Áballí, algo más que el nombre de un hospital
El Doctor Ángel Arturo Aballí Arellano nació en la ciudad de Matanzas el 30 de septiembre de 1880. Médico culto, Pediatra eminente, ejemplo en cada aspecto de la vida profesional. Recordarlo en cada fecha, más allá del nacimiento o la muerte, es rendir tributo, a uno de los grandes de la medicina cubana. Considerado como uno de los pediatras más importante de la historia de la medicina. Sus enseñanzas trascendieron a esta ciencia, ejemplo de altruismo y abnegación. Resultaría imposible mencionar a la pediatría, la atención a los infantes, enfermedades infecciosas como la tuberculosis sin rendir tributo a la vida y obra del Dr. Aballí.
Matriculó la carrera de Medicina en la Real y Literaria Universidad de San Gerónimo de La Habana, sucesora de la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana (Universidad de La Habana), en el curso 1894-1895. Realizó los ejercicios para el grado de doctor en Medicina en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, por su condición de alumno eminente de la Universidad, se le concedió un Premio Extraordinario y una Beca de Viaje para ampliar sus conocimientos científicos en universidades de Nueva York, París y Berlín.
Antes de los 26 años de edad era un cúmulo de cultura médica y de cultura general. Dedicó estudios a las enfermedades diarreicas, a la desnutrición y a la tuberculosis. Para estos fines inauguró el Dispensario Antituberculoso para Niños ¨Calmette¨; el Preventorio ¨Grancher¨ para Lactantes, una sala destinada para niños tuberculosos en el Hospital La Esperanza, y más tarde el Hospital Infantil Antituberculoso, que ostenta hoy su nombre, convertido en Hospital Pediátrico General
En cada etapa de su vida, Ángel Aballí se destaco, estudiante de excepcional rendimiento, médico relevante, profesor consagrado, que olvidado de su propia salud, falleció en La Habana el 22 de julio de 1952, mientras buscaba la causa de la enfermedad de uno de sus pacientes.
Referencias:
Publicado: jul 21st, 2025.







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