22/09/2012
Las células madre masculinas son capaces de desarrollar glándulas mamarias funcionales si son trasplantadas a un contexto femenino, según demuestra una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las mamas de las roedoras sometidas a dicho trasplante son capaces de secretar leche, tal como aparece reflejado en un artículo publicado en el último número de la revista The FASEB Journal.
El trabajo revela que, a diferencia de otros órganos, las células madre mamarias no sólo aumentan durante la fase embrionaria del desarrollo, sino que aumentan 20 veces durante la pubertad y otras tres veces de forma transitoria durante el embarazo en hembras de ratón.
El investigador del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC José Alberto García-Sanz, que ha dirigido el trabajo, explica: “Los resultados demuestran que es la hormona femenina estrógeno la que dirige estos aumentos, ya que los machos sí mantienen el mismo número de células madre mamarias una vez superada la fase embrionaria”.
Para comprobarlo, se extirparon los ovarios de las roedoras en distintas etapas de su pubertad. Aquellas que los perdieron justo al inicio de esta fase presentan un nivel de células madre mamarias similar al de un macho adulto. Esta cifra va en aumento a medida que la ejecución de la ovariectomía se acerca a la fase de madurez sexual.
Modelo excepcional
El porcentaje de células madre mamarias en una hembra ovariectomizada a las tres semanas ronda el 10% respecto al de una hembra control, mientras que cuando la intervención tiene lugar a la octava semana, cerca de la madurez sexual, esta cifra es de casi el 60%.
Para el investigador del CSIC, el modelo de crecimiento de las glándulas mamarias resulta “excepcional”. Según García-Sanz, “este combina el modelo de mecanismo de control del tamaño de un órgano como el páncreas, cuyo tamaño está directamente controlado por el número de células madre, y es el que exhiben la glándula mamaria durante la mayor parte de la vida del organismo; con el modelo de control del tamaño del hígado, que siempre se desarrolla a pesar de que haya un número bajo de células madre hepáticas, lo que en las glándulas mamarias se produce en los momentos de aumento que ocurren en la pubertad y durante el embarazo”.
Dado que las probabilidades de padecer cáncer de mama son 124 veces inferiores en hombres que en mujeres, García-Sanz opina que la clave del problema podría encontrarse aquí. “La gran pregunta es si esta expansión de la población de células madre tiene que ver con el aumento en la probabilidad de padecer esta dolencia”.
Referencia
Eva Díaz-Guerra, M. Ángeles Lillo, Silvia Santamaría, and José A. García-Sanz. Intrinsic cues and hormones control mouse mamary epitelial tree size. The FASEB Journal. DOI: 10.1096/fj.11-200782
Tomado de Tendencias 21
Tendencias • 23 Septiembre 2012 – 4:45am — Notimex y Reuters
Científicos estiman que 10% de las parejas la padecen; el estrés e intentar embarazos en edades más tardías, algunos de los fatores que la causan.
México • Investigadores de la Reproductive Medicine Associates (RMA por su sigla en inglés) señalan que las células madre pueden ser una alternativa para resolver algunos problemas relacionados con la anaovulación y la azoospermia, que es la incapacidad de las personas para producir las células sexuales para la reproducción, señalaron especialistas en problemas de infertilidad.
Algunas de las opciones actuales son la donación de óvulos y la inseminación artificial, pero las investigaciones con células madre abren el camino para la obtención de gametos de ovocitos y espermatozoides en seres humanos.
En un encuentro realizado ayer en el DF, varios especialistas hablaron sobre los avances en la evaluación del embrión (Embryoscope) para mejores resultados.
La codirectora de la RMA en Nueva York, Martha Luna, indicó que un paso importante ha sido el poder determinar embriones sanos, porque siempre hay riesgo de generar embriones no compatibles con la vida.
Sobre las investigaciones con células madre, la especialista en endocrinología reproductiva e infertilidad mencionó que a partir del uso adecuado de este tipo de células se lograrán curar enfermedades que impiden lograr un embarazo.
A su vez, Antonio Gutiérrez Gutiérrez, director del Instituto de Ciencias en Reproducción Humana, en León, Guanajuato, indicó que las causas de infertilidad son atribuibles en la misma proporción a hombres y mujeres.
