Asma inducida por el esfuerzo y deporte. Una puesta al día práctica.
Drobnic F.Rev Asma. 2016;1(1):7-13

Resumen

Una crisis asmática originada por la realización de ejercicio es una forma común de presentación del asma. La presencia de este proceso durante la infancia limita la actividad de los niños en las actividades lúdicas y deportivas, incluso para edades posteriores. Por eso, el cuidado del asma y la prevención del asma de esfuerzo, mediante una terapia medicamentosa adecuada y la práctica de las orientaciones relacionadas con la etiopatogenia del asma de esfuerzo, favorecen la actividad deportiva en el asmático a todos los niveles. El aumento de deportistas asmáticos y la solicitación del aparato respiratorio en condiciones límite condiciona una mayor aparición de síntomas propios del asma en sujetos de alto rendimiento deportivo. En esta breve puesta al día se trata la etiopatogenia del asma en el deporte, el método diagnóstico, el diagnóstico diferencial respecto a otras patologías propias del ámbito deportivo y el tratamiento farmacológico y su relación con el dopaje en el momento actual.

Revista del año en asma 2015
Silvia Pascual Erquicia
Rev Asma. 2016;1(1):1-6

Resumen

El objetivo de esta revisión ha sido resumir las publicaciones más relevantes del 2015 sobre asma. Se han descrito nuevas características genotípicas y fenotípicas asociadas a la enfermedad. El efecto transgeneracional del humo del tabaco y el instrumentalismo en los partos ha contribuido al aumento de la prevalencia de asma en las últimas décadas. Emplear nuevos dispositivos inhalatorios puede mejorar el control de la enfermedad y se están desarrollando nuevas vías para formulaciones terapéuticas de rescate. Tiotropio ha mostrado los mejores resultados en el subgrupo de pacientes con asma grave. Se están estudiando diferentes moléculas que actúen como corticoides disociados para disminuir los efectos adversos de estos fármacos, así como fármacos biológicos que actúan en diferentes vías de la inflamación y otras estrategias terapéuticas. En el abordaje del paciente asmático se debería incidir en aspectos que han demostrado estar estrechamente relacionados con el control de la enfermedad, como son la actividad física y la composición corporal. Los programas de manejo de enfermedades crónicas que se centran en las necesidades de los asmáticos, integrando y coordinando diversos profesionales de la salud, han demostrado mejorar la calidad de vida, la severidad y la función pulmonar de los pacientes con asma.

Pharmacotherapy in the management of asthma in the elderly: a review of clinical studies.
Kim MY, Song WJ, Cho SH.
Asia Pac Allergy. 2016 Jan;6(1):3-15.

El asma en los ancianos es una enfermedad de interés reciente. A pesar de algunos avances en nuestra comprensión de la epidemiología y la fisiopatología, hay una considerable falta de evidencia clínica específica en los pacientes de edad avanzada. Actualmente la evidencia clínica de alta calidad disponible se ha obtenido a partir   de los adultos más jóvenes, pero rara vez de los pacientes de edad avanzada, los cuales suelen no incluirse en ensayos clínicos, por la edad o por tener comorbilidades. Por lo tanto, una pregunta puede plantearse,  si la evidencia clínica actual podría ser  generalizada en pacientes de edad avanzada. En esta revisión, se analiza la eficacia y seguridad del tratamiento farmacológico, y se resume la  literatura relevante para el asma en los ancianos.

Clinical asthma phenotypes in the real world: opportunities and challenges.
Bostantzoglou C, Delimpoura V, Samitas K, Zervas E, Kanniess F, Gaga M.
Breathe (Sheff). 2015 Sep;11(3):186-93

El asma es un síndrome común, crónico y heterogéneo, que afecta a personas de todas las edades, todas las razas y de ambos sexos. Puede variar desde una enfermedad leve con síntomas apenas perceptibles, a enfermedad muy grave con síntomas constantes que dificultan en gran medida la vida del paciente.  Lineamientos emitidos por diversas sociedades médicas proporcionan orientación sobre cómo diagnosticar y tratar a los pacientes asmáticos. Ahora se reconoce cada vez más que el manejo del asma debe ser individualizado, adaptado no sólo a la gravedad de la enfermedad, tambien a las características fenotípicas de cada paciente.

El objetivo del tratamiento del asma es el control del asma y la prevención de riesgo de exacerbaciones y la limitación del flujo aéreo.  El control del asma puede ser fácilmente evaluada clínicamente a través de herramientas de detección simples, tales como el uso de cuestionarios validados y la espirometría. El uso de biomarcadores inflamatorios puede ser un enfoque alternativo que, sin embargo, requiere más tiempo y recursos.

El tratamiento del asma consiste en el uso de los controladores, los corticosteroides inhalados sobre todo y de beta 2-agonistas de acción prolongada , y los de rescate, principalmente ß2-agonistas de acción rápida. Los medicamentos de control reducen la inflamación de las vías respiratorias, buscan un mejor control de los síntomas y reducir el riesgo de exacerbaciones futuras. El medicamento de rescate busca aliviar los síntomas y prevenir la broncoconstricción inducida por el ejercicio. El tratamiento debe basarse en un “enfoque gradual” con el fin de lograr un buen control de los síntomas y minimizar los riesgos futuros de las exacerbaciones. Es decir, menos tratamiento para la enfermedad leve, más tratamiento para la enfermedad grave, no controlada.  En los asmáticos graves, la caracterización fenotípica se vuelve más útil clínicamente y un tratamiento adicional,  como los anticuerpos monoclonales anti-inmunoglobulina E  puede ser requerido.

A pesar de nuestro mejor conocimiento del asma, todavía hay pacientes que no responden al tratamiento y permanecen sintomáticos. La difusión de directrices y planes nacionales que permiten el diagnóstico precoz del asma, así como el acceso a la atención especializada primaria y secundaria para los pacientes asmáticos, trato personalizado y continuidad de la asistencia,  puede conducir a la excelencia en la atención y un  asma controlada para la mayoría de los pacientes.

La Educación del paciente en el asma es también muy importante, como en toda enfermedad crónica, ya que los pacientes viven con la enfermedad todos los días mientras visitan un profesional de la salud un par de veces al año. La planificación futura de nuevos tratamientos debe centrarse en las necesidades de este tipo de pacientes con asma grave.