artículos de interés

Sarah L Brice, Kirsty Kirk, Helen M Brereton, Douglas J Coster, Keryn A Williams.  Br J Ophthalmol 2012;96:448-450.

El rechazo corneal es un problema en la practica clínica significativo en todo el mundo. Las estrategias para reducir el rechazo agudo que han mejorado los resultados para injertos de órganos vascularizados como son las donaciones de familiares vivos y aun mejor con inmunosupresión sistémica son, o inapropiados o han sido menos útil en el trasplante corneal. Innumerables tratamientos novedosos experimentales están en desarrollo para reducir la incidencia del rechazo corneal, pero su aplicación es limitada.

Villegas Becerril B, Pérula de Torres L, Bergillos Arillo M, y Villegas del Cuvillo C. Arch Soc Esp Oftalmol v.86 n.2 Madrid feb. 2011.

Las recientes teorías etiológicas afirman que el pterigión no es sólo una enfermedad degenerativa, sino también una inflamación proliferativa. La extirpación quirúrgica es el tratamiento de elección. La literatura muestra que la escisión simple dejando esclera libre, es la única técnica que tiene altas tasas de recurrencia, de un 30 a un 70%. El injerto de conjuntiva autógeno parece ser el mejor método quirúrgico, que da tanto una baja tasa de recurrencia como menos efectos secundarios.

Rudkin AK, Dodd T, Muecke JS. Br J Ophthalmol 2011;95:350-354.

El término neoplasia escamosa de la superficie ocular es utilizado para describir una amplia variedad de tumores cancerosos y pre-cancerosos del epitelio escamoso. Clínicamente aparecen con mayor frecuencia como una lesión epi-bulbar focal en el limbo corneo-escleral, dentro de la fisura interpalpebral.

Aptel F, Olivier N, Deniset-Besseau A, Legeais JM, Plamann K, Schanne-Klein MC, Beaurepaire E. Investigative Ophthalmology & Visual Science, May 2010, Vol. 51, No. 5.

Métodos ópticos no invasivos que permiten in vivo o in situ la visualización de los componentes del tejido son de particular relevancia  en oftalmología debido a que proporcionan información clave sobre la fisiología y las enfermedades del ojo. La tomografía de coherencia óptica y la microscopía confocal son dos técnicas comúnmente usadas para la obtención de imágenes in situ del segmento anterior del ojo.  Una alternativa prometedora para la obtención de biopsias virtuales de tejido intacto es la microscopía multifotónica (MPM).

Aizhu Tao, Jianhua Wang, Qi Chen, Meixiao Shen, Fan Lu, Sander R. Dubovy and Mohamed Abou Shousha.  IOVS, May 2011, Vol. 52, No. 6.

La capa de Bowman y la membrana basal son importantes en la mantenimiento de la superficie ocular, por ejemplo, su integridad evita que se presenten defectos epiteliales persistentes después de un trasplante corneale. Recientemente, las características centrales, periféricas y cerca del limbo de la Bowman, adquieren mayor atención clínica, especialmente para el diseño de la cirugía refractiva y detectar enfermedad de la córnea. Ver más…

Vishal Jhanji, Namrata Sharma, Rasik B Vajpayee. Br J Ophthalmol bjo.2010.

El queratocono es una distrofia corneal ectásica y es la indicación principal para la cirugía del trasplante corneal mundial. La enfermedad se describió primero en detalle hace 150 años por Dr John Nottingham, pero la comprensión de la enfermedad y su manejo ha sufrido cambios significativos durante las últimas décadas. Los especialistas corneales han adoptado nuevas técnicas y tecnologías para el manejo eficaz del queratocono, mientras que se conservan los conceptos  de lente de contacto y el queratoplastia penetrante.

Ajay Sharma, Daniel I. Bettis, John W. Cowden, and Rajiv R.  Mol Vis. 2010; 16: 720–728.

La transparencia corneal es necesaria para la visión normal. Insultos corneales, tales como trauma, lesión química, las infecciones o trastornos del sistema inmune, puede conducir a la neovascularización de la córnea y pérdida de  su transparencia. El manejo clínico de la neovascularización corneal es un reto y su preexistencia aumenta significativamente el riesgo de rechazo en el trasplante de córnea.  El Bevacizumab, anticuerpo anti-factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), recientemente probado con éxito en pacientes con neovascularización de la córnea es bien tolerado, pero aplicaciones múltiples pueden ser necesarias para un tratamiento efectivo, y esto puede ser costoso.