se trata. Se han conservado hasta nuestros días instrumentos que pudieron ser aptos para realizar alguna intervención oculoplástica sencilla, pero ninguno de ellos ha podido ser identificado como instrumental inequívocamente quirúrgico.

La prótesis ocular de Shahr-i Sokta, 2900 a. C., constituye el primer caso conocido de prótesis ocular/epítesis empleada en vida.

En muchas de las momias reales de Egipto se emplearon estrategias de relleno orbitario con el fin de mejorar el aspecto cosmético de las órbitas hundidas a consecuencia de la atrofia del ojo y el tejido periocular. En el Antiguo Egipto se elaboraron sofisticados ojos artificiales pero no hay constancia de que fueran empleados en vida.

Los egipcios dispusieron de delicadas pinzas con las que pudieron realizar sus prácticas quirúrgicas, aptas también para depilar pestañas triquiásicas, tal como se especifica en el papiro Ebers, pero indistinguibles del utillaje propio del aseo doméstico, por lo que no pueden definirse con certeza como instrumental quirúrgico.

Las referencias a afecciones orbitarias en la medicina prehipocrática, asclepíada y homérica, responden más a un objetivo literario que médico-científico. En el Corpus Hippocraticum no se hace referencia a la anatomía de la vía lagrimal ni palpebral, pero sí hay múltiples referencias a la patología de los anejos oculares: se introduce el concepto de la derivación del líquido hacia la nariz para mejorar el lagrimeo, el drenaje espontáneo de orzuelos y abscesos de la vía lagrimal, el tratamiento del picor palpebral por blefaritis, el tratamiento de la triquiasis o la descripción del ectropión palpebral.

El instrumental griego estaba perfectamente adecuado en tamaño, peso y forma para cada una de las cirugías, y existía material quirúrgico apto para realizar las delicadas cirugías de los anejos palpebrales, como así lo confirman algunos textos médicos, representaciones en bajorrelieves y restos de material identificado como quirúrgico que ha llegado hasta nuestros días.

El registro paleopatológico de este periodo permitió identificar, no sin discusión, a Filipo II de Macedonia como el individuo enterrado en las tumbas Reales de Vergina, gracias a la herida que recibió en combate en su órbita derecha.

En la literatura existen datos que confirman que los oculistas, médicos y demás sanadores que desarrollaron su ejercicio durante la Prehistoria y la Antigüedad, disponían de los conocimientos y los medios técnicos necesarios para tratar, tanto médica como quirúrgicamente, las afecciones más frecuentes de los anejos oculares (párpados, órbita y vías lagrimales).

Fuente:

Oculoplastia en la prehistoria y al antigüedad: afecciones de párpados, órbita y vías lagrimales y su tratamiento antes de la caída del Imperio Romano de Occident. Alberto Escudero Villanueva.  Universidad Autónoma de Madrid. España (2017. Tesis en acceso abierto en: Biblos-e Archivo