Indicó que ante el panorama de que esta incidencia aumentará en los próximos años, es indispensable lograr mejores técnicas.
“Se estima que 10 por ciento de las parejas tienen infertilidad y para poder ayudarles hay que hacer un buen diagnóstico, un buen tratamiento y tener buenas técnicas, entonces este tipo de avances son para lograr mayor eficiencia y tener tasas más altas de desembarazo”, subrayó.
Agregó que las enfermedades de transmisión sexual, el estrés y el que las mujeres buscan embarazos a edades más tardías son algunos de los factores de infertilidad, y los centros especializados tienen que estar preparados para ofrecerles nuevas alternativas.
Con el fin de fomentar la investigación en este campo, la farmacéutica Merck Serono elevará este año a 4 millones de euros la inversión para becas a proyectos de innovación en fertilidad en todo el mundo
Mientras que la investigación de células madre está en las fases iniciales, el trasplante de úteros fértiles a mujeres que no han podido lograr un embarazo es una realidad, tal como ocurrió el pasado lunes en Suecia.
A una de las dos mujeres se le retiró el útero después de llevar un tratamiento contra un cáncer en el cuello del útero. La otra paciente simplemente nació sin útero.
Los especialistas de la Universidad de Goteborg señalaron que las cuatro mujeres se encuentran en estado estable y que las dos pacientes que recibieron el órgano de sus madres deberán esperar por lo menos un año antes de poder empezar un embarazo.
En la operación participaron diez cirujanos especializados en distintas áreas, detalló Mats Brannstrom, profesor de Ginecología en la Universidad y director del equipo de investigaciones.
A pesar del entusiasmo generado por la operación Brannstorm declaró que no sabrán “si se trata de un transplante exitoso antes de 2014”, fecha en que las jóvenes podrán dar a luz en el mejor de los casos, afirmó el profesor.
Los úteros implantados serán retirados cuando las mujeres hayan tenido “un máximo de dos niños”, para que puedan cesar el tratamiento contra el rechazo del órgano, añadió el profesor Brannstrom.
Diversificación genética
► La diversificación —o separación— genética más antigua de la historia de la humanidad se remonta a hace 100 mil años, mucho antes de que los ancestros del hombre moderno emigraran de África, según un estudio que arroja nueva luz sobre los posibles orígenes del hombre moderno.
La investigación, publicada en la revista estadunidense Science, fue realizada en 220 miembros de grupos autóctonos sudafricanos, los Khoi y los San, y confirma que ambos grupos se separaron de la rama ancestral común del resto de los humanos modernos hace 100 mil años. Esto permitió analizar 2.3 millones de variaciones genéticas por persona, un número sin precedentes en estudios anteriores.
El análisis genético indicaría principalmente que la cuna del hombre moderno no se concentraría únicamente en África del este, como se creía hasta ahora y hacen pensar “los archivos arqueológicos”, sino que tendría orígenes más diversos en el continente africano, según explicaron los responsables de la investigación.
“Apoyándonos en estos datos genéticos y otras estadísticas no encontramos imágenes coherentes” que apunten al este de África, explicó en una conferencia de prensa Mattias Jakobsson, de la Universidad de Uppsala en Suecia, uno de los principales autores de esta investigación.
(AFP/ Washington)
Nuevas investigaciones muestran que una población especifica que se encuentra en la sangre del cordón umbilical, tienen la habilidad innata de migrar hacia el intestino y contribuir a la población celular de este, Esto sugiere el potencial de estas células para tratar enfermedades inflamatorias del intestino. A estas células se les atribuye la propiedad de formar nuevos vasos sanguíneos, El trabajo aparece en la revista Hepatology
Up to 1 million Americans have IBD, which is characterized by frequent diarrhea and abdominal pain. IBD actually refers to two conditions – ulcerative colitis and Crohn’s disease – in which the intestines become red and swollen and develop ulcers. With IBD, blood vessels in the intestine leak and contribute to inflammation.
While there is currently no cure for IBD, there are drug therapies aimed at reducing inflammation and preventing the immune response. However, these therapies aren’t always effective. The long-term aim of the research is to develop an injectable cell therapy to induce tissue recovery.
