Artículos de autores cubanos

Berbes E, González RI, Massó N. Rev. Med. Electrón. vol.33 no.4 Matanzas jul.-ago. 2011.

El síndrome endotelial iridocorneal se encuentra dentro del grupo de glaucomas secundarios de causa corneal, y puede iniciarse con un glaucoma agudo, aunque el paciente puede haber notado previamente alteraciones en el iris o en la córnea. Es una entidad generalmente unilateral que afecta típicamente al sexo femenino de mediana edad. Es un síndrome compuesto por tres entidades: Síndrome de Chandler, Síndrome de Cogan Reese y Atrofia Esencial de Iris.

Rojas E, González J, Pérez A. Rev Ciencias Médicas vol.15 no.3 Pinar del Río jul.-set. 2011.

Las degeneraciones corneales constituyen motivo de consulta en oftalmología, comprenden una variada serie, que en su conjunto, quedan al margen de los tipos etiopatológicos clásicos como las inflamaciones, infecciones, traumatismos o neoplasias, si bien las degeneraciones pueden ser consecuencia de los procesos previos pertenecientes a dichos grupos.

Chávez I,  Falcón Y, Calzadilla R, Cardoso E, Aguilar M. AMC v.14 n.5 Camagüey sep.-oct. 2010.

Se realizó un estudio con el objetivo de determinar el espesor corneal en los pacientes diabéticos y no diabéticos.

Alcolea EG, Tejeda AP, Pardo AA. Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter v.26 n.4 Ciudad de la Habana oct.-dic. 2010.

Se presenta una revisión sobre algunas consideraciones inmunológicas relacionadas con el rechazo en el trasplante de córnea, proceder de la trasplantología de alta efectividad y uno de los que más se ha utilizado en la última década. Se describen los resultados obtenidos por diferentes autores, los principales elementos y factores inmunológicos involucrados en el rechazo del trasplante corneal, las características propias y los privilegios que tiene la córnea para su profilaxis.

Álvarez M, Martínez Z, Triana I, Morell Z. MEDICIEGO 2011; 17(2).

La frecuencia de las manifestaciones oftalmológicas en los pacientes con SIDA, aumenta progresivamente con la mayor supervivencia que, con los tratamientos actuales, se extiende a más de 20 años desde la primoinfección y que con la introducción de nuevos antirretrovirales y de la quimioprofilaxis primaria preventiva, mantienen buen estado general hasta fases finales de la enfermedad, incluso con niveles de linfocitos CD4 menores de 100 células/mm3, franja inmunológica donde son más frecuentes las alteraciones oftalmológicas. La manifestación oftálmica más frecuente en estos pacientes es la microangiopatía retiniana o retinopatía no infecciosa del SIDA, presente en más del 50% de los casos de SIDA clínico y única que aparece entre el 1 y el 3% de los casos en estadio de portador asintomático. Otras afecciones, en orden de frecuencia de aparición clínica, son la retinitis por citomegalovirus (CMV) que constituye causa de ceguera a pesar del diagnóstico precoz y los tratamientos antivirales actuales y el síndrome de ojo seco, muchas veces no diagnosticado por no ser sospechado. Otras menos frecuentes son el herpes zóster, el sarcoma de Kaposi, la microangiopatía conjuntival, la necrosis retiniana, la retinitis toxoplásmica y las úlceras corneales.

Cabeza EE, Peralta D, Orellana E. Revista Infociencia Vol.14, No.1, 2010.

La tonometría de aplanación de Goldmann (TAG) es en la actualidad el «gold»estándar para la determinación de la presión intraocular. Sin embargo, ya desde sus inicios, se conoce que sus medidas pueden verse afectadas por diferentes características oculares como la curvatura corneal, la longitud axial y el grosor corneal central. El propio Goldmann reconoció que las asunciones físicas utilizadas en el diseño de su tonómetro estaban basadas en córneas con grosores centrales de 500 micras, y que las tonometrías en córneas de grosores alejados de esa cifra podían tener una menor precisión. La paquimetría se ha confirmado como una de las principales fuentes de error en las mediciones de la tensión ocular con TAG.

Saray S, Alfonso O. Revista Electrónica de las Ciencias Médicas en Cienfuegos ISSN: 1727-897X Medisur 2009; 7(6).

La autoinmunidad puede considerarse como un proceso o condición necesaria para la salud. Las enfermedades autoinmunes representan un deterioro de los procesos fisiológicos normales que conducen a serios daños para la salud del individuo. Tienen una frecuencia general de 5 % en la población y parecen estar determinadas por factores genéticos y ambientales que actúan sobre la susceptibilidad del individuo determinando su padecimiento. La artritis reumatoide se incluye dentro de este grupo de enfermedades y puede describirse como una enfermedad sistémica de causa desconocida, en cuya patogenia existe una alteración de la respuesta inmune.