The work, performed while Almeida-Porada was at the University of Nevada, also involved colleagues from Indiana University School of Medicine. The researchers studied a special population of cells, known as endothelial colony-forming cells, found in cord blood, bone marrow and circulating blood. The finding in 1997 that the cells can contribute to blood vessel formation in adults, not just embryos, initiated the notion of using them for therapy. Studies in humans have validated the ability of these cells to improve reduced blood flow to the limbs and to treat heart diseases.
However, there have been few studies to explore the inherent biologic ability of these cells to home to different organs and contribute to tissue-specific cell populations. Evaluating their potential to migrate to the intestine was an obvious choice, said Almeida-Porada, because dysfunctional blood vessels are a hallmark of IBD. Not only are circulating levels of vessel-forming cells reduced in patients with IBD, but a key factor in IBD progression is the development of abnormal or immature blood vessels, which leads to chronic inflammation.
The cells were injected into fetal sheep at 59 to 65 days gestation. About 11 weeks later, intestinal tissue was analyzed to detect the presence of the human cells. The researchers found that the human cells had migrated to the intestine and contributed significantly to the cell population there.
“This study shows that the cells can migrate to and survive in a healthy intestine and have the potential to support vascular health,” said Almeida-Porada. “Our next step will be to determine whether the cells can survive in the ‘war’ environment of an inflamed intestine.”
The researchers also evaluated the ability of the cells to home to the liver. Smaller numbers of cells reached the liver than the intestine, suggesting that new strategies would be needed to enhance the therapeutic potential for this organ.
Journal reference: Hepatology
“La generación de CMPi depende de la regulación de las redes de comunicación dentro de las células”, señala Tariq Rana, director del programa en el Centro de Investigación de Salud Infantil en Sanford-Burnham, y autor principal del estudio. Rana explica que “cuando se inicia la manipulación de los genes que se activan o desactivan en las células para crear células madre pluripotentes, se activan también un gran número de quinasas. Dado que muchas de estas quinasas inhiben la conversión a CMPi, tenía sentido pensar que la adición de inhibidores podría reducir esta barrera”.
Según Tony Hunter, profesor en el Laboratorio de Biología Molecular y Celular en el Instituto Salk de Estudios Biológicos, “la identificación de pequeñas moléculas que mejoren la eficiencia de la generación de CMPi es un importante un paso adelante para utilizar estas células terapéuticamente. Ahora, Rana ha descubierto una clase de inhibidores de la proteína quinasa que anulan las barreras normales para la formación de CMPi eficientes”.
Por ahora, la única opción de tratamiento disponible para muchos pacientes con insuficiencia cardiaca es un trasplante de corazón, por lo que muchos investigadores están buscando una alternativa mejor que implica la introducción de células madre en el músculo del corazón. Por otro lado, los investigadores también están interesados en utilizar células madre en pacientes con la enfermedad de Alzheimer, con el fin de reproducir el mal funcionamiento de las células cerebrales en el laboratorio, que podrían utilizarse para probar fármacos terapéuticos.
Las CMPi pueden ser utilizadas para generar casi cualquier tipo de célula del corazón, el cerebro o los músculos, entre otros, con el fin de probar nuevas terapias o sustituir tejido enfermo o dañado. Sin embargo, el proceso lleva mucho tiempo y no es muy eficiente; por ejemplo, se puede empezar con miles de células de la piel y terminar con sólo unas pocas CMPi.
Zhonghan Li, estudiante en el laboratorio de Rana, se encargó de buscar inhibidores de la quinasa que pudieran acelerar el proceso de generación de CMPi. Los científicos del Centro de Genómica Química Conrad Prebys, en Sanford-Burnham, proporcionaron a Li una colección de más de 240 compuestos químicos inhibidores de quinasas. Li los añadió entonces uno por uno a sus células y observó que varios inhibidores de quinasa produjeron muchas más CMPi que las células no tratadas. Los inhibidores más potentes se dirigieron a tres quinasas en particular: AurkA, P38, y IP3K.
“Hemos descubierto que la manipulación de la actividad de estas quinasas puede aumentar considerablemente la eficiencia de la reprogramación celular”, apunta Rana, quien añade que “también hemos proporcionado nuevos conocimientos sobre los mecanismos moleculares de la reprogramación, y revelado nuevas funciones para estas quinasas”.

